PARA MEMORIZAR:
“Ustedes vieron lo que hice a los egipcios, y cómo los tomé sobre alas de águila, y los he traído a mí. Ahora pues, si en verdad escuchan mi voz y guardan mi pacto, ustedes serán mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra. Y ustedes serán mi reino de sacerdotes y gente santa” Éxodo 19:4–6
 

Lección 8: Para el 23 de agosto de 2025

EL PACTO EN EL SINAI





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Jueves 21 de agosto | Lección 8

LA LEY COMO PROMESA DE DIOS

Lee Romanos 3:20 al 24.    Pablo dice claramente que no podemos salvarnos por guardar los Diez Mandamientos. ¿Cómo deberían, entonces, funcionar ellos en nuestra vida?

El término hebreo debarim (plural de dabar), utilizado en los escritos de Moisés para describir los Diez Mandamientos (Éxo. 34:28; Deut. 4:13; 10:4), no significa literalmente "mandamientos", sino "palabras", y puede también significar "promesas". Por eso dabar es traducido en numerosos lugares como un sustantivo o como un verbo que expresa la idea de promesa (1 Rey. 8:56; 2 Crón. 1:9; Neh. 5:12, 13; Deut. 1:11; 6:3; 9:28; Jos. 9:21; 22:4; 23:5).

Elena de White coincide con esa función del Decálogo: "Los Diez Mandamientos [...] son diez promesas" (Comentarios de Elena de White, Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 1, p. 1119). Los Diez Mandamientos deben entenderse como promesas de Dios destinadas a guiarnos por el camino correcto para que él pueda hacer cosas maravillosas en nuestro favor siempre que le seamos obedientes.

Lee Romanos 10:4. ¿Cómo debemos entender la afirmación de Pablo de que Cristo es el "fin" (en griego, telos) de la Ley?

Pablo afirma que Jesucristo es el telos de la Ley, pero no en el sentido de que Cristo abrogó o eliminó la Ley. A diferencia de ello, la palabra en cuestión significa que Cristo es el objetivo y la intención de la Ley; es decir, no significa que su sacrificio expiatorio puso fin a la validez y la perpetuidad de ella.

Por el contrario, Pablo habla de la importancia, legitimidad y autoridad perdurable de la Ley (Rom. 3:31; 1 Cor. 7:19; Gál. 5:6). La palabra telos tiene que ver principalmente con fines y metas, no con el tiempo y la caducidad de algo. Cristo es la clave para desentrañar el verdadero significado, propósito, meta y razón de ser de la Ley de Dios. He allí el sentido de telos. Por lo tanto, sería incorrecto afirmar que Cristo invalidó, sustituyó o abrogó la Ley. Cristo es el objetivo de la Ley, aquel a quien ella apunta o señala.

■ ¿De qué manera señala la Ley a Jesús? Es decir, ¿qué nos revela la Ley acerca de nosotros mismos a fin de conducirnos a él?


Reavivados por su Palabra: Hoy, Números 10 (Incluye Audio y Comentario Bíblico)   


Comentarios Elena G.W

"Hasta que pasen el cielo y la tierra —dijo Jesús—, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido". Por su propia obediencia a la ley, Jesús atestiguó su carácter inalterable y demostró que con su gracia puede obedecerla perfectamente todo hijo e hija de Adán. En el monte declaró que ni la jota más insignificante* desaparecería de la ley hasta que todo se hubiera cumplido, a saber: todas las cosas que afectan a la raza humana, todo lo que se refiere al plan de redención. No enseña que la ley haya de ser abrogada alguna vez, sino que, a fin de que nadie suponga que era su misión abrogar los preceptos de la ley, dirige el ojo al más lejano confín del horizonte del hombre y nos asegura que hasta que se llegue a ese punto, la ley conservará su autoridad. Mientras perduren los cielos y la tierra, los principios sagrados de la ley de Dios permanecerán. Su justicia, "como los montes de Dios",12 continuará, cual una fuente de bendición que envía arroyos para refrescar la tierra.

Dado que la ley del Señor es perfecta y, por lo tanto, inmutable, es imposible que los hombres pecaminosos satisfagan por sí mismos la medida de lo que requiere. Por eso vino Jesús como nuestro Redentor. Era su misión, al hacer a los hombres participes de la naturaleza divina, ponerlos en armonía con los principios de la ley del cielo. Cuando renunciamos a nuestros pecados y recibimos a Cristo como nuestro Salvador, la ley es ensalzada (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 46, 47).

