Comentario Sobre El Segundo Libro de Moisés Llamado ÉXODO
Contenido
1 Se cambia el comienzo del año. 3 Institución de la pascua. 11 El rito de la
pascua. 15 Pan sin levadura. 29 Muerte de los primogénitos. 31 Los israelitas son instados a
salir de Egipto. 37 Llegan a Sucot. 43 La ordenanza de la pascua. 1 " HABLO Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto,
diciendo: " 2 " Este mes os será principio de los meses; para vosotros será
éste el primero en los meses del año. " 3 " Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el
diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero
por familia. " 4 " Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer
el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de
las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero.
" 5 " El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de
las ovejas o de las cabras. " 6 " Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo
inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. "
7 " Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en
el dintel de las casas en que lo han de comer. " 8 " Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes
sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. " 9 " Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino
asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas. " 10 " Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que
quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego. " 11 " Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado
en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la
Pascua de Jehová. " 12 " Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y
heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las
bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. " 13 " Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros
estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad
cuando hiera la tierra de Egipto. " 14 " Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como
fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo
celebraréis. " 15 " Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer
día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado
desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel. " 16 " El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el
séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto
solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer. " 17 " Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura, porque
en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis
este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua. " 18 " En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde
el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde.
" 19 " Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas;
porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será
cortado de la congregación de Israel. " 20 " Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras
habitaciones comeréis panes sin levadura. " 21 " Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les
dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua.
" 22 " Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que
estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el
lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.
" 23 " Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea
la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará
entrar al heridor en vuestras casas para herir. " 24 " Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros
hijos para siempre. " 25 " Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como
prometió, guardaréis este rito. " 26 " Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito
vuestro?, " 27 " vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de
Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando
hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró.
" 28 " Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así,
como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón. " 29 " Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo
primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre
su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de
los animales. " 30 " Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos,
y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no
hubiese un muerto. " 31 " E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo:
Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová,
como habéis dicho. " 32 " Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como
habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí. " 33 " Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a
echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos. " 34 " Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas
envueltas en sus sábanas sobre sus hombros. " 35 " E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de
Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. "
36 " Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y
les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios. " 37 " Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como
seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños. " 38 " También subió con ellos grande multitud de toda clase de
gentes, y ovejas, y muchísimo ganado. " 39 " Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían
sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no
habían tenido tiempo ni para prepararse comida. " 40 " El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue
cuatrocientos treinta años. " 41 " Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día
todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto. " 42 " Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en
ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de
Israel en sus generaciones. " 43 " Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de
la pascua; ningún extraño comerá de ella. " 44 " Mas todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella,
después que lo hubieres circuncidado. " 45 "El extranjero y el jornalero no comerán de
ella." 46 " Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne
fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo. " 47 "Toda la congregación de Israel lo hará." 48 " Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere
celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará,
y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella.
" 49 " La misma ley será para el natural, y para el extranjero
que habitare entre Vosotros. " 50 " Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó
Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron. " 51. Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la
tierra de
Egipto por sus ejércitos. "
COMENTARIO BÍBLICO ADVENTISTA 1. Habló Jehová. En este capítulo se registran los reglamentos pertinentes a la
primera de las instituciones conocidas como mosaicas. Debiera notarse que ni Moisés
ni Aarón implantaron por su cuenta legislación alguna, ni aquí ni posteriormente.
Todo el sistema religioso y civil anunciado a Israel por medio de Moisés -tanto
antes como después del éxodo-, le fue revelado a él por Dios. No fue Moisés el
originador de las leyes del Pentateuco que llevan su nombre sino sólo el instrumento
señalado mediante el cual fue dada a conocer la voluntad de Dios a su pueblo.
En la tierra de Egipto. Siendo que la mayor parte de la legislación mosaica fue dada en el
monte Sinaí, Moisés hace resaltar que este rito, la pascua, se instituyó antes del
éxodo. Este mes. A veces, como aquí, es designado como "el primero en los meses
del año" (Exo. 40: 2, 17; Lev. 23: 5; etc.); también se lo llama Abib (Exo. 13:
4; 23: 15; 34: 18; Deut. 16: 1). Abib , que generalmente coincide con nuestro mes de
abril, significa "mes de las espigas", porque los cereales estaban
entonces en espiga. Después del cautiverio se adoptaron nombres del calendario
babilonio, y Abib se convirtió en Nisán (Neh. 2: 1; Est. 3: 7). El nuevo rito
implica que hasta entonces el año israelita había comenzado en un tiempo diferente,
probablemente con el mes llamado más tarde Tishri , que corresponde con nuestro
septiembre u octubre. De aquí en adelante se emplearon dos cómputos: uno para los
propósitos sagrados y el otro para los civiles. El primer mes de cada año era el
séptimo del otro, aunque los números siempre iban desde Nisán como el primero. Abib
, el "mes de las espigas", se convirtió de aquí en adelante en el primer
mes del año eclesiástico, Y Tishri vino a ser su séptimo, igualmente honrado por
fiestas importantes más tarde instituidas en el Sinaí. El año civil, que comienza
con el mes de Tishri, nunca fue abandonado por los israelitas y todavía está en uso
entre los judíos de hoy. Puede rastrearse su existencia por todo el período del AT.
