Lección 1 MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

RESEÑA

Textos clave: Deuteronomio 32:45-47; Génesis 49:8-12; Isaías 53:3-7; 1 Corintios 15:3-5, 51-55; Romanos 12:2.

En un mundo atiborrado de medios de comunicación, cada vez somos más bombardeados por ideas que compiten por nuestra atención y prometen las últimas tendencias para guiar nuestra vida. En este ambiente de sobreestimulación, se ha vuelto más difícil encontrar un momento a solas con la Palabra de Dios. Algunos incluso pueden comenzar a preguntarse si la Biblia sigue siendo relevante en el mundo vertiginoso de hoy. Necesitamos que se nos recuerde el mandato de “Estad quietos, y conoced que yo soy Dios” (Sal. 46:10) como una forma de ayudarnos a reconocer que la Biblia sigue siendo el mayor regalo de Dios para comunicar su plan de redención. No hay otro libro como este en ninguna parte del mundo.

Varios elementos importantes hacen que la Biblia sea única en comparación con otros libros religiosos. Cuatro elementos, en particular, contrastan marcadamente con los pensamientos filosóficos y, en algunos casos, esotéricos de Confucio, el Corán y los escritos sagrados hindúes:

¿Es de extrañar, entonces, que durante siglos haya inspirado las mejores obras de música, arte y literatura?

Esta semana estudiaremos por qué la Biblia es única e inigualable y sigue siéndolo, incluso con el rápido crecimiento de la tecnología y el conocimiento del siglo XXI.

Las grandes pirámides de Egipto se elevan por sobre la moderna ciudad de El Cairo. Las excavaciones han revelado que fueron construidas durante el Reino Antiguo con una tecnología sofisticada y un conocimiento de edificación que utilizaba cálculos matemáticos y astronómicos que se creían inexistentes antes de los griegos. Antes de la conclusión de la Torre Eiffel en París en 1889, la Gran Pirámide fue el edificio más alto del mundo durante miles de años. Hoy en día, los arqueólogos todavía no consiguen resolver el enigma de la logística y la magnitud de esta hazaña. Moisés llegó al antiguo Egipto cientos de años después de la construcción de la Gran Pirámide y fue educado para ser el futuro rey de este gran imperio. Sin embargo, “por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón” (Heb. 11:24). 15 Texto bíblico Las últimas palabras de Moisés al pueblo que él condujo a la Tierra Prometida fueron estas COMENTARIO

Ilustración: “Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley” (Deut. 32:46). Aplicar el corazón es una expresión que se usa en la Biblia para describir la internalización y la alineación de la Palabra de Dios dentro del corazón. Moisés enfatiza esta idea cuando instruye que a los hijos especialmente se les debe ordenar que sigan las instrucciones, o Ley, de Dios. Esta Ley es más importante que cualquier otra cosa, porque “es vuestra vida” (Deut. 32:47).

Analicen en clase cómo manejan las distracciones a su alrededor para mantener una relación viva con Cristo mediante su Palabra. Pide a la clase que evalúe cuánto tiempo pasan en ciertas actividades todos los días (respondiendo correos electrónicos, mensajes de texto, redes sociales, televisión, trabajo, familia, devociones). Observen que las actividades en las que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo a menudo son las más importantes en nuestra vida. ¿Qué pasos intencionales están tomando los miembros de tu clase para transmitir su experiencia cristiana a sus hijos? ¿Por qué es tan importante este legado viviente en nuestra época?

Texto bíblico

La Biblia está llena de lugares donde Dios se reveló. Entre los más memorables están el Monte Moriah, cuando Abraham estuvo a punto de sacrificar a Isaac (Gén. 22:2); la zarza ardiente en el Monte Horeb, en Sinaí (Éxo. 3:1-4); el Mar Rojo, por el que Israel escapó por tierra firme (Éxo. 14:1-30); y Capernaum, donde ocurrieron muchos de los milagros de curación de Jesús. Este patrón de incorporar una dimensión espacial en los acontecimientos descritos, en realidad, distingue a la Biblia de la mayoría de los demás escritos sagrados (todo el Corán, por ejemplo, contiene menos designaciones geográficas que las que se encuentran en Génesis 1 al 20 solamente). La Biblia contiene referencias a cientos de ciudades y países, incluidas referencias a montañas, espejos de agua, desiertos y páramos, regiones y Estados específicos. Hay veces en que la geografía es un elemento crucial que le da un significado y una dimensión adicionales a un hecho.
Belén es un ejemplo de cuán importante es la geografía bíblica para nuestra comprensión de la historia bíblica. En hebreo, Belén significa “la casa del pan”.
Fue en Belén donde Rut y Booz se conocieron y se casaron. Allí, tuvieron un hijo llamado Obed, que tuvo un hijo llamado Isaí. Este fue el padre de David, quien luego estableció una dinastía de reyes que gobernó en Jerusalén durante cientos de años hasta la destrucción del Templo (Rut 4:13-17; Mat. 1:5, 6). Cuando Samuel fue a ungir a un nuevo rey, se dirigió a Belén, donde Dios le ordenó que ungiera a David. Luego, setecientos años antes del nacimiento de Jesús, Miqueas 5:2 predice que el Mesías nacerá en Belén, que está en Judea. Por lo tanto, no debería sorprendernos que Dios haya enviado a Jesús, “el pan de vida” (Juan 6:33-51), a nacer en Belén, la casa del pan. Jesús, quien nació del Espíritu Santo a través de María, trae la plenitud del evangelio al mundo, sobre el cual un día reinará como Rey de reyes para siempre.