Dios nos ha dado sus santos preceptos porque ama a la humanidad. Para escudarnos de los resultados de la transgresión, nos revela los principios de la justicia. La ley es una expresión del pensamiento de Dios: cuando se recibe en Cristo, llega a ser nuestro pensamiento. Nos eleva por encima del poder de los deseos y tendencias naturales, por encima de las tentaciones que inducen a pecar. Dios desea que seamos felices, y nos ha dado los preceptos de la ley para que obedeciéndolos tengamos gozo...

Cuando la ley fue proclamada desde el Sinaí, Dios hizo conocer a los hombres la santidad de su carácter, para que por el contraste pudiesen ver cuán pecaminoso era el propio. La ley fue dada para convencerlos de pecado, y revelar su necesidad de un Salvador. Haría esto al ser aplicados sus principios al corazón por el Espíritu Santo. Todavía tiene que hacer esta obra. En la vida de Cristo son aclarados los principios de la ley; y al tocar el corazón el Espíritu Santo de Dios, al revelar la luz de Cristo a los hombres la necesidad que ellos tienen de su sangre purificadora y de su justicia justificadora, la ley sigue siendo un agente para atraernos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe. "La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma" Salmo 19:7.

"Hasta que perezca el cielo y la tierra —dijo Jesús—, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas". El sol que brilla en los cielos, la sólida tierra sobre la cual moramos, testifican para Dios que su ley es inmutable y eterna. Aunque ellos pasen, los preceptos divinos permanecerán. "Más fácil cosa es pasar el cielo y la tierra, que frustrarse una tilde de la ley". Lucas 16:17. El sistema típico que prefiguraba a Cristo como el Cordero de Dios, iba a ser abolido cuando él muriese; pero los preceptos del Decálogo son tan inmutables como el trono de Dios (El Deseado de todas las gentes, pp. 274, 275).


Juan 8:54-58   

1 Corintios 1:26-29   

26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.


Exodo 34:28

28 Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos.

Deuteronomio 4:13

13 Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra; los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra.

Deuteronomio 10:4

4 Y escribió en las tablas conforme a la primera escritura, los diez mandamientos que Jehová os había hablado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea; y me las dio Jehová.

1 Reyes 8:56

56 Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado.

2 Crónicas 1:9

9 Confírmese pues, ahora, oh Jehová Dios, tu palabra dada a David mi padre; porque tú me has puesto por rey sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra.

Nehemías 5:12-13

12 Y dijeron: Lo devolveremos, y nada les demandaremos; haremos así como tú dices. Entonces convoqué a los sacerdotes, y les hice jurar que harían conforme a esto. 13 Además sacudí mi vestido, y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su trabajo a todo hombre que no cumpliere esto, y así sea sacudido y vacío. Y respondió toda la congregación: ! !Amén! y alabaron a Jehová. Y el pueblo hizo conforme a esto.

Deuteronomio 1:11

11 ! Jehová Dios de vuestros padres os haga mil veces más de lo que ahora sois, y os bendiga, como os ha prometido!

Deuteronomio 6:3

3 Oye, pues, oh Israel, y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien en la tierra que fluye leche y miel, y os multipliquéis, como te ha dicho Jehová el Dios de tus padres.

Deuteronomio 9:28

28 no sea que digan los de la tierra de donde nos sacaste: Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había prometido, o porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto.

Josué 9:21

21 Dijeron, pues, de ellos los príncipes: Dejadlos vivir; y fueron constituidos leñadores y aguadores para toda la congregación, concediéndoles la vida, según les habían prometido los príncipes.

Josué 22:4

4 Ahora, pues, que Jehová vuestro Dios ha dado reposo a vuestros hermanos, como lo había prometido, volved, regresad a vuestras tiendas, a la tierra de vuestras posesiones, que Moisés siervo de Jehová os dio al otro lado del Jordán.

Josué 23:5

5 Y Jehová vuestro Dios las echará de delante de vosotros, y las arrojará de vuestra presencia; y vosotros poseeréis sus tierras, como Jehová vuestro Dios os ha dicho.

Romanos 3:31

31 ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

1 Corintios 7:19

19 La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios.

Gálatas 5:6

6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.

Deuteronomio 4:1-6

1 Ahora, pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño, para que los ejecutéis, y viváis, y entréis y poseáis la tierra que Jehová el Dios de vuestros padres os da. 2 No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordeno. 3 Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con motivo de Baal-peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó Jehová tu Dios de en medio de ti. 4 Mas vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy. 5 Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entráis para tomar posesión de ella. 6 Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.

