Lección 10 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Gálatas 4:26.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Ismael e Isaac

II. Sentir: La apreciación del Nuevo Pacto

III. Hacer: Hijos de la promesa

Resumen: Así como Abraham, Agar e Israel en el Monte Sinaí, muchas veces somos tentados a tratar de hacer que la Palabra de Dios se haga verdad en nosotros. Pero nuestros propios esfuerzos no solamente no funcionan, sino también traen tragedias consigo. La gracia de Dios trae bendiciones, no tragedia.

Ciclo de aprendizaje

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La actitud del Pacto antiguo implica hacer que las cosas sucedan, mientras que la actitud del Nuevo Pacto implica confiar en Dios para que cumpla su propósito.
Los atletas tienen diferentes actitudes hacia los deportes. Hay atletas que se esfuerzan tanto por hacer que las cosas sucedan que fuerzan la acción, aun al punto de hacer trampa cada vez que pueden.
Hay otros atletas que adoptan una actitud diferente; ellos “dejan que el juego venga hacia ellos”. Confían en el sistema o en el juego que fue instituido por sus entrenadores y solamente se preocupan por cumplir con el rol que les fue asignado en la ejecución de ese plan. Estos atletas se encuentran con el éxito, no porque “hicieron que las cosas sucedan” ni porque “forzaron la acción” sino porque confiaron en la sabiduría y en la experiencia de sus entrenadores, y aceptaron los procedimientos que debían cumplir y los roles que les fueron asignados. Esta actitud demanda una confianza paciente en el liderazgo de los entrenadores y una preparación para ejecutar el plan del entrenador cuando se presenten las oportunidades.
Los seguidores de Dios a lo largo de la historia han ejemplificado ambas actitudes. Los israelitas de la antigüedad, seguros de sí mismos, declararon sus intenciones de ejecutar el plan de Dios a la perfección. Abraham entró en pánico porque creyó que el reloj del plan de Dios estaba llegando a su fin, y en vez de esperar pacientemente en el plan de acción divino se hizo cargo él mismo de la responsabilidad de producir un retoño. Esta “ayudita” simplemente complicó las cosas. Afortunadamente, el Abraham que iba madurando espiritualmente experimentó un giro dramático cuando entregó a Isaac. El estudio de esta semana contrasta vívidamente estas actitudes conflictivas hacia la espiritualidad. Considera: ¿Cuál es la diferencia entre la actitud del Antiguo Pacto y la del Nuevo Pacto? ¿Cómo podemos vivir con la actitud del Nuevo Pacto?

{2: ¡Explora!}

Solo para los maestros: Abraham da un ejemplo convincente de ambas actitudes en cuanto a la forma de guardar el Pacto. Anteriormente, había exhibido autosuficiencia cuando cargó sobre sus hombros la responsabilidad de cumplir la promesa de Dios. ¿Cuántos cristianos bien intencionados repiten este error?
Lamentan sinceramente su pasado pecaminoso y, llenos de confianza en sí mismos, declaran que nunca más repetirán sus conductas previas. Dicen que su fuerza de voluntad es suficiente para cumplir las promesas de Dios para un cambio de vida. La fuerza de voluntad de Abraham dio como fruto a Ismael y a una casa profundamente dividida. Lamentablemente, los creyentes autosuficientes producen o promueven resultados similares y dividen al pueblo de Dios. Con el correr del tiempo, Abraham aprendió que la entrega a Dios, no la autosuficiencia, es lo que abre su depósito de bendiciones.
En la cima del monte Moria, Abraham entregó a su hijo en sacrificio, básicamente rindiéndose a sí mismo, sin importarle las aparentes consecuencias que esto tendría con respecto a sus sueños más acariciados.
Completamente rendido, Abraham ahora estaba listo para experimentar la extravagante gracia de Dios. El Hijo de Dios, prefigurado en el carnero trabado en el zarzal, cumpliría la promesa; sustituiría a Isaac y a toda la humanidad. El poder renovador pertenece a Cristo, no a los humanos.
Hay abrahames del otro grupo también hoy; creyentes que sinceramente lamentan sus conductas pecaminosas pero reconocen que la justicia nunca puede alcanzarse mediante el esfuerzo humano para vencer la tentación sino solo mediante la sumisión, momento a momento, a la dirección de Dios y una confianza absoluta en el sacrificio de Cristo. La iglesia renovada es cualquier grupo de creyentes que ha reemplazado el Antiguo Pacto, de obediencia autosuficiente, por el Nuevo Pacto, de obediencia totalmente confiada en Dios. La obediencia nunca está en duda; serviremos a alguien: a nociones de justicia elaboradas por nosotros mismos o a Cristo, tal como fue revelado a lo largo de las Escrituras.

