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Sábado 14 de febrero
Lee para el estudio de esta semana
Génesis 1: 26, 27; Colosenses 1: 13–19; Juan 1: 1–3; Efesios 1: 22;
1 Corintios 4: 9; 12: 12–27; Romanos 6: 3, 4.
«Cristo es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación. Por él fueron creadas todas las cosas, las que están en los cielos y las que están en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, dominios, principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él. Porque Cristo existía antes de todas las cosas, y todas las cosas subsisten en él» (Col. 1: 15–17).
En la lección de esta semana reanudaremos nuestro estudio de Colosenses (ver las lecciones 1 y 2). En el material correspondiente al jueves de la lección 2, vimos que en Colosenses 1: 9 al 12 Pablo pide a Dios en oración que los creyentes de Colosas vivan en armonía con la voluntad divina.
En los versículos
12 y 13,
11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia
de su gloria, para toda paciencia y longanimidad;
12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz;
contrasta el reino de la luz con el de las tinieblas. Dios el Padre nos ha capacitado para participar en
la herencia eterna del reino de la luz, nos ha liberado del poder de las tinieblas y «nos trasladó
al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de los pecados»
(Col. 1: 13, 14).
En otras palabras, tenemos redención en Jesús, quien es también Dios y nuestro Creador. Él obró nuestra redención y por la fe en él hemos sido trasladados del reino de las tinieblas al de la luz.
Esta semana analizaremos una de las afirmaciones más completas y sublimes del Nuevo Testamento acerca de
Jesús.
¿Qué significa que él es «la imagen del Dios invisible» y, al mismo tiempo, «el
primogénito de toda la creación»
(Col. 1: 15)?
Colosenses 1:15
15 El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
Domingo 15 de Febrero
Cuando nos miramos en un espejo o en una fotografía, vemos apenas una imagen plana y bidimensional de nosotros mismos. En algunos aspectos, una escultura da una idea más clara de la realidad que representa, pero sigue siendo muy diferente de la persona viva y animada que sirvió como modelo. Aunque a veces se refiere a este tipo de representaciones menores, el concepto bíblico de imagen sugiere algo más amplio.
Los seres humanos fueron creados para asemejarse física, espiritual, relacional y funcionalmente a Dios. Sin embargo, solo reflejan su imagen en ciertos aspectos, y el pecado ha malogrado incluso eso. Pero Jesús nos permite «ver» al Dios invisible. «El que me ha visto a mí ha visto al Padre», dijo (Juan 14: 9). Él es, por así decirlo, «la huella exacta» de la naturaleza de Dios (Heb. 1: 3). Él es el pensamiento de Dios hecho audible y el carácter de Dios hecho visible.
Lee Mateo 11: 27 y Juan 1: 1, 2, 14, 18. ¿Por qué Jesús es el único capaz de revelar al Padre?
Observa otras declaraciones en las que Jesús describió su relación con Dios el Padre:
«Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo» (Juan 5: 17). «Yo y el Padre somos uno» (Juan 10: 30). «Nadie viene al Padre sino por mí» (Juan 14: 6).
Jesús también se identificó en diversas ocasiones mediante la fórmula «Yo soy» (ver Éxo. 3: 14), que Dios utilizó para referirse a sí mismo en el Antiguo Testamento:
- 🍞 «Yo soy el pan de vida» (Juan 6: 35)
- 💡 «Yo soy la luz del mundo» (Juan 8: 12)
- 🐑 «Yo soy el buen pastor» (Juan 10: 11, 14)
- ✨ «Yo soy la resurrección y la vida» (Juan 11: 25)
- 🏠 «Yo soy en el Padre y el Padre en mí» (Juan 14: 11)
- ⏳ «Antes que Abraham existiera, Yo soy» (Juan 8: 58)
Como ser personal, Dios se ha revelado en su Hijo. Esplendor de la gloria del Padre “y la imagen misma de su sustancia”, Jesús, como Salvador personal, vino al mundo. Como Salvador personal ascendió también al cielo. Como Salvador personal intercede en las cortes celestiales. Ante el trono de Dios intercede en nuestro favor “uno semejante al Hijo del Hombre” Hebreos 1:3; Apocalipsis 1:13.
Cristo, la luz del mundo, veló el deslumbrante resplandor de su divinidad y vino a vivir como hombre entre los hombres para que ellos pudieran, sin ser consumidos, conocer a su Creador. Desde que el pecado separó al hombre de su Hacedor, nadie vio jamás a Dios, sino manifestado en Cristo.
“Yo y el Padre uno somos”, declaró Cristo. Juan 10:30. “Nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar” Mateo 11:27.
Cristo vino para enseñar a los seres humanos lo que Dios quiere que sepan. Arriba en los cielos, abajo en la tierra, en las anchas aguas del océano, vemos la obra de la mano de Dios... No obstante, ni las estrellas ni el océano ni las cataratas nos enseñarán a conocer la personalidad de Dios tal como nos fue revelada en Cristo.
Dios vio que se necesitaba una revelación más clara que la naturaleza para retratar a lo vivo su personalidad y carácter. Mandó a su Hijo al mundo para que manifestara, en la medida en que la humana visión pudiera mirarlos, la naturaleza y los atributos del Dios invisible…
Habiéndose humanado, Cristo vino al mundo para ser uno con la humanidad, y al mismo tiempo revelar a nuestro Padre celestial a los hombres pecadores. Aquel que había estado en la presencia del Padre desde el principio, Aquel que era la imagen expresa del Dios invisible, era el único capaz de revelar a la humanidad el carácter de la Deidad. En todo fue hecho Cristo semejante a sus hermanos. Fue hecho carne, como lo somos nosotros. Sintió el hambre, la sed y el cansancio. Fue reconfortado y sostenido por el alimento y el sueño. Compartió la suerte de los hombres; y no obstante fue el Hijo de Dios sin mancha…
El tema de la redención ocupará la mente y la lengua de los redimidos por las edades sin fin. El reflejo de la gloria de Dios se verá por la eternidad en el rostro del Salvador (Reflejemos a Jesús, 25 de enero, p. 31).
Lunes 16 de Febrero
En el Nuevo Testamento, el término «primogénito» casi siempre se refiere a Jesús, pero su significado trasciende el orden cronológico. El concepto bíblico enfatiza la relación especial y la prominencia de un hijo respecto a su padre.
Ejemplos de preeminencia sobre el orden de nacimiento:
David: El menor de ocho hijos, pero Dios lo puso por primogénito (Sal. 89: 27). Israel: Llamado el primogénito de Dios entre las naciones (Éxo. 4: 22). Otros casos: Isaac, Jacob y José recibieron la primogenitura por su estatus, no por su edad.
Lee Colosenses 1: 15-17. ¿Qué razones da Pablo para que Jesús sea llamado «el primogénito de toda la creación»?
Pablo excluye categóricamente que Jesús sea un ser creado al afirmar que todo lo que existe fue creado por él y para él (Col. 1: 16). Jesús es el agente personal de la Deidad en la Creación:
Espacialmente: Cielo y Tierra. Ontológicamente: Visible e invisible. Funcionalmente: Tronos, dominios, principados y potestades.
Además, Pablo señala que Jesús existía «antes de todas las cosas» (Col. 1: 17), indicando precedencia jerárquica y cronológica. Otro punto vital es que «todas las cosas subsisten en él». El verbo griego synistēmi implica que Jesús es el factor que mantiene unido el Universo.
Dios, el Creador, murió por nosotros. ¿Qué podrían añadir a eso nuestras obras? ¿Por qué es blasfema la idea de que nuestras obras pueden o deben añadirse a lo que Cristo ya ha hecho por nosotros?
El Hijo de Dios vino al mundo como un restaurador. Él era el Camino, la Verdad, y la Vida. Cada palabra que pronunció era espíritu y vida. Hablaba con autoridad, consciente de su poder para bendecir a la humanidad y librar a los cautivos atados por Satanás...
