Lección 1 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Textos clave: Lucas 5:1-11.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Dios llama a colaboradores para el oficio de la “pesca”.

II. Sentir: Somos pecadores indignos, pero agradecidos y obedientes.

III. Hacer: Responder a su llamado.

Resumen: La vida de Pedro fue transformada dramáticamente cuando se percató, en la presencia de Cristo, de su verdadera condición como pecador. Pedro rindió obediencia voluntaria a los mandatos de Jesús y fue testigo del poder de Cristo para cumplir su misión, independientemente de sus habilidades como pescador profesional. Pedro aprendió que debía confiar únicamente en la suficiencia de Cristo.

Ciclo de aprendizaje

Textos destacados: Mateo 14:25-33.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Confiar en nuestra suficiencia propia lleva al peligro y la desesperación. Recién cuando Pedro se dio cuenta de que su única esperanza estaba en Cristo y clamó a él pidiendo ayuda, fue capaz de conquistar las olas de desesperación que amenazaban su vida y su alma. Jesús nos sigue preguntando, al igual que a Pedro: “¿Por qué dudaste?” (Mat. 14:31). Tal como lo hicieron los discípulos, debemos responder con adoración, diciendo: “Verdaderamente eres Hijo de Dios” (Mat. 14:33).
Otras experiencias de la vida de Pedro también revelan su lucha continua con la suficiencia propia y su lentitud en aprender la lección que Cristo intentaba enseñarle. Solamente cuando se humilló y se quebrantó después de haber negado a Jesús, experimentó una plena conversión. Fue entonces que se sometió completamente a la suficiencia de Cristo, listo para transformarse en un instrumento en las manos de su Señor a fin de cumplir con su misión.

{1: ¡Motiva!}

Solo para los maestros: El objetivo de esta lección es llevar a la clase a desconfiar de su propia suficiencia y aprender a depender de la suficiencia de Cristo.

Actividad y diálogo inicial: Haz que la clase lea Mateo 14:25 al 33. Comenten el contexto en el que este evento ocurre (vers. 13-24) y lo que Pedro debió haber aprendido de esos eventos. Pide a la clase que considere situaciones en su vida que han tendido a llevarlos a la suficiencia propia. Invítalos a recordar cómo les iba antes de entregarse al liderazgo y al poder de Cristo en su vida. Basados en los eventos subsiguientes en la vida de Pedro, ¿con cuánta eficacia aprendió su lección aquí? ¿Con cuánta eficacia aprendimos nosotros la lección de confiar en el poder y la suficiencia de Cristo en nuestras experiencias tempranas? ¿Por qué Jesús no se da por vencido con nosotros cuando no aprendemos la lección la primera vez?

{2: ¡Explora!}

Solo para los maestros: En Lucas 5:1 al 11, se desarrollan varios puntos importantes que necesitan ser enfatizados a los alumnos. Jesús capacita a quien él llama; el poder proviene de él. Los hombres a quienes llama son pescadores profesionales, pero él los llama a convertirse en aprendices de pescadores de personas, una tarea para la cual no están equipados. Jesús provee la evidencia de que él es el profesional cuando se trata de pescar. Si aquellos a quienes llama confían en él en vez de sus propios métodos, Jesús les proporcionará una pesca exitosa. Necesitan reconocer la divinidad de Cristo y su indignidad propia. También necesitan dejar atrás sus propias herramientas y métodos, a fin de seguirlo a él en humilde obediencia a su llamado y capacitación.

Comentario de la Biblia I. El llamado al servicio
(Repasa, con tu clase, Luc. 5:1-11.)


Como pescador profesional, la vida de Pedro se desarrolla sobre el agua. Él sabe lo que se necesita para atrapar peces o, al menos, eso cree. También sabe que las personas no caminan sobre el agua. Entonces, Jesús trastorna todo el conocimiento y la autosuficiencia de Pedro. Para atrapar peces con eficacia, uno necesita tener poder sobre la naturaleza. Solamente Jesús tiene ese poder.
Y él lo demuestra llenando las redes de Pedro con una cantidad abrumadora de peces, después de que Pedro ha trabajado toda la noche sin pescar nada.
(Más tarde, Jesús demuestra nuevamente su poder al caminar sobre el agua.) Pedro necesita reconocer y aceptar tanto la divinidad de Jesús como su propia indignidad, a fin de poder trabajar en asociación con él (Luc. 5:8). Además, es preciso que Pedro aprenda a confiar en Jesús cuando él le da una orden o una instrucción, porque el Salvador siempre sabe exactamente lo que está haciendo y tiene el poder para ejecutar su propia voluntad. Pedro también necesita dejar atrás todas sus herramientas y métodos propios, a fin de seguir a Jesús como aprendiz del Maestro Pescador de hombres y de mujeres (Luc. 5:10, 11).
Considera: ¿Cuánto éxito hemos tenido en pescar almas por nuestra cuenta, usando puramente los métodos humanos? ¿Cuánto más éxito tendríamos si confiáramos en el método de Cristo y en su poder, y por qué?