Comentario de la Biblia

I. Abraham, Sara y Agar
(Repasa, con tu clase, Gálatas 4:21-31; Génesis 16.)

Aquellos, entre nosotros, que comparten percepciones modernas pueden quedar consternados con la ilustración de Pablo que involucra a Agar, porque aparentemente los culpa a ella y a Ismael al caracterizarlos como un ejemplo de religión legalista. ¿Es justo castigar a la esclava impotente que no tuvo la opción de tener o no un hijo de su amo? Para empeorar las cosas, ¡Pablo muestra la relación entre Abraham y Sara (las personas que causaron el problema) como ejemplo de justicia genuina! El propósito de Pablo aquí no es ni difamar a la abandonada Agar ni consagrar a la conspiradora Sara. La situación lamentable de la familia simplemente ilustra dos fases del viaje espiritual de Abraham: la fase de una religión bricolaje y la fase más tardía de la confianza plena en Dios.
Desgraciadamente, las malas decisiones de Abraham dañaron irrevocablemente la relación con su primogénito e introdujeron tensiones innecesarias en su casa. Ciertamente deberíamos recordar que fue la relación que dio como fruto a Ismael, no Ismael mismo, la que simbolizó la justicia propia. Fue la autosuficiencia de Abraham impuesta sobre la pobre Agar lo que personifica la justicia propia. Agar e Ismael fueron simples víctimas del experimento de Abraham de vivir una religión bricolaje.

Considera: En los conflictos eclesiásticos relacionados con la naturaleza de la justicia, a veces se ataca a los legalistas. Quizá quienes han experimentado la gracia redentora de Cristo deberían ser más comprensivos con quienes no la han experimentado. En vez de castigarlos, los creyentes auténticos ¿no deberían demostrar más compasión por las víctimas de esta falsa (aunque difundida) filosofía religiosa? ¿Cómo pueden los cristianos auténticos oponerse a la filosofía autosuficiente del legalismo y a la vez demostrar compasión por un legalista? ¿Qué podemos aprender de la transformación de Abraham: de una religión autosuficiente y bricolaje, a la dependencia divina?

{3: ¡Aplica!}

Preguntas para reflexionar:

1. ¿Qué actitudes, con respecto a la observancia del Pacto distinguen al Antiguo Pacto del Nuevo Pacto? 2. Los requisitos éticos del Antiguo Pacto se mantienen inalterables. El adulterio sigue siendo adulterio; el homicidio sigue siendo homicidio; el pecado aún es algo que está mal. Las Escrituras, en ningún lugar, sugieren que quebrantar los mandamientos se haya vuelto algo aceptable. Sin embargo, se ha cambiado la orientación del Pacto. Antiguamente, Israel veía el Pacto de Dios como una obligación engorrosa. ¿Por qué la observancia del Pacto se reconoce como un privilegio lleno de gozo bajo la visión del Nuevo Pacto?

Preguntas de aplicación:

{4: ¡Crea!}

Actividad: Examina los villancicos navideños en el himnario y busca expresiones de la relación del Nuevo Pacto con Dios. Invita a los miembros de tu clase a compartir sus descubrimientos con los demás. Que cada uno explique de qué manera las frases que eligió ejemplifican la relación del Nuevo Pacto.