Cuando Cristo realizaba las obras de Dios no se estaba adueñando de una facultad que no le perteneciera; porque este era el propósito que el cielo le había encomendado, y para esto estaban a su disposición los tesoros de la eternidad. Pasó por alto a los que se autoengrandecían y se relacionó con los pobres y oprimidos.
Cristo reconoció abiertamente su derecho a la autoridad y a recibir lealtad. “Vosotros me llamáis Maestro, y Señor —les dijo—; y decís bien, porque lo soy”. Mantuvo la dignidad que le correspondía a su nombre, y la autoridad y el poder que poseía en el cielo.
De pie ante los fariseos, Cristo no vaciló en compararse con los representantes más distinguidos y declarar su propia eminencia sobre todos ellos:
- Dijo ser más que Jonás, a quien los judíos tenían en alta estima.
- Declaró ser más que Salomón, el monarca más grande de Israel.
(Exaltad a Jesús, 23 de enero, p. 31).
Martes 17 de Febrero
Lee Efesios 1: 22 y Colosenses 2: 10. ¿A qué se refiere Pablo cuando llama a Jesús «cabeza de la iglesia» (Efe. 5: 23)?
Es común referirse al liderazgo como «la cabeza». En la Biblia, este término tiene un significado profundo de autoridad y origen. Observa estos ejemplos bíblicos donde "cabeza" denota jefatura:
Éxo. 18:25: Moisés puso "cabezas" (jefes) sobre el pueblo.Deut. 28:13: Israel como "cabeza" (nación líder) y no cola.Ose. 1:11: Un solo "cabeza" (jefe) para Judá e Israel.1 Cor. 11:3: Cristo es la cabeza de todo hombre.
Cristo, como cabeza de la iglesia, no solo manda, sino que provee el liderazgo, la orientación y el sustento vital para que el cuerpo crezca unido.
Lee 1 Corintios 12: 12-27. Pablo describe aquí a la iglesia como un «cuerpo». ¿Qué otros aspectos de la iglesia son representados mediante esta metáfora?
Así como el cuerpo no puede vivir sin la cabeza, la vida resulta difícil cuando se lesiona una de sus partes. A menudo, no valoramos la función de un miembro hasta que falta.
Si tuvieras que renunciar a una parte de tu cuerpo, ¿cuál elegirías? ¿Qué te dice esto acerca de cuán vital es cada persona como miembro de la iglesia?
Desde su ascensión, Cristo ha llevado adelante su obra en la tierra mediante embajadores escogidos. El que es la gran Cabeza de la iglesia dirige su obra mediante hombres ordenados por Dios para que actúen como sus representantes.
Los ministros de Cristo son los atalayas espirituales. Su trabajo se compara al de los centinelas en los muros de las ciudades antiguas:
Es el privilegio de los atalayas de Sión vivir tan cerca de Dios que Él pueda obrar por medio de ellos para advertir del peligro y señalar el lugar de seguridad. Nunca han de dar una nota vacilante e incierta.
El que sirve bajo el estandarte de Emmanuel comprende su necesidad de fuerza de lo alto. Las victorias que obtiene le inducen a depender más y más del Poderoso. "Es viendo al Invisible como el alma adquiere fuerza y vigor".
(Exaltad a Jesús, 1º de octubre, p. 282).
Miércoles 18 de Febrero
En hebreo, las palabras para "cabeza" y "principio" comparten una raíz conceptual profunda. Jesús es el origen de todo lo que existe y el líder de su pueblo.
Jesús no solo es el iniciador de la Creación original, sino también de la nueva Creación a través de su resurrección. Al vencer la muerte, obtuvo el poder para recrearnos a su imagen. Él es el «primogénito de los muertos», cuya resurrección garantiza la nuestra.
- ✨ Imagen de Dios: La manifestación perfecta del Dios invisible.
- 🛠️ Creador: Autor de todo lo que existe (visible e invisible).
- ⏳ Eterno y Sustentador: Existía antes de todo y sostiene el universo.
- ⛪ Cabeza: Líder y sustento de la iglesia, su cuerpo.