Proverbios 2:1-22

1 Hijo mío, si recibieres mis palabras,Y mis mandamientos guardares dentro de ti, 2 Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría;Si inclinares tu corazón a la prudencia, 3 Si clamares a la inteligencia,Y a la prudencia dieres tu voz; 4 Si como a la plata la buscares,Y la escudriñares como a tesoros, 5 Entonces entenderás el temor de Jehová,Y hallarás el conocimiento de Dios. 6 Porque Jehová da la sabiduría,Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. 7 El provee de sana sabiduría a los rectos;Es escudo a los que caminan rectamente. 8 Es el que guarda las veredas del juicio,Y preserva el camino de sus santos. 9 Entonces entenderás justicia, juicioY equidad, y todo buen camino. 10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,Y la ciencia fuere grata a tu alma, 11 La discreción te guardará;Te preservará la inteligencia, 12 Para librarte del mal camino,De los hombres que hablan perversidades, 13 Que dejan los caminos derechos,Para andar por sendas tenebrosas; 14 Que se alegran haciendo el mal,Que se

huelgan en las perversidades del vicio; 15 Cuyas veredas son torcidas,Y torcidos sus caminos. 16 Serás librado de la mujer extraña,De la ajena que halaga con sus palabras, 17 La cual abandona al compañero de su juventud,Y se olvida del pacto de su Dios. 18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,Y sus veredas hacia los muertos; 19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,Ni seguirán otra vez los senderos de la vida. 20 Así andarás por el camino de los buenos,Y seguirás las veredas de los justos; 21 Porque los rectos habitarán la tierra,Y los perfectos permanecerán en ella, 22 Mas los impíos serán cortados de la tierra,Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

Proverbios 3:1-35

1 Hijo mío, no te olvides de mi ley,Y tu corazón guarde mis mandamientos; 2 Porque largura de días y años de vidaY paz te aumentarán. 3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad;Atalas a tu cuello,Escríbelas en la tabla de tu corazón; 4 Y hallarás gracia y buena opiniónAnte los ojos de Dios y de los hombres. 5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6 Reconócelo en todos tus caminos,Y él enderezará tus veredas. 7 No seas sabio en tu propia opinión;Teme a Jehová, y apártate del mal; 8 Porque será medicina a tu cuerpo,Y refrigerio para tus huesos. 9 Honra a Jehová con tus bienes,Y con las primicias de todos tus frutos; 10 Y serán llenos tus graneros con abundancia,Y tus lagares rebosarán de mosto. 11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová,Ni te fatigues de su corrección; 12 Porque Jehová al que ama castiga,Como el padre al hijo a quien quiere. 13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,Y que obtiene la inteligencia; 14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,Y sus frutos más que el oro fino. 15 Más preciosa es que las piedras preciosas;Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. 16 Largura de días está en su mano derecha;En su izquierda, riquezas y honra. 17 Sus caminos son caminos deleitosos,Y todas sus veredas paz. 18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano,Y bienaventurados son los que la retienen. 19 Jehová con sabiduría fundó la tierra;Afirmó los cielos con inteligencia. 20 Con su

ciencia los abismos fueron divididos,Y destilan rocío los cielos. 21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos;Guarda la ley y el consejo, 22 Y serán vida a tu alma,Y gracia a tu cuello. 23 Entonces andarás por tu camino confiadamente,Y tu pie no tropezará. 24 Cuando te acuestes, no tendrás temor,Sino que te acostarás, y tu sueño será grato. 25 No tendrás temor de pavor repentino,Ni de la ruina de los impíos cuando viniere, 26 Porque Jehová será tu confianza,Y él preservará tu pie de quedar preso. 27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido,Cuando tuvieres poder para hacerlo. 28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve,Y mañana te daré,Cuando tienes contigo qué darle. 29 No intentes mal contra tu prójimoQue habita confiado junto a ti. 30 No tengas pleito con nadie sin razón,Si no te han hecho agravio. 31 No envidies al hombre injusto,Ni escojas ninguno de sus caminos. 32 Porque Jehová abomina al perverso;Mas su comunión íntima es con los justos. 33 La maldición de Jehová está en la casa del impío,Pero bendecirá la morada de los justos. 34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores,Y a los humildes dará gracia. 35 Los sabios heredarán honra,Mas los necios llevarán ignominia.

Génesis 2:16-17

16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Santiago 2:12

12 Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.

