Lección 7 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Gálatas 3:22.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Sometimiento a la disciplina

II. Sentir: Amor a la Ley

III. Hacer: Escrita en nuestro corazón

Resumen: Mientras la Ley actúa como salvaguarda y administradora de disciplina, nos señala a Cristo. Al someternos a la voluntad del Padre, Cristo cumple los requisitos de la Ley. Al vivir su vida, le permitimos a Dios que escriba la Ley en nuestro corazón.

Ciclo de aprendizaje

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Sin la Ley de Dios, los seres humanos no sabrían qué es el pecado o qué es lo que Dios espera de ellos. Sin embargo, guardar la Ley implica más que un mero conocimiento; es necesario el poder que viene solamente del Dador de la Ley y que es dispensado por medio de Cristo.

{1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: Comparte lo siguiente en tus propias palabras. Algunos de tus alumnos pueden recordar esta publicidad icónica y su inolvidable eslogan.
Hace muchos años, una publicidad de autos captó la atención de la audiencia, indudablemente por el mensaje simple y profundo que presentaba. La publicidad mostraba a una mujer que manejaba un vehículo, y que pensaba en cómo sería cruzar las líneas de la autopista y arriesgarlo todo. Ella recuerda sus días de la infancia cuando “se salía de las líneas al pintar” las imágenes en su libro para colorear.
La fantasía termina abruptamente cuando la voz de su maestra de jardín la trae de vuelta a la realidad. ¿Qué dijo la maestra? “Permanezcan dentro de las líneas. Las líneas son nuestras amigas”.

Considera: Pregunta a la clase por qué algunos están fascinados con la vida fuera de los límites, mientras que otros se obsesionan con permanecer dentro de ellos. ¿Cómo podemos guardar la Ley de Dios sin volvernos legalistas? {2: ¡Explora!} • Solo para los maestros: Los hebreos fueron elegidos por Dios para ser sus representantes en la Tierra, para guiar a otros hacia él por el ejemplo de la fe y la conexión que tenían con Dios. Sin embargo, eso no siempre funcionó según lo planeado.

Comentario de la Biblia

I. Justicia legal
(Repasa, con tu clase, Gálatas 3:8-10, 15; Marcos 7:1-7.)

La Ley dada por Dios a Moisés era muy detallada. Había bendiciones específicas que iban unidas al cumplimiento de la Ley, como: “Si realmente escuchas al Señor tu Dios, y cumples fielmente todos estos mandamientos que hoy te ordeno, el Señor tu Dios te pondrá por encima de todas las naciones de la tierra. Si obedeces al Señor tu Dios, todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te acompañarán siempre” (Deut. 28:1, 2, NVI). ¿Quién no querría una bendición como esa?
Pero Dios no se detuvo al enunciar las bendiciones que vendrían por obedecer sus leyes; también enumeró las maldiciones por desobedecer, como: “Maldito serás en la ciudad, y maldito en el campo” (vers. 16, NVI). Ya que cualquier desviación de la Ley podría traer la maldición de Dios, los israelitas se esmeraban penosamente por “guardar la Ley”. Al hacerlo, se encontraron con sus estipulaciones legales. Los observadores de La ley poseían una “justicia legal”. Con el tiempo, el pueblo de Dios añadió más leyes a las que Dios había dado; hicieron esto para asegurarse de que las leyes de Dios se cumpliesen, o por lo menos esa era su idea. Los israelitas estaban en una misión para dominar los “qué hacer” y los “qué no hacer” de Dios.

Considera: ¿Cómo respondió Jesús al estilo de tradición y religión promulgado y practicado por algunos de los líderes religiosos de su época? (Mar. 7:5-8). ¿Por qué este estilo religioso era tan odioso para el Hijo de Dios? ¿Qué le faltaba?

II. La fe en la práctica
(Repasa, con tu clase, Gálatas 3:19-23; Génesis 12:1-4.)


El estudio del día martes examina los enunciados “aparentemente” negativos de Pablo acerca de la Ley moral, y su contraparte civil y ceremonial. Sin embargo, Pablo asevera inequívocamente que la Ley no anula la promesa de Dios a Abraham y su simiente. En realidad, trae esa simiente al pie de la cruz de Jesús, donde se da la verdadera justificación (Gál. 3:24, 25).
Vale recordar aquí que Pablo está regateando con los judíos en un esfuerzo por compartir el evangelio con los creyentes gentiles que lo necesitan desesperadamente.
El esfuerzo de Pablo está de acuerdo con el propósito original de Dios de llamar a un pueblo, a Abraham y sus herederos (Gén. 12:1-4), por medio de quien todas las naciones de la Tierra serían benditas. “El propósito del pacto de Dios con Abraham fue la venida del Mesías y la salvación de los hombres” (CBA 6:955). El pueblo elegido por Dios no siempre lo siguió en esta aventura. Ellos imitaron las prácticas hedonistas del mundo. En otras palabras, la fe que practicaron se parecía muy poco a la santidad del Dios a quien decían servir.