- 🌱 Iniciador: De la Creación y de la nueva Creación (Redención).
- 🏆 Vencedor: Triunfó sobre el pecado y la muerte.
“Nuestro crecimiento en la gracia, nuestro gozo, nuestra utilidad, todo depende de nuestra unión con Cristo... Él es el principio, el fin, el todo. Estará con nosotros no solamente al principio y al fin de nuestra carrera, sino en cada paso del camino”.
“La ley y el evangelio van mano a mano. Él es el Autor y el Consumador de nuestra fe, el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último”.
“En el Maestro enviado por Dios halla su centro toda verdadera obra educativa... Es una necedad buscar educación fuera de él, esforzarse por ser sabio fuera de la Sabiduría; ser sincero mientras se rechaza la Verdad; buscar iluminación aparte de la Luz”.
(La educación, pp. 74, 75; La fe por la cual vivo, p. 127).
Jueves 19 de Febrero
Lee Colosenses 1: 19, 20. ¿En qué consiste esta reconciliación que viene por medio de la Cruz y qué alcances tiene?
Pablo afirma que>toda la plenitud La palabra plenitud proviene del latín plenitudo y se refiere a un estado en el que algo ha alcanzado su punto máximo, su totalidad o su perfección. No es solo "estar lleno", sino estar completo de tal manera que no falta nada. del Padre quiso habitar en Jesús. Esta declaración es el clímax de su descripción sobre la divinidad de Cristo.
Eternidad y existencia autónoma de Dios. Poder para crear y recrear (Redención). Sabiduría divina manifestada en la Cruz. Gracia y verdad en su máxima expresión.
La reconciliación tiene un alcance universal. La palabra griega kosmos indica que la muerte de Cristo no solo afecta a la humanidad, sino a todo el Universo. La Cruz es la respuesta definitiva de Dios ante el espectáculo del pecado frente a los ángeles y los hombres.
Como señala el texto, Dios amó tanto al Universo que arriesgó todo para salvarnos. La Cruz, un objeto de ignominia, se transforma en el testimonio supremo del amor eterno del Creador.
“No conocemos lo que está delante de nosotros, pero sabemos que tenemos el privilegio de entregar nuestras almas a Dios como nuestro fiel Creador... Recordemos que Cristo es una ayuda presente en todo tiempo de necesidad”.
“El Cielo contempló con pesar y asombro a Cristo colgado de la cruz... habiendo sido completado el plan de la redención, el carácter de Dios quedará revelado a todos los seres creados... Los ángeles podían regocijarse al mirar la cruz del Salvador”.
Consejo práctico: “No permitan que sus transacciones mundanales absorban sus energías. Necesitamos tener períodos de descanso: momentos separados para la meditación, la oración, y el refrigerio espiritual”.
“Si cometen errores, vayan al compasivo Salvador y pídanle perdón. Díganle que desean hacer su voluntad. Sean corteses con Dios... Llevemos la luz del sol de su amor sobre nuestros rostros e introduzcámosla en nuestras palabras”.
(Alza tus ojos, p. 140; El Deseado de todas las gentes, pp. 721-726).
Viernes 20 de Febrero
1. La Divinidad Eterna: Reflexiona acerca de la divinidad eterna de Jesús. ¿Qué habría implicado para el Plan de Salvación que él fuera un ser creado y no el Dios increado? ¿Por qué es vital esta enseñanza para nuestra seguridad en la Cruz?2. El Espectáculo Universal: ¿Por qué no debemos perder de vista el interés de todo el Universo en la obra de Jesús? ¿Qué impacto crees que tuvo en los seres no caídos ver al Creador, a quien adoraron por edades, morir en una cruz ignominiosa?3. Coexistencia Eterna: ¿Cómo le explicarías a alguien que el Padre y el Hijo siempre han coexistido? ¿Por qué la verdad de que "nunca hubo un momento en que el Padre estuvo sin el Hijo" (excepto por la separación temporal en la Cruz) define nuestra comprensión del amor de Dios?
Comentarios Elena G.W