Fue perpetuado por los judíos, pues creían que Dios creó el mundo en el otoño de ese
año. En el diez de este mes. Aunque el cordero designado para la fiesta de la pascua no había de
ser muerto y comido antes del decimocuarto día del mes (vers. 6), los preparativos
para la fiesta debían comenzar con 4 dias de anticipación. Un cordero. La palabra hebrea es aplicable tanto a ovejas como a cabras, sin
límite en cuanto a edad. Sin embargo, por estatuto la edad fue fijada (vers. 5) en
un año, y un hombre podía elegir entre un cordero y un cabrito (vers. 5). Es
interesante que los hebreos, por lo general, prefirieran un cordero a un cabrito, y
con una excepción registrada (2 Crón. 35: 7), parece que nunca hubieran usado
ninguna otra cosa para el ritual de la pascua. Si la familia. Posteriormente la tradición judía fijó en diez el número de personas
para las cuales había de asignarse un cordero, y también dispuso que todos los
miembros de la familia -hombres, mujeres y niños- debían participar de las
actividades de la fiesta. El cordero, de acuerdo con las fuentes judías,
generalmente era muerto entre la novena hora (c. 15 hrs.) y la undécima hora (c. 17
hrs.). Conforme al comer de cada hombre. Cuando se hicieran los preparativos para los que habrían de
participar, debía considerarse la cantidad que cada uno quisiera comer. Los niños y
los ancianos no debían ser computados en la misma forma como los hombres en el vigor
de la vida. Consecuentemente, más de dos familias podían unirse con este
propósito. Sin defecto. La ausencia de defectos y daños no sólo correspondía con lo sagrado
del propósito al cual se dedicaban los animales sino que era un símbolo de la
integridad moral de Aquel representado por el sacrificio. Para una persona piadosa,
el "ciego" , el "cojo" y el "enfermo" no podían ser
aceptables ante Dios (Mal. 1: 8). Más adelante, la ley expresamente prohibió el uso
de animales imperfectos para los sacrificios obligatorios, aunque podían ser
presentados como ofrendas voluntarias (Lev. 22: 20-25). La ausencia de tachas era
especialmente importante en la víctima que tenía como fin representar a Cristo.
Macho. Este requisito se debía a que el cordero reemplazaba al primogénito
masculino de la familia. De un año. Probablemente los animales elegidos tenían más de 7 días (ver Exo.
22: 30; Lev. 22: 27), pero en ningún caso debían exceder la edad de 12 meses.
Toda la congregación. El que era cabeza de familia había de ofrecer el sacrificio por sí
mismo y por su familia. De ese modo, nadie fuera de la familia intervenía entre ella
y Dios. Se dispuso esto reconociendo que Israel era una nación de sacerdotes, como
son los cristianos hoy día (Apoc. 1: 6; 1 Ped. 2: 5, 9). Posteriormente vino la
institución del sacerdocio levítico (Exo. 32: 26-29; Deut. 10: 8). Entre las dos tardes. Así reza literalmente el texto hebreo. Esta disposición ha sido
explicada en dos formas. Algunos han dicho que la primera "tarde" comienza
con la puesta del sol, y la segunda, con el fin del crepúsculo. Eben Ezra, erudito
judío medieval, consideraba que el crepúsculo duraba aproximadamente una hora Y 20
minutos. La orden de Deut. 16: 6: " "Sacrificarás la pascua por la tarde a
la puesta del sol" " , parece apoyar este punto de vista. Otros han
considerado que la primera "tarde" comienza cuando el sol empieza a
declinar visiblemente del cenit, más o menos a las tres de la tarde, y que la
segunda "tarde" empieza a la puesta del sol. En apoyo de esta opinión se
han citado varios textos, tales como Lev. 23: 5; Núm. 9: 3, que ubican la pascua en
el decimocuarto día del mes. Ellos dicen que si el sacrificio se efectuaba después
de la puesta del sol, ya entonces caía en el decimoquinto día del mes de Nisán y no
en el decimocuarto. La costumbre prevaleciente en el tiempo de Cristo concordaba con
esta explicación. De ahí que los corderos pascuales fueran sacrificados al caer la
tarde, aproximadamente a la hora cuando el verdadero "Cordero de Dios"
murió en la cruz por el hombre culpable (1 Cor, 5: 7; Mat. 27: 45-50). Como necesariamente debía darse tiempo para la preparación de la
comida pascual, que debía estar terminada antes de la medianoche, y puesto que la
palabra "tarde", en hebreo así como en otros idiomas, no se limita al
tiempo después de la puesta del sol, la costumbre de sacrificar el animal por la
tarde puede ya haber estado en uso mucho antes de que las autoridades eclesiásticas
de la era rabínica le dieran su aprobación oficial. De acuerdo con Josefo, la
costumbre en sus días era ofrecer a el cordero más o menos a las tres de la tarde (
Antigüedades xiv. 4. 3). Tomarán de la sangre. La sangre representa la vida (Lev. 17: 11), y siendo la mismísima
esencia del sacrificio, siempre era considerada como el símbolo especial de expiación para representar el
sacrificio. Dado que el "cordero" pascual había de redimir la
"casa" -que en hebreo también significa "familia"-, la señal de
la expiación había de mostrarse bien visiblemente. La pondrán. Esto debía hacerse sumergiendo un manojo de hisopo en la sangre para
asperjarla sobre el dintel de la puerta (Exo. 12: 22). Que esta aspersión de la
sangre del cordero pascual era un símbolo del sacrificio y de la expiación hechos
por la muerte de Jesucristo, está claramente implicado en el NT (1 Ped. 1: 2; Rom.
