Capítulo 4

EL COSTO DEL DESCANSO

En la década de 1980, una mujer compró un anillo por 10 libras (unos 12 dólares) en un mercado callejero. El anillo tenía una piedra del tamaño de una menta y, debido al precio, la dama asumió que era de vidrio. Pensando que era una réplica, lo usó un par de veces, pero lo guardó principalmente en un cajón. Curiosa por su historia y su valor, lo llevó en 2017 a la casa de subastas Sotheby's en Londres. Resulta que, cuando ei anillo fue evaluado por expertos, se encontró que tenía up diamante de 26,29 quilates. El anillo se vendió por 656.75$libras (810.000 dólares).1

¿Cómo es posible confundir un diamante enorme con un trozo de vidrio durante más de treinta años?, nos preguntamos. Según los expertos, es bastante fácil no darle importancia a un diamante auténtico, porque los diamantes grandes son muy raros. Sería fácil asumir que fio es muy valioso y pasar por alto su fuerza extrema y su belleza deslumbrante solo porque uno no espera que sea tan valioso. Si todo lo que esperamos ver es vidrio, no estaremos abiertos a ver un diamante ni su verdadero valor. En ocasiones, necesitaremos ayuda externa para ver el diamante de manera diferente.

TEMA: GRATIS, PERO NO BARATO

Nos encantan los descuentos y disfrutamos pagando menos por más. Probablemente esto sea más evidente en la industria de la vestimenta. A menudo tiramos buena ropa porque decidimos que, de alguna manera, está pasada de moda, y luego nos ponemos en marcha para encontrar una ganga. Encontrar una prenda de vestir a una fracción del costo a menudo trae emoción, aunque sea%de corta duración. Mayormente, la gente no parece apreciar estas gangas. Son pocos los que reparan los agujeros o tratan de quitar las manchas.

Aunque los precios de la ropa han bajado en las últimas décadas, volviéndose relativamente baratos, alguien siempre tiene que pagar. La moda rápida requiere ciclos de producción cortos y decisiones de compra espontáneas por parte del consumidor. También significa una avalancha constante de publicidad que busca convencernos de que la moda ha avanzado y de que estamos pasados de moda. En definitiva, es un modelo completamente insostenible, que fomenta el consumo excesivo y genera un desperdicio incontrolable.2Al margen de que se desperdician recursos, también afecta vidas directamente. Los trabajadores de las fábricas en los países en desarrollo trabajan muchas horas, a menudo en entornos laborales inseguros, por un salario muy bajo.

Puesto que la salvación es gratuita, a menudo la consideramos una moda rápida. Parece que no nos damos cuenta de que este maravilloso regalo no es barato, aunque sea gratis. Viene con una etiqueta de precio sumamente caro.

Todo lo que hacemos y queremos tiene un costo. El verdadero descanso también tiene un costo. Si bien a los especialistas en trucos de autoayuda les gustaría hacernos creer que podemos determinar nuestro destino y que el descanso es solo una cuestión de decisión y planificación; no obstante, cuando lo consideramos honestamente, nos damos cuenta de nuestra incapacidad de darle verdadero descanso a nuestro corazón, porque el verdadero descanso está entrelazado con la salvación. Agustín de Hipona lo expresó de manera sucinta en sus famosas Confesiones, al considerar la gracia de Dios: "Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti".3Solo al apreciar el don de la salvación podremos encontrar descanso.

COSMOVISIÓN: MÁS QUE CONOCIMIENTO INTELECTUAL

Hay muchas cosas que podemos saber a nivel intelectual, pero este conocimiento puede significar poco para nosotros. Saber que nuestros padres nos aman es importante, pero a veces, especialmente cuando somos adolescentes, nos cuesta entender éste arrior. Poco entendemos los sacrificios económicos que hicieron nuestros padres por nosotros. Probablemente considerábamos que Sus reglas eran restrictivas y no podíamos entender por qué les costaba dormir y se preocupaban cuando salíamos tarde por la noche. Nos es difícil valorar este amor extremadamente costoso (físicamente, tan solo piensa en el parto; mentalmente, tratan de comprender y anticipar lo que el niño necesita; emocionalmente, están preparados para morir por su hijo). Una apreciación más profunda del amor de nuestros padres normalmente llega con la madurez, pero para muchos de nosotros, solo comenzamos a comprender y apreciar el amor de nuestros padres cuando nos convertimos en padres.