2 Corintios 5:17

17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

1 Juan 1:7-9

7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Salmos 119

1 Bienaventurados los perfectos de camino,Los que andan en la ley de Jehová. 2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios,Y con todo el corazón le buscan; 3 Pues no hacen iniquidadLos que andan en sus caminos. 4 Tú encargasteQue sean muy guardados tus mandamientos. 5 !! Oj alá fuesen ordenados mis caminosPara guardar tus estatutos! 6 Entonces no sería yo avergonzado,Cuando atendiese a todos tus mandamientos. 7 Te alabaré con rectitud de corazónCuando aprendiere tus justos juicios. 8 Tus estatutos guardaré;No me dejes enteramente. 9 ¿Con qué limpiará el joven su camino?Con guardar tu palabra. 10 Con todo mi corazón te he buscado;No me dejes desviarme de tus mandamientos. 11 En mi corazón he guardado tus dichos,Para no pecar contra ti. 12 Bendito tú, oh Jehová;Enséñame tus estatutos. 13 Con mis labios he contadoTodos los juicios de tu boca. 14 Me he gozado en el camino de tus testimoniosMás que de toda riqueza. 15 En tus mandamientos meditaré;Consideraré tus caminos. 16 Me regocijaré en tus estatutos;No me olvidaré de tus palabras. 17 Haz bien a tu siervo; que viva,Y guarde tu palabra. 18 Abre mis ojos, y miraréLas maravillas de tu ley. 19 Forastero soy yo en la tierra;No encubras de mí tus mandamientos. 20 Quebrantada está mi alma de desearTus juicios en todo tiempo. 21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,Que se desvían de tus mandamientos. 22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,Porque tus testimonios he guardado. 23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;Mas tu siervo meditaba en tus estatutos, 24 Pues tus testimonios son mis deliciasY mis consejeros. 25 Abatida hasta el polvo está mi alma;Vivifícame según tu palabra. 26 Te he manifestado mis caminos, y me has respondido;Enséñame tus estatutos. 27 Hazme entender el camino de tus mandamientos,Para que medite en tus maravillas. 28 Se deshace mi alma de ansiedad;Susténtame según tu palabra. 29 Aparta de mí el camino de la mentira,Y en tu misericordia concédeme tu ley. 30 Escogí el camino de la verdad;He puesto tus juicios delante de mí. 31 Me he apegado a tus testimonios;Oh Jehová, no me averg:uences. 32 Por el camino de tus mandamientos correré,Cuando ensanches mi corazón. 33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos,Y lo guardaré hasta el fin. 34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley,Y la cumpliré de todo corazón. 35 Guíame por la senda de tus mandamientos,Porque en ella tengo mi voluntad. 36 Inclina mi corazón a tus testimonios,Y no a la avaricia. 37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad;Avívame en tu camino. 38 Confirma tu palabra a tu siervo,Que te teme. 39 Quita de mí el oprobio que he temido,Porque buenos son tus juicios. 40 He aquí yo he anhelado tus mandamientos;Vivifícame en tu justicia. 41 Venga a mí tu misericordia, oh Jehová;Tu salvación, conforme a tu dicho. 42 Y daré por respuesta a mi avergonzador,Que en tu palabra he confiado. 43 No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad,Porque en tus juicios espero. 44 Guardaré tu ley siempre,Para siempre y eternamente. 45 Y andaré en libertad,Porque busqué tus mandamientos. 46 Hablaré de tus testimonios delante de los reyes,Y no me avergonzaré; 47 Y me regocijaré en tus mandamientos,Los cuales he amado. 48 Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé,Y meditaré en tus estatutos. 49 Acuérdate de la palabra dada a tu siervo,En la cual me has hecho esperar. 50 Ella es mi consuelo en mi aflicción,Porque tu dicho me ha vivificado. 51 Los soberbios se burlaron mucho de mí,Mas no me he apartado de tu ley. 52 Me acordé, oh Jehová, de tus juicios antiguos,Y me consolé. 53 Horror se apoderó de mí a causa de los inicuosQue dejan tu ley. 54 Cánticos fueron para mí tus estatutosEn la casa en donde fui extranjero. 55 Me acordé en la noche de tu nombre, oh Jehová,Y guardé tu ley. 56 Estas bendiciones tuvePorque guardé tus mandamientos. 57 Mi porción es Jehová;He dicho que guardaré tus palabras. 58 Tu presencia supliqué de todo corazón;Ten misericordia de mí según tu palabra. 59 Consideré mis caminos,Y volví mis pies a tus testimonios. 60 Me apresuré y no me retardéEn guardar tus mandamientos. 