5: 8, 9; Heb. 9: 13, 14; 13: 12). Debe advertirse que ninguna sangre era asperjada
sobre el umbral, quizá en armonía con el pensamiento de que un hombre no debe hollar
con sus pies "al Hijo de Dios" ni considerar como "inmunda la sangre
del pacto en la cual fue santificado" (Heb. 10: 29). Que la aspersión con la
sangre había de ser considerada como un acto de purificación es evidente porque se
usaba un manojo de hisopo para ese propósito (Exo. 12: 22). La aspersión con hisopo
se ordena únicamente en relación con una purificación (Lev. 14: 49- 52; Núm. 19: 18,
19; Sal. 51: 7; PP 281). En Egipto los israelitas no tenían un altar común, y por esa razón
fueron consagradas las casas en que se reunieron para la pascua, y preservados los
individuos que se encontraban en ellas cuando pasó el destructor. Así la aspersión
de la sangre en los postes de la puerta y en el dintel llegó a ser una señal de
liberación. Dios prometió preservar cada casa que así había sido marcada por fe en
esa promesa. Después de que se establecieran en la tierra de Canaán, debía ser
sacrificado el cordero pascual, y celebrada la pascua, por todo el pueblo en un
lugar que Dios escogería, antes que en los diversos pueblos y aldeas (Deut. 16: 5,
6). Se requería que todos los varones mayores de 12 años fueran a Jerusalén con ese
propósito. Es obvio que en Egipto la pascua fue celebrada en circunstancias
anormales. No se sabe si se perpetuó el ritual de asperjar sangre en la puerta;
quizá con modificaciones. Asada al fuego. La carne de las comidas de los sacrificios generalmente era hervida
(1 Sam. 2: 14, 15), pero, en relación con el cordero pascual, se dieron
instrucciones especificas de no comerlo ni crudo ni cocido, sino asado (Exo. 12: 9).
Las razones pueden haber sido que era más fácil asar que cocer y que hubiera sido
difícil cocer el "cordero" sin cortarlo en pedazos, proceder que también
parece haber estado prohibido (Exo. 12: 46; Núm. 9: 12; Juan 19: 36). Panes sin levadura. El cordero asado debía comerse con panes sin levadura, pues la
levadura produce fermentación, un símbolo natural de impureza y corrupción moral.
Por esta, razón la levadura también estaba excluida como contaminadora en las
ceremonias en que se usaban cereales (Lev. 2: 11). Que Pablo entendía la levadura en
este sentido se ve por su interpretación de la pascua como un símbolo de Cristo (1
Cor. 5:7, 8). Con hierbas amargas. No hay motivo para dudar que "hierbas amargas" es la
traducción correcta de una palabra hebrea que significa literalmente "[cosa]s amargas". Aunque no se
sabe qué clase de "hierbas" fueron usadas en Egipto, los judíos
palestinianos más tarde usaron dos variedades de lechugas una clase de cardo,
escarola y berro. La lechuga y la escarola son oriundas de Egipto y Palestina. La
última puede encontrarse desde los comienzos de los meses de invierno [en el
hemisferio norte] hasta el fin de marzo y la lechuga en abril y mayo. Esto
probablemente explica por qué los judíos consideraban esas plantas como ingredientes
necesarios de la comida pascual. Cualesquiera hayan sido las hierbas amargas que se
usaban, es obvio que tenían el propósito de recordar a los participantes su
esclavitud y amargos sufrimientos en la tierra de Egipto. Ninguna cosa comeréis de él cruda. Esta orden era necesaria en vista de que los pueblos paganos con
frecuencia comían carne cruda en sus comidas ceremoniales. En cuanto a la
prohibición de cocer el cordero pascual, ver com. del vers. 8. Su cabeza con sus pies. Los antiguos expositores judíos entendían correctamente que esto
significaba que el cordero había de ser asado completamente, incluyendo tanto la
cabeza como los muslos (vers. 46). Sus entrañas. Las vísceras debían ser asadas junto con el resto del cordero,
habiendo sido primero -limpiadas. La preparación del cordero simbolizaba el hecho de
que el cuerpo de Jesús no habría de ser quebrado (Juan 19: 33, 36). Ninguna cosa dejaréis de él. Toda la carne había de ser consumida en una comida para que no
hubiera putrefacción. Dado que el cuerpo de Cristo no iba a ver corrupción (Hech. 2:
27, 31; 13: 35-37), tampoco debía corromperse el cordero simbólico. Si el cordero
pascual resultaba demasiado para el número de participantes, el resto debía ser
quemado a fin de evitar la profanación del símbolo sagrado del cuerpo de nuestro
Señor Jesucristo. Ceñidos vuestros lomos. Antiguas representaciones muestran a los semitas con vestimentas
largas y sueltas, estilo que todavía se usa en muchos países orientales. Para el
trabajo o para viajar llevando una carga, la parte delantera de la vestimenta es
doblada y recogida en la cintura. Vuestro calzado. Se menciona específicamente, pues no era costumbre llevar zapatos
dentro de la casa o durante las comidas. Algunos judíos han considerado esta
instrucción como de obligación perpetua. Pero la opinión generalizada ha sido que
estas instrucciones se aplicaron únicamente en la primera ocasión, cuando por una
sola vez sirvieron a un propósito útil. Lo comeréis apresuradamente. No conociendo el momento cuando habrían de salir de viaje y debiendo
quemar los huesos del cordero antes de partir, habían de completar la comida en el
tiempo más corto posible. La Pascua de Jehová. Con estas palabras se hace resaltar el significado de la comida. La
gente debía comprender que ésta no era una comida común, ni era meramente un aliento
ceremonial tal como ellos lo habían conocido. Por una razón: las vidas de sus
primogénitos dependían de cumplir con las instrucciones. Además era el símbolo de su
liberación; primero de su esclavitud en Egipto y, en segundo lugar en un sentido más
amplio -que no entendían todavía-, de la esclavitud del
pecado. Todos los dioses. La ejecución de este castigo sobre todos los dioses de Egipto se
puede entender mejor cuando se recuerda que muchos animales eran endiosados y
adorados. Algunos animales domésticos ya habían sufrido como resultado de las plagas
previas, pero ahora debía ser muerto cada primogénito de animal. Esta plaga
afectaría no sólo al sagrado buey Apis , un animal primogénito, sino también a
muchos carneros, vacas, cocodrilos, serpientes, gatos, etc., todos considerados como
sagrados. Aunque muchos de esos seres no eran de valor comercial ni tenían utilidad,
su muerte súbita y simultánea ciertamente impresionaría a los egipcios con su propia
impotencia (ver com. caps. 7: 17; 8: 2; ver también PP 344).