Entender la salvación puede ser igualmente incomprensible. No tenemos nada con qué comparar este costoso regalo y es posible que tengamos dificultades para comprenderlo e interiorizarlo. Es por eso que Dios nos invita a experimentar, a un nivel mucho más bajo, lo que ha hecho por nosotros mediante nuestras relaciones con los demás. Jesús nos enseñó a orar: "Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores" (Mat. 6:12). Sigue diciendo: "Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos" (Mat. 5:44,45). A medida que perdonamos a los demás, comenzamos a darnos cuenta de que somos perdonados. Al tratar de ser una bendición para quienes no nos aprecian, comenzamos a comprender cómo nos ama Dios a pesar de nuestro comportamiento hacia él.

Estas experiencias prácticas nos ayudan a comenzar a entender la profundidad de la salvación y parte de su inmenso costo. Y luego algo se rompe en nosotros y cambiamos. Nos convertimos en los altavoces de Dios. No intentamos hacer nada que pueda modificar lo que está en nuestro interior (ni siquiera de forma gradual). Nuestro espíritu quebrantado, nuestro corazón contrito, es alabanza suficiente para Dios, y son rayos de luz que el mundo que nos rodea puede ver. Nuestra experiencia de ser perdonados atrae a quienes buscan el perdón (ver 1 Juan 1:9).

PROFUNDICEMOS: NUESTRO TUTOR

El pecado tiene sus costos y hace mucho daño. Genera intranquilidad en el fondo de nuestro corazón. Sabemos intuitivamente que necesitamos algo más. La narrativa bíblica que conecta el Edén con la tierra nueva está llena de historias que ilustran la fuerza destructora del pecado y, al mismo tiempo, destaca la abundante gracia de Dios y su compromiso de salvar a su creación caída. Justo en medio de todo esto, encontramos la Ley. La Ley no es algo desconectado de Dios. La entrega formal de la Ley en el monte Sinaí estaba estrechamente relacionada con la revelación de Dios. La Ley de Dios está se vincula profundamente con su carácter, porque hace explícitos los valores y los principios del Legislador que han existido desde la eternidad.

La cuestión de la Ley se convirtió en un punto focal dentro del judaismo, especialmente después del exilio en Babilonia. Los profetas de Israel a menudo habían señalado la transgresión de la Ley de Dios por parte del pueblo, que implicaba idolatría (Isa. 44:9-20; Sal. 135:15-18), dependencia de poderes políticos en lugar de depender del Señor (Isa. 30:i-5; Jer. 2:18,36), la observancia del sábado (Jer. 17:21-25; Eze. 20:11-16) y mucho más. Sin embargo, con más urgencia, se levantaron contra el abuso de los más débiles, el desprecio de la justicia y el maltirato de los huérfanos y las viudas que estaban bajo su cuidado específico (Jer. 22:3; Zac. 7:10; Amos 2:6-8; Miq. 6:11,-12; 7:2-6).

En la época de Jesús, los rabinos, los especialistas en la Torá y otros habían creado una superestructura legal que tenía poco en común con la sencillez y la profundidad de la expresión del carácter de Dios que se encuentra en los Diez Mandamientos. La cuestión del papel de la Ley en la vida religiosa se debatió acaloradamente en el judaismo del siglo I.

Jesús entró directamente en este debate cuando ofreció una visión alternativa de la Ley, que tenía la intención de llevar a su audiencia de regreso al original. En su Sermón del Monte, él se ocupa repetidamente de la revelación de la Ley en el Antiguo Testamento: "Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego" (Mat. 5:21-23).

Si bien la mayor parte de su audiencia se centró en los aspectos externos de una ley determinada, Jesús señaló el principio y la motivación más importantes de la Ley. ¿Cuántas veces nos hemos hecho culpables de "asesinar" a nuestros vecinos cuando los consideramos "idiotas", "estúpidos" o "tontos"? Nos estremecemos cuando hacemos nuestros cálculos mentales, y es entonces cuando Jesús nos dice: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir" (vers. 17). Jesús nos da un vistazo rápido del significado más completo de la ley de Dios. El Legislador ofrece una pequeña ventana al corazón de Dios, su carácter.

La carta de Pablo a los Gálatas aborda algunos de estos temas (y también tiene una larga trayectoria en el discurso adventista, especialmente la discusión sobre el significado, tanto histórico como teológico, del Congreso de la Asociación General de 1888 en Minneapolis).4 Si bien este no es el lugar para ofrecer una discusión en profundidad de los problemas que causaron noches de insomnio a muchos de los delegados al Congreso de la Asociación General de Minneapolis de ;888, debemos prestar atención al argumento de Pablo. En Gálatas 2:21, Pablo declara: "No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo". La Cruz y la Ley están inseparablemente conectadas para Pablo. Continúa su argumento en los siguientes versículos: "¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?" (Gál. 3:i-3).

Los miembros de la iglesia que vivían en la provincia de Galacia habían comenzado su experiencia de fe con un enfoque sólido en la cruz y la salvación por fe en Jesús. Pablo les advierte que no sigan ahora un "evangelio diferente" (Gál. 1:6), promovido por quienes quieren "pervertir el evangelio de Cristo" (vers. 7).

Si bien la Ley desenmascara claramente la condición humana caída, no es por guardar la Ley que somos salvos. Es la victoria de la crüz y la justicia de Cristo lo que se entrega cambio de nuestros pecados. La Ley es la manera en que Dios hace ¿vidente nuestra necesidad y así nos lleva a mirar a la cruz y a nuestro Salvador en busca del regalo de la salvación. En Gálatas 3:24, Pablo describe este papel de la Ley con el sustantivo griego paigagogos, que significa "tutor" o "guardián". Los ciudadanos con dinero que vivían en el siglo I d.C. tenían esclavos que cuidaban de sus hijos y los ayudaban en su educación. Algunos de ellos pueden haber sido conocidos por su amabilidad, pero el sentido predominante del término es que disciplinaban y protegían al niño.5 La palabra pedagogía en español está relacionada con este término. Este tutor (es decir, la Ley) nos lleva a Cristo, porque la Ley documenta nuestra pecaminosidad. No puede cambiar nuestra situación, porque necesitamos un Salvador, no un tutor o guardián. La raíz de nuestra intranquilidad fue el orgullo y la rebelión. La Ley ilustra el inmenso costo asociado con nuestro pecado y nuestra incapacidad de contribuir en algo para pagar el costo. La cruz elimina cualquier duda en todo el universo sobre el carácter y el amor de Dios. Nos ofrece la única forma de encontrar verdadero descanso.

IMPLICANCIAS: SIN GRACIA BARATA

Algunos de nosotros, a veces, luchamos con el concepto de salvación. Reconocemos que el precio del perdón fue caro y exorbitante. Sabemos del terrible sufrimiento que experimentó Jesús para ocupar nuestro lugar. Apreciamos la gracia e incluso Ies contamos a los que nos rodean sobre esta maravillosa gracia que nos salva. Pero cuando nos toca el turno de recibir la gracia y el perdón, comenzamos a preguntarnos sobre nuestro papel en este proceso. Camuflamos este malestar con discusiones teológicas serias sobre la justificación y la santificación. ¿Podría ser que solo tenga que pedir perdón y luego confiar en su gracia? ¿No es esa gracia barata, promocionada por tantos que parecen creer en la idea de una vez salvo, siempre salvo en la que la gracia parece ser una licencia para seguir pecando? ¿O la salvación es una forma de evitar las consecuencias de nuestras acciones mientras continuamos disfrutando de esos mismos pecados?

Uno de los mejores ejemplos de salvación y el costo del regalo, se puede encontrar en la vida de David. David se arrepintió de sus pecados de adulterio y asesinato cuando se enfrentó al profeta Natán, pero su arrepentimiento no significó que todas las consecuencias de eus pecados desaparecieran mágicamente. David no pudo reparar el tremendo daño que había causado a su familia con sus actos y su ejemplo. Urías el hitita fue asesinado y, como resultado, murió el hijo recién nacido de David. David sufrió las consecuencias de sus decisiones y acciones. Su posición moral ante el pueblo y sus hijos se había debilitado enormemente. La última parte de su reinado incluyó muchos reveses y rebeliones.

Y, sin embargo, David sabía que había sido perdonado. Sabía que necesitaba confiar por fe en que un día el verdadero Cordero de Dios vendría y ocuparía su lugar. Esto no era gracia barata. Había visto de primera mano el daño que había hecho el pecado y nunca podía considerar barata la gracia de Dios. Esta comprensión de la gracia de Dios lo transformó. Comprendió que, sin una conexión diaria cercana con Dios, dada la oportunidad, era literalmente capaz de cualquier cosa, incluido el asesinato. Comprendió como nunca antes que su única esperanza era aferrarse a Dios. Una verdadera comprensión del inmenso costo de la salvación y una completa entrega a la gracia es la mejor

manera de prategerñ'os contra la gracia barata. *

TÓMATE UN RESPIRO: CONFÍA EN ÉL COMPLETAMENTE

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Hay muchos puntos a considerar para que la duda se inmiscuya en nuestra mente. Podemos dudar de nuestra dignidad; podemos dudar del poder de Dios; incluso podemos dudar de su presencia, pero nunca debemos dudar de su gracia, porque la Cruz continúa hablando en voz alta a través de milenios. El Dios que estuvo dispuesto a colgar de una cruz y morir, llevando los pecados y la culpa de su creación rebelde, está más que dispuesto y es capaz de renovar nuestro corazón. Aquí hay tres referencias bíblicas que debemos tener en mente durante los tiempos oscuros:

"Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica" (Efe. 2:8-10, NVI).

Todo comienza con la costosa gracia; la gracia divina aparece en la retaguardia y, en el medio, está la obra de Dios que se hace visible en nuestra vida.

Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti,y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz (Núm. 6:24-26).

Esta bendición eterna nos recuerda el hecho de que nuestra paz y bienestar son el resultado de las bendiciones de Dios. Su rostro se dirige directamente hacia nosotros.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente (Tito 2:11,12). La gracia de Dios no apareció de la nada. Su tiempo fue perfecto y su ofrenda está disponible para todos los hombres. Una vez que entendemos esto, nos comprometemos a vivir una vida centrada en Dios que señalará al Dador de todos los buenos dones.

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1  Levi Higgs, "The Precious Jewels Hidden in Flea Markets and Garage Sales", Daily Beast, 11 de febrero de 2018, <https://www.thedailybeast.com/ the-precious-jewels-hidden-in-flea-markets-and-garage-sales>.

2  Se puede encontrar una breve introducción a la "moda rápida" en Alex Crumbie, "What is Fast Fashion and Why Is It a Problem?", Ethical Consumen 5 de septiembre de 2019, https://www.ethicalconsumer.org/fashion-clothing/ what-fast-fashion-why-it-problem.

3 Agustín de Hipona, Confesiones, libro 1.

4  Para una concisa, aunque útil, introducción al tema, puedes consultar: George Knight, "What Happened in 1888? A Historical Account of a Very Historie Event", Adventist Review, 20 de octubre de 2013, <https://www.ad-ventistreview.org/2013-1528-p16>. Otra perspectiva se encuentra en: Merlin Burt, "The Faith of Jesús: The Doctrinal Legacy of 1888", Adventist Review, 20 de octubre de 2013, <https://www.adventistreview.org/2013-1528-p24>.

Timothy George, Galatíans, New American Commentary (Nashvilie, TN: Broadman & Holman, 1994), t. 30, p. 265.