Lección 11 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Gálatas 5:13.


Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Libertad verdadera

A. ¿Cómo nos libera la fe en Cristo? ¿De qué y de quién somos libres?
B. ¿Qué se nos llama a hacer con nuestra libertad?
C. ¿De qué manera nuestra libertad en Cristo lleva a “cumplir” con la Ley,
a diferencia de “hacer” la Ley?

II. Sentir: Libertad gozosa

A. ¿Cómo afectan la libertad de la esclavitud al pecado, de la muerte y del
mal nuestras actitudes hacia los demás y las relaciones con ellos?
B. ¿Cómo expresamos nuestro gozo en nuestra adoración a Aquel que nos
liberó y nos capacita para vivir una vida de fe?
C. ¿En qué se relacionan el gozo y la fe?

III. Hacer: Libertad activa

A. Si realmente somos libres por causa de nuestra unión con Cristo mediante la fe, ¿cómo se expresa nuestro gozo y amor a través del servicio a los demás?
B. ¿Cómo se diferencia nuestra esfuerzo de amor, que deriva de nuestra
relación con Cristo, del esfuerzo pensado para ponernos en armonía
con el favor de Cristo?

Resumen: La libertad que nace de la fe en Cristo nos libera de la esclavitud al pecado, la muerte y el mal. Somos libres de expresar nuestra fe en Cristo
por medio de un servicio amante y gozoso, y así cumplir con la ley que nos motiva a amar a los demás como a nosotros mismos.

