Lección 8 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: 1 Corintios 12:4-11.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Entender los dones del Espíritu

II. Sentir: Entender nuestros dones individuales

III. Hacer: Entender el propósito de los dones espirituales

Resumen: Cuando respondemos de manera positiva a las insinuaciones del Espíritu Santo para conocer a Cristo íntimamente, el Espíritu Santo imparte a cada uno dones, o capacidades dotadas divinamente, según su voluntad, a fin de edificar el cuerpo de Cristo, servir a la comunidad en general y glorificar a Dios.

Ciclo de aprendizaje

Texto destacado: 1 Corintios 12:4-11.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El Espíritu Santo imparte dones a cada creyente para edificar a la iglesia de Cristo y para llevar a cabo la misión de Cristo en la comunidad. Nuestro Señor no nos ha encomendado la tarea sin equiparnos para realizarla. No nos ha dado una misión sin darnos los dones necesarios para llevarla a cabo. Los dones del Espíritu son otorgados a cada creyente a fin de que cada uno pueda cumplir un papel como miembro del cuerpo de Cristo, para glorificar a Dios al ministrar al cuerpo.

{{1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: La lección de esta semana revela uno de los principios más poderosos de la Biblia entera para edificar iglesias sanas. Dios ha dado a cada miembro dones para ministrar en la iglesia y en la comunidad. Puede ser que un miembro no se dé cuenta de cuáles son esos dones, pero el Espíritu Santo los ha impartido. Cuando reconocemos los dones que Dios nos ha dado y los utilizamos para su gloria, la iglesia funciona como un cuerpo sano.
Anima a los miembros de tu clase a orar pidiendo que Dios los ayude a reconocer sus dones y los guíe al utilizarlos para el avance de su Reino. Comparte el pensamiento de que el mismo Espíritu Santo que imparte los dones revelará a cada uno de nosotros cuáles dones ha impartido y de qué forma podemos usarlos mejor en el servicio de Cristo. Cuando somos sensibles a la obra del Espíritu Santo, y estamos completamente entregados a Cristo y su obra, el Espíritu nos guiará para discernir nuestros dones y enseñarnos cómo utilizarlos mejor para glorificar a Dios.
Diálogo inicial: Leamos juntos los dones del Espíritu Santo mencionados en 1 Corintios 12:27 y 28, y en Romanos 12:6 al 8. Si pudieras elegir tener uno de estos dones, ¿cuál elegirías? ¿Por qué elegirías ese don en particular? ¿Qué hace deseable para ti ese don?
¿Puedes recordar un cumpleaños o una Navidad especiales de cuando eras niño en que deseabas mucho un regalo específico pero te desilusionaste cuando no lo recibiste? Esta desilusión ocurrió a una pequeña niña que oró pidiendo un elefante. Deseaba tener un elefante bebé como mascota. No había nada que quisiera más que un elefante real. ¿Crees que sus padres le compraron un elefante bebé para mantenerlo en el patio de la casa? ¡Ciertamente que no! Eran mucho más sabios que esta pequeña niña. Hay momentos en los que pedimos nuestros “elefantes”, pero Dios es mucho más sabio que nosotros y nos imparte los dones que él sabe que nos servirán mejor para glorificar su nombre en servicio a él.

Preguntas para dialogar:

1. ¿Por qué piensas que el Espíritu Santo elige los dones para cada creyente y no nos anima a orar pidiendo un don específico? 2. ¿Qué dones se nos insta a buscar? (Ver 1 Cor. 12:30, 31.) 3. ¿Cuál es la diferencia entre un don espiritual y un talento natural? 4. ¿Por qué el tema de los dones espirituales es tan animador?

{{2: ¡Explora!}

• Solo para los maestros: Cada uno de los dones de Dios nos es dado de la abundancia de su gracia y amor. Debido a que ama a su iglesia tan profundamente, él nos imparte sus dones para edificarla. Aunque cada cristiano no puede hacerlo todo, puede hacer algo por Cristo. Cada uno ha recibido dones para el servicio.
Aunque estos dones pueden variar, todos son necesarios para una iglesia saludable y funcional. No hay dones superiores o inferiores. El don de ayudar es tan importante en la iglesia como el don de sanidad. El don de la hospitalidad es tan importante como el don de la proclamación. El don de la generosidad es tan importante como el don de la administración. ¿Puedes imaginar una iglesia sin aquellos que tienen el don de ayudar, el don de la hospitalidad, o el don de la generosidad? Ciertamente sería un grupo de personas frío, centrado en sí mismo y enfocado en el yo. Cada don es esencial. Tal como lo dice tan acertadamente el apóstol Pablo: “Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. [...] Los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios” (1 Cor. 12:18, 22).
Ayuda a tu clase a entender que cada miembro es necesario: cada uno ha recibido dones de Dios, y cada uno es llamado por Dios para utilizar esos dones, ya sean grandes o pequeños, para el avance de su Reino.

Comentario de la Biblia

I. El Espíritu Santo imparte dones espirituales para el servicio (Repasa, con tu clase, 1 Cor. 12:11.)

La iglesia de Corinto estaba plagada de serios problemas espirituales. Había celos, envidia y conflictos entre los miembros (1 Cor. 3:3, 4). La inmoralidad se estaba filtrando en la iglesia (5:1). Algunos miembros hasta habían amenazado llevar a otros miembros a las cortes civiles para resolver sus problemas (6:1).
Había discusiones sobre comer carne ofrecida a los ídolos, un abuso de la Cena del Señor y un mal uso de los dones espirituales (8:11, 14). La iglesia en Corinto estaba dividida, llena de conflictos y enfrentando un cisma.
Es en este contexto que el apóstol Pablo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, les escribió acerca de los dones espirituales como una fuerza unificadora. Pablo detalla tres puntos clave acerca de los dones espirituales en la vida y el ministerio de la iglesia.

Es el mismo Espíritu Santo el que imparte cada don a los creyentes. Pablo deja demasiado claro este punto como para ser malentendido. “Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere” (1 Cor. 12:11). Elena de White agrega: “Cada persona ha recibido un don o talento peculiar para que lo use con el fin de adelantar el reino del Redentor” (TI 4:611). A cada uno de nosotros Cristo ha entregado un don particular para ser usado en su servicio. Nadie es dejado de lado. Cada don es necesario para edificar el Reino de Dios y hacer avanzar su causa.

Considera: ¿Cuál es la función de los dones espirituales? ¿De qué manera los dones sirven como una fuerza unificadora en la iglesia?

{{3: ¡Aplica!} •

Solo para los maestros: Guía a tu clase en una discusión práctica sobre cómo descubrir sus dones y el modo de utilizarlos en el servicio de Cristo. Señala que el mismo Espíritu Santo que ha impartido dones los revelará. Aquí hay algunos pasos que ayudarán a tu clase a descubrir los dones que Dios ha dado:

Preguntas para reflexionar:

Preguntas de aplicación:

{{4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: Al descubrir los dones que Dios nos ha dado, y los utilizamos para edificar a la iglesia y para testificar en la comunidad, hallaremos gozo en el servicio. La satisfacción espiritual ocurre cuando utilizamos los dones que hemos recibido a fin de bendecir a otros. No podemos gloriarnos por estos dones, porque sabemos que son otorgados por nuestro amante Señor para el avance de su causa.

Actividades: