Lección 5 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Mateo 3:11.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: El significado y la importancia de ser bautizados por el Espíritu Santo

II. Sentir: La pobreza del alma sin el bautismo del Espíritu Santo

III. Hacer: El gozo y la fuerza de vivir en el poder del Espíritu

Resumen: La comprensión correcta del bautismo del Espíritu Santo nos lleva a sentir la pobreza absoluta del alma sin su presencia. Al seguir los pasos bíblicos prácticos para ser llenos del Espíritu Santo, recibimos fuerzas y gozo. Ciclo de aprendizaje

Texto destacado: Mateo 3:11.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Dios anhela llenar a su pueblo de su Santo Espíritu, aun cuando aquel no entienda plenamente el significado del derramamiento del Espíritu y no capte claramente los pasos necesarios para ser lleno del Espíritu Santo. El corazón amante de Cristo desea que tengamos todos los beneficios que el Cielo ofrece a fin de vencer los ataques del maligno y vivir la vida más abundante posible. Dios está haciendo todo lo posible para capacitarnos a fin de ser vencedores en la batalla contra el mal.

{{1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: La lección de esta semana debería ayudar a los miembros de tu clase a ser conscientes de que el bautismo del Espíritu Santo no es para unas pocas personas ni para un pequeño grupo; espiritualmente, una “elite” de cristianos. El bautismo, o derramamiento, del Espíritu Santo es para todos los creyentes en cada generación. Cuando nos volvemos insensibles al derramamiento del Espíritu, vivimos la vida cristiana por nuestras propias fuerzas, sin poder para vencer la tentación. Vivimos en derrota frustrada en vez de gozosa victoria. Nuestras decisiones se basan en sabiduría humana en vez de dirección divina. Quedamos atrapados por hábitos que parecen imposibles de ser quebrados en vez de disfrutar de la libertad que el Espíritu de Cristo trae. Diálogo inicial: El pastor Mark Finley, gran evangelista de la Iglesia Adventista, llevó a cabo una serie de reuniones de evangelismo en la costa este de los Estados Unidos, en el Estado de Massachusetts. Después de una de las reuniones, un joven de poco menos de treinta años se acercó al pastor Finley con una mirada extraña de preocupación. Preguntó: “¿Podemos hablar en privado? Tengo una pregunta muy importante para hacerle”. El pastor Finley invitó al joven a sentarse en un rincón apartado del salón para conversar. El joven expresó inmediatamente sus preocupaciones. Ansiosamente, hizo sus preguntas: “¿Cómo sé si he cometido el pecado imperdonable? ¿Por qué me siento tan vacío espiritualmente? ¿Es este vacío una señal de que el Espíritu Santo me ha dejado?” El pastor Finley respondió con paciencia las preguntas, una por una, hasta que el joven sintió una nueva seguridad en Cristo y un sentido de la presencia diaria del Espíritu Santo en su vida. Aquí está la pregunta fundamental: ¿Cuál es la diferencia entre el pecado imperdonable y el bautismo del Espíritu Santo? Existen dos polaridades opuestas en nuestra visión del Espíritu Santo. Además, ¿qué es el bautismo del Espíritu Santo? ¿Cómo puede uno estar “lleno”, literalmente, del Espíritu? ¿Por qué el derramamiento del Espíritu Santo no es una simple experiencia emocional? ¿Qué clase de experiencia es?

