PARA MEMORIZAR:
«Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón» ( Gén. 3: 15 ).
 
Lección 9: Para el 1° de marzo de 2025
EL CONFLICTO CÓSMICO



- Audio Lección -

MIÉRCOLES 26 DE FEBRERO

Si me amas

El afán de Satanás por usurpar el Trono de Dios también se revela en los relatos de Mateo 4    CB    y Lucas 4    CB    acerca de las tentaciones de Jesús. En el sorprendente encuentro entre Jesús y el Tentador, se revela mucho acerca de la naturaleza del Conflicto. Aquí vemos la realidad del gran conflicto entre Cristo y Satanás, pero representada en términos crudos y gráficos.

Lee Mateo 4: 1 al 11.    CB    ¿Cómo se revela aquí la realidad del gran conflicto entre Cristo y Satanás?

El Espíritu había «llevado» a Jesús al desierto con el propósito expreso de que Jesús fuera «tentado por el diablo» ( Mat. 4: 1    CB    ). Y, antes de afrontar este encuentro, Jesús ayunó durante cuarenta días. Cuando llegó el Diablo, tentó a Jesús para que convirtiera las piedras en pan, tratando así de aprovechar el hambre extrema de Jesús. Pero el Señor respondió a esta tentación con las Escrituras, y la estratagema de Satanás fracasó.

Luego, en un intento de hacer que Jesús actuara presuntuosamente, el Diablo lo tentó a arrojarse desde el pináculo del Templo. Satanás tergiversó las Escrituras para sugerir que, si Jesús era realmente el Hijo de Dios, los ángeles lo protegerían. Pero, interpretando correctamente la Escritura, Jesús vuelve a contrarrestar la tentación.

La tercera tentación revela claramente lo que el Diablo está tratando de lograr. Quiere que Jesús lo adore. Satanás intenta esta vez usurpar la adoración que solo se debe a Dios. Y, para hacerlo, muestra a Jesús «todos los reinos del mundo y la gloria de ellos» y luego afirma: «Todo esto te daré, si postrado me adoras» ( Mat. 4: 8, 9    CB    ). De hecho, en Lucas 4:6 , un texto paralelo al de Mateo, el Diablo afirma: «A ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada ya quien quiero la doy» ( Luc. 4:6    CB    ). Una vez más, Jesús contrarresta la tentación con las Escrituras, y de nuevo Satanás fracasa.

En los tres casos, Jesús utilizó las Escrituras para defenderse de los ataques del Enemigo.

Efesios 6: 12    CB    nos recuerda que «no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes». Aunque no deberíamos vivir con temor, ¿por qué debemos recordar siempre la realidad de la lucha que se libra a nuestro alrededor?


Comentarios de Elena GW

"Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, ya quien quiero la doy. Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos. Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, ya él solo servirás".

Satanás le presentó a Jesús los reinos del mundo en la condición más halagüeña. Si Jesús consentía en adorarlo, él por su parte ofrecía renunciar a sus pretensiones al dominio de la tierra. Sabía Satanás que si el plan de salvación se llevaba a cabo y Jesús moría para redimir al género humano, su propio poder quedaría limitado y finalmente anulado, y él mismo sería destruido. Por lo tanto, su estudiado intento era impedir, si fuera posible, la realización de la magna obra comenzada por el Hijo de Dios. Si el plan de la redención del hombre fracasaba, Satanás poseería el reino que entonces pretendía; y se lisonjeaba de que, en caso de obtener éxito, reinaría en la tierra en oposición al Dios del cielo...

Pero Jesús se opuso al tentador con la repulsa: "Vete de mí, Satanás". Sólo había Jesús de inclinarse ante su Padre (Primeros escritos, págs. 156, 157).

Daba Satanás por suyo el señorío de la tierra, e insinuó a Jesús que podía ahorrarse todo sufrimiento, y que no necesitaba morir para obtener los reinos de este mundo, pues con tal que le adorase se haría dueño de todas las posesiones terrenas y tendría la gloria de reinar sobre ellas. Pero Jesús se mantuvo firme. Sabía que iba a llegar el tiempo en que con su vida redimiría de Satanás el reino de la tierra y que, pasado algún tiempo, todo le quedaría sometido en el cielo y en la tierra. Escogió Jesús una vida de sufrimiento y una muerte espantosa como camino dispuesto por su Padre para llegar a ser legítimo heredero de los reinos de la tierra y recibirlos en sus manos como eterna posesión. También Satanás será entregado en sus manos para que la muerte lo destruya y no vuelva jamás a molestar a Jesús ni a los ángeles en la gloria (Primeros escritos, p. 157).

Cristo no dijo a sus discípulos que su trabajo sería fácil. Les mostraron la vasta confederación del mal puesta en orden de batalla contra ellos. Tendrían que luchar "contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires". Efesios 6:12 . Pero no se los dejaría luchar solos. Les aseguraron que él estaría con ellos; y que si ellos avanzaban con fe, estarían bajo el escudo de la omnipotencia. Les ordenó que fuesen valientes y fuertes; porque Uno más poderoso que los ángeles estaría en sus filas: el General de los ejércitos del cielo (Los hechos de los apóstoles, p. 24).


Juan 8:54-58   

1 Corintios 1:26-29   

26 Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; 27 sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; 28 y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, 29 a fin de que nadie se jacte en su presencia.


Génesis 1:31   CB   

31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

Mateo 13:27   CB   

27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

Mateo 13:28-30    CB   

28 El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? 29 El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

Mateo 13:27    CB   

27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

Mateo 13:37    CB   

37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre.

Mateo 13:37-40    CB   

37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. 38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. 39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. 40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

Mateo 13:37-40    CB   

37 Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. 38 El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. 39 El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. 40 De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo.

Mateo 13:29-30    CB   

29 El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.