Considera: ¿Cómo impacta la práctica de nuestra fe en quienes nos rodean? ¿Qué verdades esenciales se nos llama a compartir con un mundo moribundo? Muchos del antiguo Israel creían que la bendición abrahámica era suya y solamente suya. ¿De qué manera nosotros a veces valoramos nuestra exclusividad en detrimento de aquellos que anhelan las buenas nuevas de salvación?

III. Una pequeña historia
(Repasa, con tu clase, Gálatas 3:19; Romanos 7:7-13.)


La afición de la humanidad por el autoengaño es enorme. Por lo tanto, Dios hace todo lo que está dentro de su alcance para abrirnos los ojos a la santidad de sus leyes, sus caminos y su vida. Este era el objetivo de Dios al dar la Ley moral en el Monte Sinaí, y las leyes civiles y las ceremoniales subsiguientes. Los seres humanos necesitan la Ley porque deben saber qué está bien y qué está mal. Por ejemplo, el Señor reiteró la Ley en el Sinaí porque, después de muchos años en Egipto, los hebreos habían perdido de vista cuáles eran los caminos de Dios.
“Durante el largo y oscuro cautiverio de los israelitas en Egipto, donde vivieron en medio del más tenebroso paganismo y de la inmoralidad más depravada, casi perdieron su comprensión o conocimiento de las normas morales de Dios y aun de las más rudimentarias ideas de los sacrificios. Y, cuando los seres humanos llegan a semejante estado, son insensibles al pecado, pues por ‘la ley’ conocemos el pecado, como Pablo lo declara en otro lugar: ‘Yo no conocí el pecado sino por la ley’ (Rom. 7:7)” (CBA 6:957).

Considera: Las leyes de Dios funcionan de la misma manera hoy. Nos ayudan a ver en forma clara la perspectiva que Dios tiene del pecado y nos dirigen hacia Cristo, quien ha hecho expiación por ese pecado. ¿Existe un punto en el que la influencia sensibilizadora de la Ley de Dios deje de sacudirnos para traernos de vuelta a la realidad? Explica.

{3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros:
Anima a tus alumnos a internalizar las preguntas que aparecen más abajo. El objetivo es que cada persona realice un autoexamen minucioso.

Preguntas para reflexionar
:

Preguntas de aplicación:

Preguntas para testificar:

{4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: Comparte la siguiente historia verdadera con tus propias palabras. El objetivo aquí es ver claramente la incapacidad que tiene la ley de prevenir que los seres humanos se comporten de forma poco ética e incluso criminal. Haz énfasis en la necesidad que tenemos de una relación más profunda para permanecer en Dios.
Hoy vivimos en la era del robo de identidad. Hace poco, una mujer llegó a su casa y se encontró, en su correo de voz, con una cantidad de mensajes desesperados de la división de fraudes crediticios de un enorme centro comercial. ¿Cuál era el problema? Alguien de otra ciudad estaba intentando comprar bienes por el equivalente a mil quinientos dólares, usando su tarjeta de crédito. La ladrona sospechosa había intentado cambiar la dirección de la dueña de la tarjeta a su propia ciudad. Como la dueña de la tarjeta nunca había vivido en esa ciudad ni había estado allí en más de tres años, el episodio llamaba muchísimo la atención.
Existen sindicatos internacionales del crimen cuyo único propósito es beneficiarse con el robo de identidad. Pero ¿cómo se lo explicamos a aquellos que intentan sacar ventaja mediante la falsificación de información acerca de su vida? Por ejemplo, hace poco, un estudiante universitario obtuvo dinero para una beca de un valor equivalente a 45.000 dólares bajo falsas pretensiones, 14.000 de los cuales venían de una universidad prestigiosa. Al enviar su solicitud para varias becas, falsificó cartas de recomendación, afirmó tener puntaje perfecto en un examen de ingreso a la universidad, plagió el trabajo de profesores, mencionó libros de los que había sido coautor, cursos y seminarios que había dictado. Todo era falso.
¿Qué es lo que impulsa a una persona a cometer delitos como los mencionados arriba? Seguramente, hay una patología delictiva obvia, pero vayamos más allá de lo obvio. ¿De qué manera una relación con Jesús podría haber tenido un rol significativo en el cambio de conducta de un estafador como el que mencionamos? ¿Cómo podemos cuantificar la diferencia que marca Jesús en la vida de las personas?