Ciclo de aprendizaje

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El sacrificio de Cristo nos libera de la esclavitud del pecado para que podamos elegir libremente
a Cristo y su forma de vivir.
Bob Dylan, el ícono contracultural y reciente premio Nobel de Literatura, se
lamentaba: “Tendrás que servir a alguien. Puede ser al diablo o al Señor, pero
tendrás que servir a alguien”. La percepción de Dylan es correcta. Si bien es
cierto que “nadie puede servir a dos señores”, todos sirven a uno. La libertad
cristiana debe interpretarse dentro de su contexto. No hay un territorio suizo
neutral en el ámbito espiritual que esté inclinado a la derecha o a la izquierda.
En el Gran Conflicto, estamos de un lado o del otro. Decidir no elegir ya implica
tomar una decisión: la decisión equivocada. Por medio de su muerte en la
Cruz, Cristo ha trazado el camino para que todo el mundo obtenga salvación,
libertad y victoria en él. Sin embargo, debemos ser cuidadosos. En primer lugar,
millones de esclavos liberados han retornado voluntariamente a la esclavitud.
Cristo abrió la penitenciaría, destruyó las puertas de la prisión y sus paredes,
pero muchos prisioneros permanecieron allí por decisión propia. En segundo
lugar, otros escaparon, pero llevaron una prisión invisible consigo. Su prisión
consiste en dudas, vergüenza, miedo y culpa. Sirven a Dios motivados por el
miedo en vez de por el amor. Sirven al Dios enojado de Jonathan Edwards: “El
Dios que te sostiene sobre la fosa del infierno, así como alguien sostendría a una
araña, o algún insecto despreciable sobre el fuego, te aborrece y es provocado
terriblemente”.–Clyde E. Fant (h.), y William M. Pinson (h.), 20 Centuries of
Great Preaching (Waco, Texas: Word Books, 1971), t. 3, p. 63. Afortunadamente,
millones también han aceptado la libertad comprada al exorbitante precio
que costó la vida de Cristo. Liberados de la culpa, la vergüenza, los recuerdos
atormentadores, las adicciones y las conductas autodestructivas, disfrutan la
vida abundante que su Creador les provee.
Pregunta para dialogar: ¿Cómo prosperamos dentro del contexto de una
obediencia amante y nos deleitamos en la aventura de un servicio ferviente y
compasivo a Dios?
{2: ¡Explora!}
• Solo para los maestros: La libertad es, al mismo tiempo, la mayor
bendición y la mayor maldición del mundo. La libertad debe medirse por los resultados.
¿Cómo se ejerce la libertad? La libertad expresa privilegios o derechos
especiales de acceso que proceden de la ciudadanía. ¿En qué consiste entonces
la ciudadanía celestial? ¿Cómo se obtienen o se pierden la ciudadanía y la libertad?
¿Qué derechos y obligaciones acompañan la ciudadanía? ¿Cómo utiliza la
libertad un creyente? ¿De qué forma comprometerían o perderían su libertad
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los creyentes? ¿Cómo deberían evitar los cristianos tanto la religión legalista,
dominada por el miedo, como la filosofía licenciosa, en la que se puede hacer
de todo? Estas preguntas no solamente constituyen puntos de discusión, sino
también representan asuntos críticos fundamentales a la estabilidad emocional
y a una vida en abundancia.
Comentario de la Biblia
I. La naturaleza de la libertad cristiana
(Repasa, con tu clase, Romanos 6:6, 12.)
Al pasar los siglos, la religión judía se ha incrustado bajo las capas de la
tradición humana bienintencionada. El factor de las buenas intenciones no debe
pasarse por alto, para que los creyentes modernos no repitan esos mismos
errores. El primer error fue calcular mal la relación entre el adorador y el Pacto.
En vez de adorar a Dios motivados por la gratitud por la Redención y la Creación,
el pueblo ofrecía adoración sobre la base de una obligación temible. Sus
observaciones no estaban equivocadas, pero su interpretación sí. Observaban
que cuando la nación vivía armoniosamente con los principios de Dios, prosperaba.
Interpretaban esto como una retribución divina por un culto aceptable.
Razonaban que cuando sus cultos no fuesen aceptables Dios quitaría el favor
divino y a eso le seguiría un castigo. Este modo de pensar dio como resultado
una mentalidad y unas prácticas que destruyeron los conceptos de un Padre
celestial amoroso que deseaba tener una comunión íntima con sus hijos en la
Tierra. Adoraban a Dios para evitar el castigo o para obtener una recompensa.
El culto ofrecido con amor, con corazón agradecido por la bondad y la gracia
divinas, prácticamente era desconocido.
El mensaje de Pablo del Nuevo Pacto, que seguía a la antigua profecía de
Jeremías de una devoción internalizada, tenía sus raíces en el amor, no en el
miedo; y constituyó un alivio espiritual para los contemporáneos de Pablo y los
cristianos de todas las generaciones.
La libertad cristiana incluye una liberación de los bajos impulsos, de las
tendencias heredadas, de cada tipo de tentación y, naturalmente, de las consecuencias
de la indulgencia en esos impulsos y tendencias. El Espíritu de
Cristo, que puede residir en nosotros, nos libera del legalismo y del libertinaje.
Considera: A lo largo de la historia, se han hecho intentos sinceros por regular
la conducta humana para apaciguar a Dios. Los reglamentos farisaicos respecto
de la observancia del sábado fueron un claro ejemplo de esto. Eran bienintencionados
y perfectamente aceptables como expresiones individuales de
devoción. Sin embargo, cuando estas preferencias personales referentes a
las distancias permitidas para viajar en sábado, y otras por el estilo, se convirtieron