Pasaré de vosotros. Al pasar por la tierra de Egipto para herir a todos los primogénitos
de hombres y animales, el Señor "pasaría por alto", pasáj , a los
israelitas. Esta palabra fue transliterada al griego como pásja, de donde viene
nuestra palabra pascua. En memoria. Las instrucciones dadas hasta aquí en primer lugar se referían a la
primera celebración de la pascua, la noche que precedió al éxodo. Ahora se anuncia
que este rito debía ser conmemorado anualmente. En el futuro habían de añadirse
otros detalles, como la eliminación de toda levadura que pudiera haber en la casa, el consumo de pan sin levadura durante
siete días después de la pascua, la reunión para celebrar culto en el primero y en
el último días de la fiesta y la observancia de esos
días como días de descanso
sabático. Por estatuto perpetuo. De 'olam , cuya traducción literal
sería "perpetuamente".
Como la liberación de Israel era de significado perpetuo, la conmemoración del
acontecimiento había de ser perpetua para los israelitas, mientras continuaran
siendo el pueblo escogido de Dios. Como un símbolo, había de permanecer en vigencia
hasta la venida de la realidad simbolizada, Jesucristo, quien habría de traer
liberación del pecado. La duración de "perpetuo", 'olam , está
condicionada a la naturaleza de aquello a que se aplique. Puede referirse a lo que
no tiene ni principio ni fin -como, por ejemplo, Dios mismo-, o al tiempo que tiene
un comienzo pero no tiene fin: como la vida eterna de los redimidos, o puede
significar un periodo más corto de tiempo, que tanto tiene principio como fin. Aquí
tiene este último significado. Instituida en el tiempo del éxodo, la pascua continuaría en vigencia
hasta la crucifixión. Siete días. El primero de esos siete días era el decimoquinto del primer mes
(Lev. 23: 6; Núm. 28: 17), o desde la tarde del decimocuarto día hasta la tarde del
vigesimoprimer día del primer mes (Exo. 12: 18). Cortado. Hay 36 casos en los cuales un individuo, que había descuidado algún
deber religioso particular, es amenazado con ser "cortado" del pueblo
escogido. No se sabe lo que pudo haber sucedido en realidad en un caso tal, pues no
se registra ningún ejemplo específico de esto, ni se dieron instrucciones en cuanto
a la forma en que se llevaría a cabo la amenaza. Algunos han pensado que significaba
una muerte violenta, una muerte prematura, o quizá muerte eterna. Con toda
probabilidad, sencillamente significaba perder los derechos y privilegios
pertenecientes a un israelita. Después de haber sido "cortada", la persona
era considerada como extranjera que no tenía parte en ninguna de las bendiciones del
pacto. Aunque quizá fuera desconocido para otros, el delito de un hombre era
conocido por Dios, y el futuro acatamiento de las disposiciones de la ley ceremonial
y moral por sí mismo no expiaba los pecados pasados de omisión o comisión. La
persona quedaba desligada, pero no es claro si el acto debía ser realizado por un
hombre o por Dios. Es a esta "separación" a lo que probablemente Pablo
hace referencia en Rom. 9: 3 (ver com. Gén. 17: 14). Santa convocación. En el decimoquinto día de Abib, o Nisán, el primero de los siete días
de los panes sin levadura después de la noche de la comida pascual, la gente debía
reunirse para un culto. Este es el primer caso en las Escrituras en que se menciona
una convocación para un propósito tal. "Santa convocación" es una
traducción exacta y apropiada del término hebreo aquí usado y signitica una reunión
convocada por orden expresa de Dios para fomentar la santidad. En el séptimo día. El vigesimoprimer día de Abib, el último de los siete días de los
panes sin levadura, también se distinguía de los otros como un día de "santa
convocación" (ver también Lev. 23: 4-8). Sólo otro festival israelita, la
fiesta de los tabernáculos (Lev. 23: 39-42), tenía una duración tan larga.
Ninguna obra. En todos los países, los días de fiesta eran ocasiones cuando la
gente se abstenía de las actividades comunes de la vida que interferían con la
realización de los ritos o deberes religiosos del día. Sin embargo, tan sólo entre
los hebreos se imponía estrictamente la cesación absoluta de todo trabajo regular.