II. El llamado a confesar a Cristo
(Repasa, con tu clase, Mat. 16:13-19.)


Jesús invita a sus discípulos a confesar que reconocen su identidad (“Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?” [Mat. 16:15]). Pedro, como siempre el vocero locuaz del grupo, expresa su convicción de que Jesús es el Cristo (Mesías), el Hijo del Dios viviente (Mat. 16:16). Jesús declara que Pedro solo pudo conocer la verdad por revelación del Padre (Mat. 16:17). Este reconocimiento no es ningún crédito para Pedro, sino que Jesús subraya la necesidad de la ayuda divina para llegar a ese tipo de conclusiones. Lamentablemente, más adelante Pedro parece haberse vuelto más confiado y dependiente de su propia comprensión correcta de Cristo y su misión (Mat. 16:21-23).

¿De qué forma podemos estar seguros de que conocemos la verdadera identidad de Cristo como Mesías? ¿De qué manera podemos alcanzar un conocimiento más íntimo de él y de lo que es capaz de hacer en nuestra vida?

III. El llamado a la humildad
(Repasa, con tu clase, Mat. 16:21-23.)


Mientras Jesús intenta explicar su Considera:misión a sus discípulos, Pedro reconviene a Jesús: “Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca” (Mat. 16:22). La actitud de confianza propia de Pedro es reprendida duramente por Jesús, señalando que es la expresión del espíritu de Satanás. ¿Qué quiere decir Jesús cuando le señala a Pedro: “No pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres” (Mat. 16:23)? ¿Qué pareciera que tiene Pedro en mente cuando reconviene a Jesús? ¿De qué modo podemos ser más humildes y desarrollar una actitud de negación propia? ¿Qué revelan 1 Pedro 5:5 y 6, que ayuda a Pedro a aprender finalmente la importancia de la humildad? Considera: ¿De qué maneras nuestras expectativas de Jesús se corresponden con su propio sentido de identidad y misión? ¿Cómo sabemos cuándo estamos listos para aprender la lección de humildad?

IV. El llamado a la fidelidad
(Repasa, con tu clase, Mat. 26:31-35, 69-75; Luc. 22:31-34.)


Después de tres años y medio con Jesús, Pedro aún no ha aprendido su lección. Primero, niega la predicción de Jesús de que todos lo abandonarían y huirían, insistiendo en que él nunca haría eso. Luego, niega a Jesús mismo, insistiendo en que no lo conoce. Finalmente, cuando Pedro se percata de que Jesús lo conoce mejor de lo que él se conoce a sí mismo, se somete a Dios plenamente y permite que el Espíritu de Dios lo controle. Esta entrega completa da como resultado su conversión, y lo capacita para ser líder espiritual de la iglesia de Cristo y el escritor de dos epístolas que animan a otros a ser fieles a Jesús. Es interesante notar que, después de que Pedro ha sido un apóstol y un activo líder de iglesia durante muchos años, aún sigue exhibiendo algunas debilidades por las cuales es reprendido, según Pablo, en Gálatas 2:11 al 14.
Elena de White escribe con respecto a este incidente: “Pedro vio el error en que había caído, y se puso a reparar inmediatamente el mal que había hecho, hasta donde pudo. Dios, que conoce el fin desde el principio, permitió que Pedro revelara esta debilidad de carácter, a fin de que el probado apóstol pudiera ver que no había nada en sí mismo por lo cual pudiera enorgullecerse. Aun los mejores hombres, abandonados a sí mismos, se equivocan” (HAp 161).

Preguntas para dialogar:

{3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros: Recuerda a la clase que la experiencia de Pedro no es suya únicamente. Pedro simplemente es más osado y se muestra más firme que sus compañeros en varias situaciones; por lo tanto, él recibe más atención en los evangelios. Ninguno de los discípulos entendió lo que Jesús les dijo acerca de su misión (Luc. 9:44, 45). Al igual que Elías (Sant. 5:17), eran seres humanos que compartían las mismas debilidades que todos nosotros, y necesitaron el mismo poder divino para obtener la victoria sobre esas debilidades.

Preguntas para reflexionar:

Actividad: Pide a la clase que considere orar específicamente por aquellas personas de la iglesia –incluyendo los compañeros de clase– que puedan estar luchando con tentaciones de Satanás. Anímense unos a otros a mantenerse fieles.
Actividad alternativa: Comenta con la clase el llamado al discipulado (pescar personas) que Jesús les hace a Pedro, a Andrés, a Santiago y a Juan, en Lucas 5:1 al 11 (compara con Mat. 4:18-22). Planifiquen con la clase un proyecto relacionado con atraer a personas a la red del evangelio.

{4: ¡Crea!}

Solo para los maestros: Tenemos una oportunidad aquí para identificarnos con la vida y la experiencia de Pedro. Nota las maneras en que Jesús se esfuerza por animar a Pedro en vez de criticarlo por sus fracasos, aun mientras predecía algunos de ellos. ¿Qué experiencias pueden citar los miembros de la clase como evidencia de que Jesús está allí para animarlos, a pesar de sus fracasos frecuentes?

Actividad: Si tienen a disposición los elementos necesarios, hagan en la clase un cuadro que muestre los altibajos, los éxitos y los fracasos en la vida de Pedro, tal como se registran en el Nuevo Testamento. Si no tienen los elementos necesarios, pide a la clase que enumere estos aspectos de la vida de Pedro. ¿Qué patrón emerge? ¿Qué relación tiene el patrón con la experiencia de conversión de Pedro? ¿De qué manera nos sirve esto de aprendizaje para nuestra vida?