61 Compañías de impíos me han rodeado,Mas no me he olvidado de tu ley. 62 A medianoche me levanto para alabartePor tus justos juicios. 63 Compañero soy yo de todos los que te temenY guardan tus mandamientos. 64 De tu misericordia, oh Jehová, está llena la tierra;Enséñame tus estatutos. 65 Bien has hecho con tu siervo,Oh Jehová, conforme a tu palabra. 66 Enséñame buen sentido y sabiduría,Porque tus mandamientos he creído. 67 Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba;Mas ahora guardo tu palabra. 68 Bueno eres tú, y bienhechor;Enséñame tus estatutos. 69 Contra mí forjaron mentira los soberbios,Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos. 70 Se engrosó el corazón de ellos como sebo,Mas yo en tu ley me he regocijado. 71 Bueno me es haber sido humillado,Para que aprenda tus estatutos. 72 Mejor me es la ley de tu bocaQue millares de oro y plata. 73 Tus manos me hicieron y me formaron;Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos. 74 Los que te temen me verán, y se alegrarán,Porque en tu palabra he esperado. 75 Conozco, oh Jehová, que tus juicios son justos,Y que conforme a tu fidelidad me afligiste. 76 Sea ahora tu misericordia para consolarme,Conforme a lo que has dicho a tu siervo. 77 Vengan a mí tus misericordias, para que viva,Porque tu ley es mi delicia. 78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado;Pero yo meditaré en tus mandamientos. 79 Vuélvanse a mí los que te temenY conocen tus testimonios. 80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos,Para que no sea yo avergonzado. 81 Desfallece mi alma por tu salvación,Mas espero en tu palabra. 82 Desfallecieron mis ojos por tu palabra,Diciendo: ¿Cuándo me consolarás? 83 Porque estoy como el odre al humo;Pero no he olvidado tus estatutos. 84 ¿Cuántos son los días de tu siervo?¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen? 85 Los soberbios me han cavado hoyos;Mas no proceden según tu ley. 86 Todos tus mandamientos son verdad;Sin causa me persiguen; ayúdame. 87 Casi me han echado por tierra,Pero no he dejado tus mandamientos. 88 Vivifícame conforme a tu misericordia,Y guardaré los testimonios de tu boca. 89 Para siempre, oh Jehová,Permanece tu palabra en los cielos. 90 De generación en generación es tu fidelidad;Tú afirmaste la tierra, y subsiste. 91 Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy,Pues todas ellas te sirven. 92 Si tu ley no hubiese sido mi delicia,Ya en mi aflicción hubiera perecido. 93 Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos,Porque con ellos me has vivificado. 94 Tuyo soy yo, sálvame,Porque he buscado tus mandamientos. 95 Los impíos me han aguardado para destruirme;Mas yo consideraré tus testimonios. 96 A toda perfección he visto fin;Amplio sobremanera es tu mandamiento. 97 ! !Oh, cuánto amo yo tu ley!Todo el día es ella mi meditación. 98 Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos,Porque siempre están conmigo. 99 Más que todos mis enseñadores he entendido,Porque tus testimonios son mi meditación. 100 Más que los viejos he entendido,Porque he guardado tus mandamientos; 101 De todo mal camino contuve mis pies,Para guardar tu palabra. 102 No me aparté de tus juicios,Porque tú me enseñaste. 103 !!Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!Más que la miel a mi boca. 104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia;Por tanto, he aborrecido todo camino de mentira. 105 Lámpara es a mis pies tu palabra,Y lumbrera a mi camino. 106 Juré y ratifiquéQue guardaré tus justos juicios. 107 Afligido estoy en gran manera;Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra. 108 Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca,Y me enseñes tus juicios. 109 Mi vida está de continuo en peligro,Mas no me he olvidado de tu ley. 110 Me pusieron lazo los impíos,Pero yo no me desvié de tus mandamientos. 111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre,Porque son el gozo de mi corazón. 112 Mi corazón incliné a cumplir tus estatutosDe continuo, hasta el fin. 113 Aborrezco a los hombres hipócritas;Mas amo tu ley. 114 Mi escondedero y mi escudo eres tú;En tu palabra he esperado. 115 Apartaos de mí, malignos,Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios. 116 Susténtame conforme a tu palabra, y viviré;Y no quede yo avergonzado de mi esperanza. 117 Sosténme, y seré salvo,Y me regocijaré siempre en tus estatutos. 118 Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos,Porque su astucia es falsedad. 