El séptimo día de la fiesta era un día de descanso de toda labor y por lo tanto era
llamado "sábado" (adviértase el asterisco que hay en Lev. 23: 38, en la
VVR), pues "sábado" significa "descanso" . Que preparéis. Ningún "trabajo de siervos" (Lev. 23: 7) estaba permitido.
Pero Dios no tenía el propósito de que los suyos sufrieran por estar privados de
alimento, pues aquellos días habían de ser períodos de gozo y alegría de corazón.
Por lo tanto se dio permiso para realizar deberes tales como los necesarios para el
mantenimiento normal de la vida y la salud. Vuestras huestes. Israel salió de Egipto sin armas y sin preparación para la guerra (PP
287). Para las diversas expresiones usadas y las órdenes mencionadas en los vers.
17-20, ver com. vers. 14-16. Extranjero. El que, no siendo israelita, viviera ya fuera temporal o
permanentemente entre el pueblo hebreo, pero sin aceptar su religión, creencias y
prácticas. La orden que prohibía el consumo de pan leudado también tenía vigencia
para los "extranjeros". Natural del país. Un israelita. "El país" debe referirse a Canaán, que se
consideraba como el verdadero hogar de Israel desde el tiempo cuando fue asignado
por Dios para la descendencia de Abrahán (Gén. 15: 18). La expresión "natural
del país" se aplicaba a los que nacían como israelitas, aunque todos los que
vivían en el tiempo de Moisés en realidad eran nacidos en Egipto. Eran descendientes
de Isaac y de Jacob, que nacieron en la tierra de Canaán y la habían recibido de
Dios como su hogar permanente.
style="font-weight:bold;">21. Los ancianos. Ver com. cap. 3: 16. Sacad. Esto probablemente se refiere a la costumbre de los pastores y
esquiladores de sacar una oveja del rebaño tomando su pierna con un cayado de
pastor. En cuanto al cordero, ver com. vers. 3. Hisopo. La mayoría de las autoridades en Biblia concuerdan en que este hisopo
es la mejorana gris verdosa, Origanum maru , conocida ahora en Palestina como za'tar
. Esta plantita tiene un olor acre, es fragante y tiene un gusto algo parecido a la
menta y muchísimas florecillas blancas; por lo general crece sobre rocas y
terraplenes. Tiene hojas gruesas y vellosas y ramas bien adaptadas para contener
líquidos. Se usa hoy día como una especia o condimento y tiene cierta reputación
como medicina. Los samaritanos todavía usan un manojo de za'tar en sus ceremonias de
la pascua para untar la sangre del cordero pascual sobre los marcos de las puertas
de sus casas. Además de su uso en el ritual de la pascua, se usaba hisopo en el día
de la limpieza de un leproso o de una casa (Lev. 14: 6, 49), o de uno contaminado
con un muerto, en relación con la ofrenda de la vaca alazana (Núm. 19: 6, 17).
Además Moisés usó hisopo cuando "roció el mismo libro y también a todo el
pueblo" durante la ratificación del pacto (Heb. 9: 19). Así el hisopo se
convirtió en símbolo de limpieza (Sal. 51: 7). Ver también com. vers. 7. Ninguno de vosotros salga de las puertas. En esa noche de castigo, no había seguridad en ninguna otra parte a
no ser detrás de la puerta manchada con sangre. Así como para los hebreos no había
certeza de seguridad más allá de la protección de la sangre del cordero, así tampoco
para el cristiano hay otra salvación fuera de la sangre de Jesucristo, el verdadero
"Cordero de Dios" (Juan 1: 36; Hech. 4: 12). Para los vers. 23 y 24, ver com. vers 12-14.
class="font4" style="font-weight:bold;">26. ¿Qué es este rito? Moisés supuso que las ceremonias pascuales despertarían curiosidad y
que cada generación sucesiva desearía conocer su origen y significado. La ceremonia
es llamada "rito", o tarea, ya que se realizaba en cumplimiento de una
orden divina. Adoró. Al oír estas instrucciones el pueblo en la persona de sus ancianos
(ver vers. 21), "se inclinó", literalmente "hizo reverencia".
Así expresó su fe y manifestó gratitud por la liberación que pronto iba a
experimentar. Fueron e hicieron. La larga serie de milagros efectuados por Moisés y Aarón habían
impresionado tanto al pueblo, que éste obedeció inmediatamente y sin hacer
preguntas. Siendo que la orden fue dada antes del décimo día de Abib (vers. 3), y el
cordero pascual no debía ser sacrificado antes del decimocuarto día, varios días de
preparación están cubiertos por el vers. 28. A la medianoche. Literalmente, en "la mitad de la noche". El día, aunque
conocido por los israelitas, no había sido anunciado al rey, y esa incertidumbre
debe haber aumentado su ansiedad. Cuando Moisés dejó al obstinado rey, cada
cortesano debe haber estado temeroso ante la perspectiva de perder a su primogénito.
