Resumen:
1 Incendio en Tabera provocado por la ira de Jehová y detenido por la oración de Moisés. 4 La gente siente vivo deseo de comer carne y rechaza el maná. 10 Moisés se queja de su cargo. 16 Dios divide su responsabilidades entre setenta ancianos. 31 Dios envía codornices en Kibrot- hataava.
1 ACONTECIÓ que el pueblo se quejó a oídos de Jehová; y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno de los extremos del campamento.
2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a Jehová, y el fuego se extinguió.
3 Y llamó a aquel lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se encendió en ellos.
4 Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!
5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos; 873
6 y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.
7 Y era el maná como semilla de culantro, y su color como color de bedelio.
8 El pueblo se esparcía y lo recogía, y lo molía en molinos o lo majaba en morteros, y lo cocía en caldera o hacía de él tortas; su sabor era como sabor de aceite nuevo.
9 Y cuando descendía el rocío sobre el campamento de noche, el maná descendía sobre él.
10 Y oyó Moisés al pueblo, que lloraba por sus familias, cada una a la puerta de su tienda; y la ira de Jehová se encendió en gran manera; también le pareció mal a Moisés.
11 Y dijo Moisés a Jehová: ¿Por qué has hecho mal a tu siervo? ¿y por qué no he hallado gracia en tus ojos, que has puesto la carga de todo este pueblo sobre mí?
12 ¿Concebí yo a todo este pueblo? ¿Lo engendré yo, para que me digas: Llévalo en tu seno, como lleva la que cría al que mama, a la tierra de la cual juraste a sus padres?
13 ¿De dónde conseguiré yo carne para dar a todo este pueblo? Porque lloran a mí, diciendo: Danos carne que comamos.
14 No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía.
15 Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.
16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo.
17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.
18 Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis.
19 No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días,
20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?
21 Entonces dijo Moisés: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual yo estoy; ¡y tú dices: les daré carne, y comerán un mes entero!
22 ¿Se degollarán para ellos ovejas y bueyes que les basten? ¿o se juntarán para ellos todos los peces del mar para que tengan abasto?
23 Entonces Jehová respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? Ahora verás si se cumple mi palabra, o no.
24 Y salió Moisés y dijo al pueblo las palabras de Jehová; y reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo, y los hizo estar alrededor del tabernáculo.
25 Entonces Jehová descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.
26 Y habían quedado en el campamento dos varones, llamados el uno Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los inscritos, pero no habían venido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento.
27 Y corrió un joven y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento.
28 Entonces respondió Josué hijo de Nun, ayudante de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos.
29 Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Ojalá todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos.
30 Y Moisés volvió al campamento, él y los ancianos de Israel.
31 Y vino un viento de Jehová, y trajo codornices del mar, y las dejó sobre el campamento, un día de camino a un lado, y un día de camino al otro alrededor del campamento, y casi dos codos sobre la faz de la tierra.
32 Entonces el pueblo estuvo levantado todo aquel día y toda la noche, y todo el día siguiente, y recogieron codornices; el que menos, recogió diez montones; y las tendieron para sí a lo largo alrededor del campamento.
33 Aún estaba la carne entre los dientes de ellos, antes que fuese masticada, cuando la 874 ira de Jehová se encendió en el pueblo, e hirió Jehová al pueblo con una plaga muy grande.
34 Y llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hataava, por cuanto allí sepultaron al pueblo codicioso.
35 De Kibrot-hataava partió el pueblo a Hazerot, y se quedó en Hazerot.
 
COMENTARIO BIBLICO ADVEENTISTA
1.
El pueblo se quejó.
Literalmente, ellos "fueron como murmuradores del mal". Es decir, mal en el sentido de infortunio, desgracia. Quizá el desierto les parecía una trampa de muerte. Aterrorizados por su propia imaginación, comenzaron a predecir toda suerte de males que allí les sobrevendrían.
Los extremos del campamento. La gente extranjera (ver com. vers. 4) estaba en los bordes del campamento, pues el arreglo por tribus (cap. 2) no les dejaba otro lugar.
2.
Moisés oró.
Moisés era un gran hombre de oración, siempre listo para interceder por otros (ver caps. 12: 13; 14: 13-19; 16: 22).
3.
Tabera.
Este lugar sólo es mencionado una vez más (Deut. 9: 22). Nunca ha sido identificada su ubicación. El nombre proviene de un verbo que significa "quemar", "consumir", "exterminar".
4.
La gente extranjera.
Del Heb. ha'safsúf, una repetición del verbo 'asáf, "recoger". Se ha sugerido la palabra "gentuza" como una traducción moderna adecuada. En cuanto a la identidad de esa gente, ver com. Exo. 12: 38 (ver también Deut, 29: 11; Jos. 8: 35).
Tuvo un vivo deseo.
Literalmente, "tuvo un gran anhelo" (ver Sal. 106: 14; 78: 29).
Los hijos de Israel también volvieron a llorar.
Para los israelitas esto llegó a ser casi un hábito en momentos de disgusto y enojo (Núm. 14: 1; Deut. 1: 45; 34: 8; Juec. 2: 4; 20: 23, 26; 21: 2).
A comer carne.
Los israelitas eran ricos en ganado cuando salieron de Egipto (Exo. 12: 32, 38; 17: 3; 34: 3; Núm. 32: 1). Pero quizá no todos los israelitas tenían grandes rebaños y manadas, y sin duda la cantidad que tenían no era suficiente para proporcionarles un régimen regular de carne para todos, aun suponiendo que eso hubiera sido lo mejor para ellos.
5.
Nos acordamos.
Compárese con Exo. 16: 3.
Pescado.
Común y muy barato en Egipto (Exo. 7: 21; Isa. 19: 8).
Pepinos.
Refrescantes en los climas cálidos (Isa. 1: 8). Por supuesto, tales cosas no se conseguían en el desierto.
Melones.
Las sandías son un alimento favorito en los países cálidos y secos. Los pescados y las verduras que se mencionan en este versículo eran el alimento de las clases más pobres de Egipto, como todavía lo son hoy día.
6.
Nuestra alma se seca.
Por la falta de frutas y verduras que contenían mucha agua y que son especialmente refrescantes en un clima cálido y seco.
Maná.
El original hebreo dice: "No hay nada sobre lo cual caigan nuestros ojos, excepto este maná". Jesús usó el maná como un símbolo del alimento espiritual que nos es dado gratuitamente del cielo (Juan 6: 30-35, 41-58). Al cristiano vencedor se le promete "el maná escondido" (Apoc. 2: 17).
7.
Semilla de culantro.
De forma redonda, de color claro (Exo. 16: 14), tan fácilmente visto como el bedelio (Gén. 2: 12) en la luz del sol del desierto.
8.
Su sabor.
Es decir, tenía un gusto fresco y apetitoso como alimento recién cocido o frito en buen aceite. También sabía a barquillos hechos con miel (Exo. 16: 31).
9.
Cuando descendía el rocío.
El maná caía sobre la tierra, refrigerante y fresco, juntamente con el rocío (ver Sal. 78: 23-25).
10.
Cada uno.
Los orientales tienen la costumbre de participar a todo el mundo sus pesares y su duelo. En este caso hay toda la apariencia de un plan preconcebido de acción concertada; cada familia se lamentaba en voz alta y a la puerta de su tienda.
11.
Has hecho mal a tu siervo.
Moisés se refiere a su nombramiento como caudillo del pueblo, que ahora exageraba sus pruebas y rápidamente olvidaba sus bendiciones (ver Exo. 33: 1-3).
12.
Como lleva la que cría.
Moisés habla de Jehová como el que engendró a los hijos de Israel (Deut. 32: 18), sus hijos que le dieron problemas (Ose. 11: 1-3). Compárese este versículo con otras expresiones de la solicitud y del cuidado divinos (Deut. 1: 31; Isa. 40: 11; 16: 3; Ose. 11: 3, 4).
13.
De dónde.
Compárese esto con la expeiencia de los discípulos registrada en Mat. 15: 33; Mar. 8: 4. 875
14.
No puedo.
En realidad Moisés se mostró tan irrazonable como el pueblo, pues Dios nunca dejó solo a Moisés ni esperaba que él alimentara al campamento por su propia cuenta.
15.
Me des muerte.
El significado es "mátame y termina con eso" (ver Exo. 32: 32; 1 Rey. 19: 4).
16.
Setenta varones.
Estos ancianos (ver Exo. 24: 1, 9) eran hombres prominentes de diversas familias (Exo. 12: 21; cf. 1 Sam. 4: 3; 8: 4; 2 Sam. 17: 15).
Principales.
Esta es la palabra usada para designar a los capataces israelitas que trabajaban bajo los jefes de cuadrillas egipcios (Exo. 5: 15). El significado original de la palabra es "arreglador", "organizador", "secretario".
17.
Del espíritu.
Compárese esto con la transferencia del "espíritu de Elías" (2 Rey. 2: 15) a Eliseo. Aquí se hace referencia a los dones y actividades del Espíritu Santo como factores dinamizantes del espíritu del hombre para llevar a cabo los planes de Dios.
18.
Santificaos.
Una palabra usada con referencia a la purificación ceremonial mediante abluciones y abstenciones (ver cap. 19: 10, 14) y como una preparación para el sacrificio (Gén. 35: 2). La misma palabra es traducida "señálalos" como para una matanza, en Jer. 12: 3. Algunos comentadores judíos le daban ese significado aquí. En realidad, la palabra en sí misma es ambigua por lo que puede significar prepararse para bien o para mal.
20.
Menospreciasteis.
La palabra original tiene el sentido de "rechazar" (Jer. 6: 19; 7: 29; 8: 9; Ose. 4: 6).
23.
Se ha acortado.
Ver Isa. 50: 2; 59: 1.
25.
En la nube.
La misma palabra significa "una masa de nubes". Se usa en circunstancias diversas, como se ve en Gén. 9: 13; Exo. 13: 21, 22; 24: 18; Eze. 8: 11; 30: 3; Joel 2: 2; Sof. 1: 15.
26.
Los inscritos.
Es decir, en la lista de los 70, pero todavía no se habían unido a ellos.
29.
Espíritu.
Como instrumento de Dios (Gén. 1: 2; Juec. 3: 10; Isa. 11: 2; Joel 2: 28).
31.
Un viento.
Compárese con el uso que Dios dio al viento en Gén. 8: 1; Exo. 10: 13, 19; 14: 21.
Trajo codornices.
El verbo traducido "trajo" significa "quitar cortando", "seccionar", "separar". Indudablemente, la idea es que Jehová usó el viento para separar la bandada de su lugar de descanso a la orilla del mar y la trajo al campamento.
Dos codos.
Aproximadamente un metro. Una altura fácil de alcanzar para capturar las aves.
32.
Diez montones.
Literalmente, "diez hombres". Equivalen aproximadamente a algo más de 2 m cúbicos.
Las tendieron.
Tal vez para desecarlas y curarlas.
33.
Plaga.
A lo largo del libro de Números, varias plagas son el resultado de la desobediencia y de la rebelión (ver caps. 16: 47; 25: 9).
34.
Kibrot-hataava.
Este lugar no puede ser identificado con exactitud. El significado es "las tumbas de los codiciosos".
 
 

COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE
1-35 PP 397-401
1-6 PP 397
4 PP 325
5 1JT 34; MJ 125; 1T 137
8 3JT 21; PP 301
11, 13, 14 PP 398
16, 17 Ed 35
16-20 PP 398
16-23 CPA 449
21-28 PP 399
24, 25 PP 391
29 PP 400
31-33 CRA 450, 452; MC 240; PP 400
35 PP 401 876