119 Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra;Por tanto, yo he amado tus testimonios. 120 Mi carne se ha estremecido por temor de ti,Y de tus juicios tengo miedo. 121 Juicio y justicia he hecho;No me abandones a mis opresores. 122 Afianza a tu siervo para bien;No permitas que los soberbios me opriman. 123 Mis ojos desfallecieron por tu salvación,Y por la palabra de tu justicia. 124 Haz con tu siervo según tu misericordia,Y enséñame tus estatutos. 125 Tu siervo soy yo, dame entendimientoPara conocer tus testimonios. 126 Tiempo es de actuar, oh Jehová,Porque han invalidado tu ley. 127 Por eso he amado tus mandamientosMás que el oro, y más que oro muy puro. 128 Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas,Y aborrecí todo camino de mentira. 129 Maravillosos son tus testimonios;Por tanto, los ha guardado mi alma. 130 La exposición de tus palabras alumbra;Hace entender a los simples. 131 Mi boca abrí y suspiré,Porque deseaba tus mandamientos. 132 Mírame, y ten misericordia de mí,Como acostumbras con los que aman tu nombre. 133 Ordena mis pasos con tu palabra,Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí. 134 Líbrame de la violencia de los hombres,Y guardaré tus mandamientos. 135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo,Y enséñame tus estatutos. 136 Ríos de agua descendieron de mis ojos,Porque no guardaban tu ley. 137 Justo eres tú, oh Jehová,Y rectos tus juicios. 138 Tus testimonios, que has recomendado,Son rectos y muy fieles. 139 Mi celo me ha consumido,Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras. 140 Sumamente pura es tu palabra,Y la ama tu siervo. 141 Pequeño soy yo, y desechado,Mas no me he olvidado de tus mandamientos. 142 Tu justicia es justicia eterna,Y tu ley la verdad. 143 Aflicción y angustia se han apoderado de mí,Mas tus mandamientos fueron mi delicia. 144 Justicia eterna son tus testimonios;Dame entendimiento, y viviré. 145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová,Y guardaré tus estatutos. 146 A ti clamé; sálvame,Y guardaré tus testimonios. 147 Me anticipé al alba, y clamé;Esperé en tu palabra. 148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche,Para meditar en tus mandatos. 149 Oye mi voz conforme a tu misericordia;Oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio. 150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen;Se alejaron de tu ley. 151 Cercano estás tú, oh Jehová,Y todos tus mandamientos son verdad. 152 Hace ya mucho que he entendido tus testimonios,Que para siempre los has establecido. 153 Mira mi aflicción, y líbrame,Porque de tu ley no me he olvidado. 154 Defiende mi causa, y redímeme;Vivifícame con tu palabra. 155 Lejos está de los impíos la salvación,Porque no buscan tus estatutos. 156 Muchas son tus misericordias, oh Jehová;Vivifícame conforme a tus juicios. 157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos,Mas de tus testimonios no me he apartado. 158 Veía a los prevaricadores, y me disgustaba,Porque no guardaban tus palabras. 159 Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos;Vivifícame conforme a tu misericordia. 160 La suma de tu palabra es verdad,Y eterno es todo juicio de tu justicia. 161 Príncipes me han perseguido sin causa,Pero mi corazón tuvo temor de tus palabras. 162 Me regocijo en tu palabraComo el que halla muchos despojos. 163 La mentira aborrezco y abomino;Tu ley amo. 164 Siete veces al día te alaboA causa de tus justos juicios. 165 Mucha paz tienen los que aman tu ley,Y no hay para ellos tropiezo. 166 Tu salvación he esperado, oh Jehová,Y tus mandamientos he puesto por obra. 167 Mi alma ha guardado tus testimonios,Y los he amado en gran manera. 168 He guardado tus mandamientos y tus testimonios,Porque todos mis caminos están delante de ti. 169 Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová;Dame entendimiento conforme a tu palabra. 170 Llegue mi oración delante de ti;Líbrame conforme a tu dicho. 171 Mis labios rebosarán alabanzaCuando me enseñes tus estatutos. 172 Hablará mi lengua tus dichos,Porque todos tus mandamientos son justicia. 173 Esté tu mano pronta para socorrerme,Porque tus mandamientos he escogido. 174 He deseado tu salvación, oh Jehová,Y tu ley es mi delicia. 175 Viva mi alma y te alabe,Y tus juicios me ayuden. 176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo,Porque no me he olvidado de tus mandamientos.