Pero, al pasar varios días sin que se cumpliera la amenaza, quizá muchos, y
posiblemente aun el rey mismo, habrán pensado que nada semejante a eso iba a
suceder. Con todo, siempre debe haber existido el temor de que se cumpliera la
palabra de Moisés. El primogénito de Faraón. Si Amenhotep II fue el faraón del éxodo (véase la Introducción), fue
su hijo mayor -el hermano del que lo sucedió, a saber Tutmosis IV- quien fue muerto
esa noche de horror. No existen registros fuera de la Biblia en cuanto a este
acontecimiento. En realidad, los antiguos egipcios por costumbre no consignaban
ningún hecho humillante. Con todo, Tutmosis IV dejó una prueba por la que se infiere
la inesperada muerte de su hermano y su propio encumbramiento al puesto de príncipe
heredero. La estela de la esfinge de Gizeh registra que él hizo que se sacara la
arena de ese antiguo monumento en gratitud por el nombramiento divino que
inesperadamente recibió a su sombra. El cuenta, en la inscripción, que estuvo
cazando cerca de la esfinge cierto día. Mientras dormía la siesta a su sombra, este
"gran dios" (la esfinge) se le apareció en visión y le habló como un padre
se dirige a un hijo, revelándole que él sería el futuro rey de Egipto. El hecho de
que este incidente esté registrado en un monumento de piedra, muestra que Tutmosis
IV originalmente no había sido designado príncipe heredero ni había esperado llegar
a ser rey. Revela también que atribuía su ascensión al trono a la mediación divina.
Aunque no es mencionado su hermano mayor -el príncipe heredero original-, no hay duda, entre los que están familiarizados
con las inscripciones egipcias, de que sucedió algo desusado a ese no mencionado
hijo mayor de Amenhotep II. No podemos esperar una respuesta satisfactoria de los registros
egipcios en cuanto a lo que le sucedió al joven. Pero suponiendo que Amenhotep II
fue el faraón del éxodo, la muerte de su hijo mayor bajo la décima plaga daría como
resultado la elevación del hermano menor -más tarde Tutmosis IV como heredero
forzoso del trono. Para que su encumbramiento no fuera atribuido a un desastre que
el Dios de los hebreos trajo sobre el país, Tutmosis IV pudo haber inventado y hecho
público el relato de una supuesta visión celestial. Una sucesión real irregular era,
por costumbre, atribuida a una intervención divina de parte de los grandes dioses
egipcios. Cuando Hatshepsut siguió a su padre en el trono, se anunció que el dios
Amón la había engendrado y le había ordenado que fuera quien gobernara a Egipto.
Cuando Tutmosis III -sin derechos legales al trono- fue proclamado rey durante una
revolución en un templo, se publicó un decreto específico del dios Amón a manera de
autorización para esa sucesión irregular. El primogénito del cautivo. Esta frase es paralela con la del pasaje del cap. 11: 5: "
"El primogénito de la sierva que está tras el molino" " . En ambos
casos el significado general es que sufrieron todas las clases de personas, desde
las más encumbradas hasta las más humildes. Pero también es verdad que en algunos
casos los cautivos eran empleados como obreros que trabajaban con molinos (ver Juec.
6: 21). Todo primogénito de los animales. La plaga no estuvo limitada a los animales domésticos. Ver también
com. cap. 11: 5. Se levantó aquella noche Faraón. La visita que hizo el ángel de la muerte a las huestes de Senaquerib
(2 Rey. 19: 35) parece no haber sido advertida hasta que los sobrevivientes se
levantaron a la mañana siguiente. En cambio, en Egipto indudablemente cada hogar fue
despertado de su sueño a la medianoche, cuando los primogénitos de pronto cayeron
enfermos y murieron. Un gran clamor. Ver com. Exo. 11: 6, del cual esto fue el cumplimiento. El clamor
general que se levantó a todo lo largo y ancho de Egipto aquella medianoche fue
acompañado por la insistencia urgente de que los israelitas debieran irse
inmediatamente (vers. 33). No hay duda de que ahora los egipcios estaban temerosos
de que todos morirían si permanecían los israelitas. Hizo llamar a Moisés y a Aarón. Sin duda el "clamor" del pueblo había sido oído en el
palacio, y el rey estaba enterado de la demanda popular de que los israelitas fueran
expulsados del país. El país entero sufría ahora hasta el límite de lo soportable
debido a la terquedad de su monarca. Comprendiendo que debía actuar inmediatamente a
fin de evitar castigos más severos, Faraón envió a sus principales signatarios (cap.
11: 8) mientras todavía era de noche para citar a los odiados dirigentes de los
hebreos, a quienes había rehusado ver otra vez (cap. 10: 28). Bendecidme también. Ahora fue completa la rendición de Faraón. No sólo les ordenó que
salieran del país inmediatamente y llevaran sus bienes consigo, sino que presentó un
pedido a los dos hermanos que ellos difícilmente podrían haber esperado. Las
palabras de ellos le habían traído una maldición; podría ser que sus palabras le
trajesen también bendición. No hay registro de cómo fue recibido su pedido, pero el
solo hecho de que hubiera sido formulado es una indicación notable de cuán humillado
estaba su orgullo. Los egipcios apremiaban. La demanda popular, primero mezclada con el clamor de lamento (vers.
30), pronto se volvió general e insistente. No sólo debían irse los hebreos, sino
irse inmediatamente. El clamor "Todos somos muertos" " revela el
temor de que el castigo podría no detenerse con la muerte de los primogénitos, sino
que pudiera ser muerta toda la población y el país ser tomado por los
hebreos. Llevó el pueblo su masa. Esto revela la urgencia de los egipcios. Probablemente los hebreos
estaban por cocer pan para su viaje. Aunque habían sido advertidos por Moisés varios
días antes, parece que no habían esperado una partida tan apresurada y no habían
completado todavía sus preparativos. Si bien se les había dicho que durante siete
días después de participar del cordero pascual debían comer pan sin levadura (vers.
15), muchos quizá no habían tomado esta orden a pecho, o habían hecho planes para
cocer pan leudado para los días que seguirían a los siete días de los panes ázimos.
Sin embargo, la presión de la necesidad los obligó a contentarse con pan sin
levadura o, como se lo llama en Deut. 16: 3, "pan de aflicción" .
Les dieron. El pensamiento del texto es éste: " "Yahvéh hizo que el
pueblo se ganara el favor de los egipcios, los cuales les atendieron" "
(BJ). Así despojaron a los egipcios. Ver com. cap. 3: 22. 37. De Ramesés. Ramesés era la ciudad para cuya construcción se había empleado
muchísimo el trabajo de los israelitas esclavos. Como se dice en el comentario del
pasaje del cap. 1: 11, el nombre dado aquí es probablemente un nombre posterior para
la ciudad de Tanis (Ayaris). Doscientos años después del éxodo, Tanis recibió el
nombre de Ramesés que le fue puesto por su gran transformador, Ramsés II. Las ruinas
de esa ciudad son conocidas hoy día bajo el nombre arábigo de San el-hagar . Están
en la región noreste del delta, a unos 43 km al noroeste de la ciudad de El-Kantara
sobre el canal de Suez. A Sucot. Antiguos comentadores incorrectamente identificaron con Pitón a este
primer lugar donde se detuvieron los israelitas después de su salida de Ramesés. Por
lo general los eruditos ahora están de acuerdo en que el nombre hebreo dado aquí es
una transliteración del egipcio Tyeku , mencionado en los documentos egipcios como
un puesto fronterizo. Este lugar ha sido identificado con Tell el-Maskhuta , en la
parte oriental del Wadi Tumilat, a unos 52 km al sudeste de Tanis o Ramesés.
Seiscientos mil. Los comentadores advierten ciertos problemas en el número indicado en
este lugar. Puesto que sólo los varones de más de 20 años de edad estaban incluidos
(Núm. 1: 3-43), la población total podría computarse en varios millones. El problema
es: Cómo pudo pasar tanta gente, con sus incontables miles de animales, por los
angostos valles de la península del Sinaí sin extenderse por centenares de
kilómetros -eso, sin mencionar la dificultad para encontrar un lugar donde acampar
lo suficientemente grande para acomodar a toda esa gente. Algunos presentan pruebas
bíblicas para demostrar que el pueblo de Israel era relativamente pequeño y débil-
muy poca gente como para poder ocupar toda Canaán si se les hubiera permitido entrar
un año después de su salida (cap. 23: 29, 30; Núm. 13: 28-33; Deut. 1: 26-30; 7: 7,
17-22). Otros explican que en el original hebreo puede haber confusión cuando
se trata de números. Por ejemplo, cuando los números 100 y 1.000 aparecen juntos,
¿deben entenderse como 100 veces 1.000, o bien como 100 más 1.000? (Véase en el tomo
3, el final del punto No. 4 ["El tema"] de la Introducción a 1
Crónicas.) Ciertos comentadores sugieren que quizá no entendamos con exactitud
la palabra hebrea traducida como "mil", 'lf o 'élef . La palabra 'élef
también significa "familia" , como en Juec. 6: 15. En otros lugares parece
significar "familia" o "clan" (1 Sam. 10: 19; 23: 23; Miq. 5:
2). Además 'alúf , palabra que tiene las mismas consonantes que 'élef pero
diferentes vocales, significa "amigo" o "jefe de tribu". Debido
a esto, algunos han sugerido que la frase hebrea que tradicionalmente se ha
traducido como "seiscientos mil" realmente significa "seiscientas
familias" y añaden que por lo tanto es más probable que las 12 familias que
descendieron a Egipto con Jacob aumentaran a 600 familias en 215 años, antes que
suponer que los 69 varones de Gén. 46: 27 (véase el comentario de Gén. 46: 26, 24) aumentaran a 600.000 hombres en sólo cuatro
generaciones (Gén. 15: 16). Algunos investigadores bíblicos han explicado que habría sido posible
la existencia de 600.000 hombres como resultado del aumento natural de la
descendencia, en el caso de que cada hijo, tal como ocurrió con Jacob, hubiera
tenido a su vez doce hijos. Esta solución teórica queda invalidada, porque ninguno
de los descendientes de Jacob cuyos hijos aparecen en el registro bíblico tuvo doce
hijos. Al término hebreo 'élef se le da también el significado de
"unidad militar" (Núm. 31: 5, 14 etc.). Por eso hay quienes sostienen que
las fuerzas israelitas consistían en 600 unidades militares, cada una de ellas
procedente de un clan o división tribal. Por su parte, Elena G. de White declara que el número de los hebreos
alcanzaba a "más de dos millones de almas" (PP 345) y que
"millones" que salieron de Egipto encontraron su tumba en el desierto (PP
434). Estas declaraciones armonizan con las palabras de Moisés, según las
encontramos uniformemente traducidas en nuestras versiones castellanas (ver cap. 38:
25, 26). Multitud de toda clase de gentes. Se han hecho varios intentos para identificar a esta
"multitud". Algunos han pensado que aunque oriundos de Egipto, estaban
impresionados por el poder del Dios de los hebreos y, por lo tanto, procuraron tener
parte en las bendiciones de los que lo servían y al mismo tiempo escapar de la
tiranía del rey. Otros han pensado que eran el residuo de los hicsos, o de otros
semitas, los cuales, habiendo sido detenidos por los faraones, aprovecharon esta