en leyes que restringían las decisiones de otras personas, condujeron
al legalismo. Si tenemos en cuenta que cada faceta de la vida nos lleva hacia
Dios o nos aleja de él, algunos creyentes modernos bienintencionados han
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legislado la forma de vestir, la dieta, los momentos de ocio y otros aspectos.
¿Cómo deberían responder los cristianos a los intentos de otros cristianos de
legislar sus conductas? ¿Cómo pueden los creyentes bienintencionados honrar
sus convicciones conscientes sin intentar imponerlas a los demás? ¿Por
qué algunos podrían sustituir la legislación por el estudio de las Escrituras
con oración y por la confianza en el poder del Espíritu Santo? ¿Cómo podría
la “especialización en asuntos secundarios” comprometer nuestra autoridad
espiritual cuando, en otro momento, una conducta pecaminosa incuestionable
requiera confrontación y corrección? ¿Cómo podría ser más efectivo el hecho
de moldear discretamente nuestro entendimiento y una conducta cristiana
apropiada, sumado a un amor ferviente a los demás, a la hora de promocionar
nuestra forma de ver las cosas que intentar legislarla?
{3: ¡Aplica!}
• Solo para los maestros: La libertad cristiana implica recibir una naturaleza
nueva que establece una transformación interna de la conducta más que
una regulación externa de ella. La cadena de una bicicleta se engancha al piñón
trasero y, desde el centro de los rayos de la bicicleta, transfiere el poder que mueve
a la bicicleta. Se podría lograr algún tipo de movimiento al girar la cubierta fuera
de la llanta, pero ese movimiento parece superficial en comparación con el poder
que viene del piñón en el centro. El Gobierno civil tiene cierta responsabilidad
de regular la sociedad para que los males atroces como la violencia, los robos y
demás no se pasen por alto; pero la historia ha mostrado que un reavivamiento
espiritual es exponencialmente más efectivo, a la hora de transformar la conducta,
que la prisión y los castigos. El poder del Espíritu Santo, que irradia de un corazón
completamente rendido, es la única esperanza realista de la humanidad de tener
una transformación y una supervivencia duraderas.
Actividad: Lean la siguiente parábola en voz alta y discutan las implicaciones
de hacer que la libertad cristiana sea real en la experiencia del creyente.
El soliloquio del avión
Finalmente me libraron de la escuela en la Tierra. Soy libre para elevarme,
explorar y alcanzar mi destino. Hablando de destinos, soy libre de ir adonde
sea. ¡Qué aventura! Piensa: lugares exóticos ni siquiera soñados, la búsqueda
de horizontes sin fin, probar atardeceres atractivos en el paraíso, navegar los
límites de la civilización conocida. ¡Cuántas posibilidades! Para comenzar, quizás
inspeccione Islandia. Por supuesto que la agencia reguladora recomienda
lo contrario debido a la erupción volcánica. Hay una comisión que decidió que
es peligroso porque otros aviones quedaron atascados por polvo microscópico
encontrado en las nubes volcánicas. Es posible que estén diciendo eso solo
para alejar a la gente de la diversión. ¿Dónde está la prueba de eso? Es algo
tan pequeño en realidad… ¿Cuánto peligro podría representar? Hay historias
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que hablan acerca de esa cosa pequeñita que se endurece y traba los motores;
pero el hecho de que otros aviones no hayan sido capaces de lidiar con eso no
necesariamente quiere decir que yo no fui construido lo suficientemente fuerte.
Sin embargo, a su vez, ¿por qué arriesgarme? Quizá tenga sentido esperar. Hay
docenas de otras opciones emocionantes. Quizás esta vez la comisión sepa
de qué está hablando. Soy libre de ir a Islandia, pero también están Canadá,
los Pirineos, las Islas Salomón y el Mediterráneo. Además, mi fabricante pasó
horas interminables de investigación y desarrollo para producirme. Soy libre de
verdad. Eso significa que puedo elegir.
Preguntas para dialogar: Cuando los cristianos usan la libertad, ¿cómo
deberían considerar las pequeñeces? ¿Por qué puede ocasionar desastres
una confianza propia imprudente? ¿Cómo debería afectar el aprecio por la inversión
de Cristo en el creyente su actitud respecto del uso que le da a su
libertad? ¿Cómo podría ayudarnos a tomar decisiones sabias el estudio de los
ejemplos de libertad contenidos en las Escrituras?
{4: ¡Crea!}
• Solo para los maestros: A pesar de lo que nos ha sido dado en
Cristo, por alguna razón los liberados muchas veces se han puesto de parte de
sus captores en vez de sus libertadores. Los cristianos deben contrarrestar esta
tergiversación convirtiéndose en agentes celestiales, con una vida ejemplar transformada
por la gracia divina. Al convertirse en ejemplos de una libertad ejercida
adecuadamente, los creyentes demuestran que la sabiduría divina libera prisioneros
en vez de construir robots que lo adoren.
Actividad:
Opción A. Invita a la clase a hacer una lista de decisiones que ellos o sus
amigos toman y que pueden afectar su espiritualidad. Dales tiempo para reflexionar
abiertamente acerca de cómo la libertad mal utilizada podría inhibir
su crecimiento en estas áreas.
Opción B. Analicen las canciones de Navidad que aparecen en el himnario.
Busquen alusiones a la libertad. Discutan por qué la encarnación de Cristo otorga
libertad espiritual a sus seguidores. ¿Qué podrían sugerir las letras sobre cómo
los cristianos se apropian de las libertades que Jesús compró a tan alto precio?