Pregúntale a la clase qué otras ideas importantes se pueden extraer al comprender la geografía bíblica y los nombres de los lugares de los acontecimientos históricos circundantes. Por ejemplo, ¿qué relación hay entre el encuentro de Abraham con Dios en el monte Moria y la muerte de Cristo en las mismas inmediaciones casi dos mil años después?

Ilustración

José se crio en el centro de la ciudad de Detroit, Michigan. A los once años, ya era parte de una pandilla local; hablaba y actuaba como ellos. Sus padres estaban preocupados por el futuro de su hijo. Un día recibieron un anuncio de un curso de cocina vegetariana. El padre de José era cocinero en un restaurante local, y comenzó a asistir con su esposa. En una de las reuniones, se anunció una escuela bíblica de vacaciones, y José y sus hermanas comenzaron a asistir.
José nunca había escuchado mucho sobre la Biblia. Estaba muy intrigado por la historia de Josué y su conquista de Canaán bajo la conducción de Dios. Aprendió que Dios era poderoso y que podía vencer a los enemigos de su pueblo. José quería saber más, y comenzó a leer la Biblia. Pronto se inscribió en el Club de Conquistadores local. Sus padres notaron cambios importantes en él. El vocabulario de José cambió. Su ropa cambió. Incluso su forma de caminar cambió.
Seis meses después, José solicitó el bautismo. Su familia estaba asombrada por el cambio en la vida de José. Deseaban lo mismo que José estaba viviendo.
Después de estudiar la Biblia junto con el pastor, toda la familia se bautizó un sábado de mañana. El poder de la Palabra de Dios había transformado su vida.

Texto bíblico

Josías tenía ocho años cuando llegó a ser rey de Judá. La Biblia dice que su abuelo Manasés sirvió a los dioses cananeos, y que participó del espiritismo y sus perversiones sexuales asociadas, junto con la astrología. Manasés incluso sacrificó a su propio hijo. Condujo a su pueblo a una terrible apostasía, porque “los indujo a que hiciesen más mal que las naciones que Jehová destruyó delante de los hijos de Israel” (2 Rey. 21:9). Según los genes y la educación de Josías, podríamos esperar que Judá estuviera condenada al mismo destino que bajo el rey Manasés. Sin embargo, la Biblia dice que Josías “hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en todo el camino de David su padre, sin apartarse a derecha ni a izquierda” (2 Rey. 22:2). ¿Qué marcó la diferencia? El hallazgo y la lectura de la Palabra de Dios, el profundo arrepentimiento de Josías y su accionar para restablecer a todo Israel a la adoración correcta de Dios. Las excavaciones en Judá que cubren este período revelaron un templo en Arad con dos altares y piedras verticales en el Lugar Santísimo que representaban a más de una divinidad. Este templo fue destruido a fines del siglo VII, lo que muchos eruditos han atribuido a la obra de Josías. Debido a esta gran reforma, Dios salvó a Judá y a Jerusalén por algún tiempo y refrenó su juicio hasta unos 35 años después. Dios prometió: “No verán tus ojos todo el mal que yo traigo sobre este lugar” (2 Rey. 22:20). Después de leer 2 Reyes 21:2 al 9, pregunta a la clase cómo se compara esta descripción de Judá con los desafíos del mal en el mundo actual. ¿Cómo pueden las Escrituras transformar nuestra vida para que nosotros también podamos vencer?

APLICACIÓN A LA VIDA

La Biblia es la Palabra inspirada de Dios para todos los tiempos. No se limita ni al tiempo ni a las culturas en los que se escribió. Por lo tanto, todavía tiene poder para transformar vidas hoy. Mientras te preparas para esta lección en tu cultura específica, reflexiona en el impacto de la Biblia en esa parte del mundo en la actualidad. Pídele a la clase que comparta una experiencia en la que hayan sido transformados por la Palabra de Dios y hayan reconocido su poder transformador.

A continuación, hay algunas preguntas más específicas que se explayan sobre estos temas.