oportunidad para salir de Egipto. Por lo menos, algunos eran descendientes de
hebreos que se habían unido en casamiento con egipcios (1 SP 243). Aunque no
conocemos la identidad de estos que no eran israelitas y que se unieron con los
hebreos triunfantes en esa hora de oportunidad, es de notar que reaparecen más tarde
en el relato. Fueron siempre los primeros en lamentar su salida de Egipto y en
codiciar sus manjares (Núm. 11: 4, 5). Cocieron. Los israelitas se detuvieron brevemente en Sucot a fin de hacer los
preparativos finales para el largo viaje por el desierto. No se menciona cuánto
tiempo quedaron aquí, pero fue suficiente para cocer el pan que necesitarían los
próximos días. Cuatrocientos treinta años. El comentario de Gén. 15: 13 hace resaltar que la declaración de
Pablo de Gál. 3: 17, y otra prueba, aclaran que estos 430 años incluyen el período
del llamamiento de Abrahán para salir de Harán hasta cuando realmente descendió
Jacob a Egipto, 215 años más tarde, y que el intervalo entre la entrada de Jacob en Egipto y el éxodo fueron otros 215 años. Siendo
que, en el tiempo de Moisés, Palestina estaba considerada como parte del imperio
egipcio, no es extraño encontrar que un autor de ese período incluyera a Canaán en
el término "Egipto". No estando familiarizados con la situación política
del tiempo de Moisés, sino creyendo que los 430 años incluían la permanencia de los
patriarcas en Canaán, los traductores de la LXX incluyeron específicamente, dentro
de este período, el tiempo de la permanencia de ellos "en la tierra de Egipto y
en la tierra de Canaán". La profecía que dice que la cuarta generación de los
que habían entrado en Egipto saldría de allí (Gén. 15: 16), y su cumplimiento
registrado (Exo. 6: 16-20), hacen imposible cualquier otra explicación del período
de los 430 años. Esta noche. Es decir la noche cuando comieron la comida de la pascua, acerca de
la cual ya habían recibido instrucciones (vers. 6-11, 14). Su horror y regocijo
entremezclados nunca pudieron borrarse de la memoria de un pueblo que debió su
nacimiento como nación a aquella noche memorable. Esta es la ordenanza. Ciertas instrucciones adicionales acerca de la pascua fueron dadas en
Sucot. Se las consideró necesarias debido a los muchos no israelitas que se habían
unido con los hebreos, y principalmente tenían que ver con esos
"extraños". Se hizo un arreglo por el cual pudieran participar de la
fiesta pascual y compartir sus bendiciones. Ningún extraño. Esto es, alguno de una raza extranjera que quisiera continuar
siéndolo y que permanecía incircunciso. Como la pascua era una fiesta que
conmemoraba el nacimiento de Israel como nación, naturalmente no podía ser apropiado
que un extranjero participara de ella. Despues que lo hubieres circuncidado. No fue mediante un linaje natural sino en virtud de un llamamiento
divino como Israel había llegado a ser el pueblo del Señor. Por esa razón y estando
destinado a ser una bendición para todas las naciones, Israel no debía asumir una
actitud de exclusivismo con los extranjeros. Había de dar la bienvenida a los que
desearan unirse con él en el culto y servicio de Dios. Siendo incorporados política
y económicamente, esos "extraños" debían ser aceptados también mediante
una formalidad religiosa, el rito de la circuncisión. Así llegaban a asimilarse al
pueblo de Dios y se les permitía participar del ritual de la pascua (vers.
48). El extranjero y el jornalero. Los residentes temporarios y los siervos que trabajaban por un jornal
no debían comer de la pascua, pues su relación con Israel podía terminar en
cualquier momento. Ni quebraréis hueso suyo. Este precepto muestra claramente que el cordero pascual era un
símbolo de Cristo. Que fue entendido como tal en la iglesia cristiana primitiva es
claro por Juan 19: 33, 36. Aunque " "el Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo" " fue crucificado como un criminal común, ninguno de sus
huesos fue roto a pesar de que era la costumbre hacerlo; sí se lo hizo a sus dos
compañeros. Así como el Ser simbolizado [Cristo] recibió en la cruz un trato
diferente del que recibieron los otros crucificados, así también el cordero pascual
era preparado de una manera diferente. Los huesos de los otros corderos comidos
durante el año podían ser quebrados para extraerles la médula. Si algún extranjero. Esta orden que trata de los prosélitos es similar a la dada en el
vers. 44. En aquel mismo día. Este versículo pertenece a la narración del capítulo siguiente, del
que sirve a manera de introducción. COMENTARIOS DE ELENA
G. DE WHITE I-51 PP 280-287 5 CH 68; CRA 22; CS 527; DTG 34; ECFP 36; 2 JT 214; PP 280, 365; PR
359 7 PP 280; 5T 505 8 PP 280, 282 11 DTG 57 608 II-14 PP 280 12 2JT 453 13 HAd 293; 5T 505; TM 155; 3TS 222 15 DTG 57 15, 19, 22 PP 283 22, 23 MC 314; 5T 505 22-24 2JT 453 26, 27 DTG 57 27 PP
280, 284 29 3TS 222 29-31 1T 265; 5T 119 29-33 PP 285 29-36 SR 119 30, 31 3TS 222 31 DTG 57 31, 32 PR 273 37-39 PP 286 38 PP 325; SR 120 40, 41 PP 287 41 DTG 23 46 PP 282 49 PP 541 51 PP
287
Exodo cap. 12