{{2: ¡Explora!}

• Solo para los maestros: Los temas principales de la lección de hoy son: (1) el bautismo del Espíritu Santo; (2) los requisitos para recibir al Espíritu Santo; y (3) la diferencia que produce el derramamiento del Espíritu Santo en la vida de cada creyente. Bajo el paraguas más amplio de estos temas, esta sección de comentarios intentará explorar las respuestas a las siguientes preguntas: ¿Qué es el bautismo del Espíritu Santo? ¿Qué quiere decir Juan el Bautista a sus oyentes cuando les señala a Jesús, quien los bautizaría en “Espíritu Santo y fuego” (Mat. 3:11)? Nota que la Biblia dice “y fuego”, no “o fuego”. ¿Qué significa esa distinción? Mientras tus alumnos exploran las respuestas a estas preguntas, es importante que recuerden que hay por lo menos tres maneras principales que ayudan a entender un pasaje de la Biblia:

Comentario de la Biblia

I. El bautismo del Espíritu Santo
(Repasa, con tu clase, Mat. 3:11.)

A lo largo de la Biblia, el fuego es utilizado como un símbolo de la presencia de Dios. En Génesis 3:24, la presencia de Dios custodiando el árbol de la vida es simbolizada por una espada encendida. En Éxodo, la presencia de Dios se manifiesta en una zarza ardiente (Éxo. 3:2-4). También es revelado en la columna de fuego que guiaba a Israel de noche (13:21). Dios se manifiesta en el “fuego consumidor” desde el Monte Sinaí (24:17). Se revela en la gloria de la shekinah en el Lugar Santísimo en el Santuario de Israel (25:8, 21, 22; 40:34-38). Él está allí en el fuego que consume el altar pagano en el Monte Carmelo; en el carbón encendido tomado del altar celestial, que toca los labios de Isaías; y en el fuego purificador de Malaquías (1 Rey. 18:38; Isa. 6:6-8; Mal. 3:2, 3; 4:1).
Como podemos ver, a lo largo del Antiguo Testamento, la presencia de Dios es revelada a través de la ayuda visual de fuego encendido. Por lo tanto, no es mera casualidad que en Hechos 2 la presencia del Espíritu Santo sea revelada con lenguas de fuego. A lo largo del Nuevo Testamento, el fuego es un símbolo bíblico único que representa la gloria, la majestad y el poder de la presencia eterna de Dios por medio del ministerio del Espíritu Santo.
El bautismo, en las Escrituras, no es por aspersión ni por ablución. Es por inmersión. Ser bautizado en el Espíritu Santo es sumergirse en la presencia de Dios. Es estar lleno de su gracia e irradiar su gloria. Es revelar a un mundo en espera y a un universo expectante las grandezas de su poder en nuestra vida. Es vivir en armonía con su voluntad, estar comprometidos con sus caminos y entregados a su propósito. Fortalecidos por el Espíritu, nuestra vida es transformada y somos testigos de su gracia. Cuando somos sumergidos en las aguas del bautismo como testimonio de nuestra entrega total a Cristo y a su verdad, también somos bautizados por el Espíritu Santo y experimentamos el bautismo del Espíritu Santo.

Considera: Da ejemplos del Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento de la manera en que el fuego es utilizado para simbolizar la presencia de Dios. ¿Qué significa bautismo? Define inmersión. ¿Qué significa ser bautizados o inmersos en la presencia de Dios?

{{3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros: Las condiciones bíblicas para recibir al Espíritu Santo fueron dadas en las Escrituras no porque Dios desee retener su Espíritu de nosotros sino porque desea que lo recibamos en plenitud. No es que Dios está dubitativo en cuanto a darnos a su Espíritu; es más bien que somos incapaces de recibir al Espíritu Santo en su plenitud cuando no cumplimos con las condiciones.

Preguntas para reflexionar:

Preguntas de aplicación: Toma cada una de las siguientes condiciones para recibir al Espíritu Santo individualmente y coméntalas con tu clase:

{{4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: La esencia de toda la fe cristiana es una vida centrada en Cristo. Si nuestra fe no produce una diferencia en nuestra vida diaria, no produce una diferencia en absoluto. Para que la fe sea genuina y auténtica, debe marcar una diferencia en cada aspecto de nuestra vida. Esta transformación es una de las razones por las que necesitamos al Espíritu Santo. Cuando estamos llenos del Espíritu Santo, somos transformados y las personas a nuestro alrededor lo notan.

Actividades: