PRIMERO DIOS

 

“NO ES SUFICIENTE SOLO OÍR O LEER LA
PALABRA. QUIEN DESEA SACAR PROVECHO
DE LAS ESCRITURAS DEBE MEDITAR EN LA
VERDAD QUE LE HA SIDO PRESENTADA”
(PALABRAS DE VIDA DEL GRAN MAESTRO, P. 39).
 

UNA NUEVA JORNADA CON DIOS

La experiencia de pasar diez días estudiando y pensando en cómo hacer a Dios real en nuestra familia realmente ha traído muchas bendiciones. En el día a día, hacemos muchas cosas que consideramos indispensables, pero que no son tan importantes. Por eso, hay tres puntos esenciales que deberíamos tener en mente después de estudiar durante diez días este asunto: 1. La familia (matrimonio, hijos) es el ambiente donde Dios debe actuar todos los días, y el tiempo dedicado a Dios (en conversaciones, estudio e intercambio de ideas) es fundamental y muy saludable. 2. En la familia no pueden faltar el perdón y la humildad. Padres e hijos tienen que respetarse y aprender a reconocer sus errores. Con la ayuda de Dios, deben convertirse en personas que vivan la auténtica experiencia del cristianismo. 3. Las familias necesitan ser mantenidas y regeneradas por el poder del Espíritu Santo, y esto incluye participar más en la misión de salvar personas. Ahora que estos tres puntos han quedado bien claros, hablaremos de una propuesta muy interesante para tu vida. No es un evento, un programa o un proyecto del que participes y que después olvides. ¡Nada de eso! Después de haber pasado diez días de intercesión fervorosa por tu familia y por los desafíos que sabemos que todos viven, es hora de hacer de la religión bíblica algo más constante en tu vida cotidiana. ¿Estás de acuerdo? Durante los próximos treinta días, tendrás un desafío edificante y, al mismo tiempo, animador. No leerás la Biblia rápidamente como quizá lo has hecho antes. A partir de ahora, vas a estudiarla. Pequeñas porciones de la Palabra de Dios pasarán a tener sentido para tu vida como nunca antes. ¿Recuerdas aquel pasaje que leíste y que parecía no tener significado? ¡Esta vez va a ser diferente! Tendrás un material de apoyo, en texto y en video, que te ayudará. Pero solamente es de apoyo, pues la reflexión personal que harás es lo más importante. Harás esto con mucha oración, porque el entendimiento proviene de Dios. Tendrás la oportunidad de profundizar en el estudio de uno de los libros más complejos y, al mismo tiempo, más reveladores de Dios, y conocerás mejor su carácter y su relación con los seres humanos. Será toda una jornada. No solo para obtener conocimiento, sino para comprender plenamente quién es Dios, quién eres tú y qué nos reserva el futuro en esta relación. Deja que Dios te guíe en esta jornada bíblica. ¡Los beneficios serán mayores de lo que puedes imaginar!

PRIMERO DIOS Y LA RECOMPENSA DE LA COMUNIÓN CON DIOS

Hay beneficios indescriptibles en la comunión con Dios por medio de la oración y la meditación en su Palabra. La Biblia asegura: “Cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará” (Mat. 6:6, NVI; énfasis añadido). Hoy en día, miles de personas son movidas por recompensas, beneficios y ventajas. “¿Qué voy a ganar con esto?” es la pregunta que muchos se hacen. Esta también es la razón por la que muchos viven con los ojos y las manos aferrados a sus dispositivos electrónicos, conectados e interactuando con las personas en las redes sociales. Un estudio de la Universidad de California, Los Ángeles, publicado en la revista académica Psychological Science, mostró que “recibir ‘me gusta’ en las redes sociales activa el sistema de recompensa del cerebro”.1 La investigación también mostró que pasar de nivel en videojuegos produce el mismo efecto. Sin embargo, es necesario recordar que cuando buscamos recompensas inmediatas en actividades adictivas y vacías de significado para nuestra vida, perdemos de vista la mayor de todas las recompensas: la satisfacción de estar en paz con Dios. Desde que el pecado entró en el mundo, el ser humano interrumpió su comunión con Dios, se llenó de culpa y miedo y comenzó a huir de él, buscando desesperadamente encontrar la paz.

El proyecto Primero Dios tiene por objetivo llevarte cada día más cerca de Dios, por medio de la comunión y de una conexión continua con él. Así, será posible desarrollar una percepción de su presencia constante en el día a día. Como afirma Josué 1:8: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”. Observa la recompensa prometida. Elena de White declara: “No es suficiente solo oír o leer la Palabra. Quien desea sacar provecho de las Escrituras debe meditar en la verdad que le ha sido presentada” (PVGM, p. 39). Jesús decía: “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón” (Sal. 40:8). El pastor Adolfo Suárez es el ideador de este método de meditación hace ya varios años. Para él, “meditar es pensar con calma y profundidad”. Él sugiere que el estudiante de la Biblia “tome [...] un versículo, concentre la mente para descubrir el pensamiento que Dios encerró para él allí, y luego medite en él hasta hacerlo suyo” (Ed, p. 189; énfasis añadido). De este modo, podemos destacar cuatro puntos prácticos en la meditación: Concentrarse: ten un programa diario definido para tu comunión. Descubrir: descubre la idea contenida en el versículo que Dios tiene para ti. Mensaje: el capítulo de Reavivados por su Palabra del día. Internalizarlo: reflexiona, relee y permite que el Espíritu Santo lo aplique en tu vida. Elena de White incentiva: “Estudiad su Palabra con oración. No la pongáis a un lado por ningún otro libro. Ella os convence de pecado. Revela claramente el camino de la salvación. Saca a luz una recompensa brillante y gloriosa” (TI, t. 1, p. 152; énfasis añadido). Disfruta las recompensas espirituales diarias que Dios te ha guardado. 1