Lección 2 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Juan 3:3-8.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Entender el papel, tras bambalinas, del Espíritu Santo A. ¿Por qué Jesús usó el simbolismo del viento para describir la obra del Espíritu Santo, en su conversación con Nicodemo? B. ¿De qué manera la obra del Espíritu Santo es un misterio divino?

II. Sentir: Creación y Redención A. ¿Cómo te sientes al saber que el mismo poder del Espíritu Santo que trajo a este mundo a la existencia está a nuestra disposición hoy para recrear nuestra vida a su imagen?

III. Hacer: Glorificar a Dios A. Una de las funciones primordiales del Espíritu Santo es glorificar a Dios. ¿Qué significa glorificar a Dios, y qué podemos hacer para que glorificarlo ocupe un lugar central en nuestra vida? B. ¿De qué manera el ministerio tras bambalinas del Espíritu Santo, siempre “testificando” de Jesús, provee un modelo de humildad para cada uno de nosotros hoy?

Resumen: Cuando respondemos a las invitaciones del Espíritu Santo y permitimos que tome control total de nuestra vida, glorificamos a Jesús en todo lo que hacemos y revelamos el fruto del Espíritu en nuestras interacciones diarias con los demás.

Ciclo de aprendizaje

Texto destacado: Juan 3:3-8.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El papel del Espíritu Santo a lo largo de la Biblia es importante. Él es nuestro maestro, nuestro guía y nuestro instructor. Nos convence de pecado y revela el camino de justicia. Nos provee el poder para salir vencedores y fuerza para resistir la tentación. Su función es exaltar a Jesús y glorificar al Salvador, y guiarnos a hacer lo mismo en nuestra propia vida.

{{1: ¡Motiva!}

Solo para los maestros: La lección de esta semana resalta especialmente el ministerio del Espíritu Santo en la Creación y la Redención. El Espíritu Santo participó con el Padre y el Hijo en el principio, en la Creación (Gén. 1:2; Sal. 33:4; Sal. 104:29, 30). El salmista declara: “Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra” (Sal. 104:30). El Espíritu trae vida a todas las criaturas vivientes. El Espíritu Santo jugó un papel importante en la creación de la Tierra, y también jugó un papel importante en la Cruz, en la redención de toda la humanidad. El Espíritu Santo sustentó y fortaleció a Jesús a lo largo de toda su vida en la Tierra. Presidió el nacimiento del Salvador, lo guio durante su ministerio, lo asistió en la Cruz, lo esperó en la Resurrección y lo acompañó en la Ascensión. Enfatiza que sin el ministerio del Espíritu Santo no tendremos vida ni poder, y estaremos muertos espiritualmente. Podemos llegar a tener una “apariencia de piedad”, pero, en realidad, seríamos un cascarón de religiosidad vacío. Es el Espíritu Santo el que inspira la vida de Dios a nuestra alma, testifica de Cristo y lo exalta en nuestra vida. Diálogo inicial: Nicodemo vino a Jesús de noche. No debemos condenarlo por venir en la oscuridad. Es un milagro que haya venido siquiera. El hecho de que vino es un indicador de la obra del Espíritu Santo en su corazón. Si tú fueras Nicodemo y pudieras hacerle un pedido a Jesús, ¿cuál sería? ¿Por qué piensas, ante todo, que Nicodemo vino a Jesús? ¿Qué estaba buscando en realidad? Preguntas para dialogar: 1. ¿Qué piensas que motivó a Nicodemo a ir a Jesús? 2. ¿Por qué crees que Jesús utilizó el símbolo del viento con Nicodemo? 3. ¿De qué manera el simbolismo del viento se compara con que el “Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”, en Génesis 1:2? 4. ¿Qué indica el viento? ¿Por qué es un símbolo que nos da ánimo a cada uno de nosotros?

{{2: ¡Explora!}

Solo para los maestros: El Espíritu Santo inspiró primeramente a los escritores de la Biblia. Hoy, inspira a cada uno de nosotros al leer sus palabras inspiradas. El Espíritu Santo estuvo presente con su gran poder en la Creación. Ahora, por medio de ese mismo poder, obra el milagro de la Recreación en nuestra vida. El Espíritu Santo fortaleció a Jesús cuando enfrentó las tentaciones del diablo. Ahora nos fortalece a nosotros al enfrentar las mismas tentaciones. El Espíritu Santo animó a Jesús con la esperanza de la resurrección cuando enfrentó la muerte, y nos a anima con la esperanza de la resurrección cuando llegamos al final de nuestra vida. El Espíritu Santo nos da la seguridad de que somos hijos de Dios, y coloca en nuestro corazón la garantía divina o seguridad de vida eterna en Jesucristo, nuestro Señor. Comentario de la Biblia I. El fruto del Espíritu. (Repasa, con tu clase, Gál. 5:16-24.) Los versículos de Gálatas 5:16 al 24 son unos de los más poderosos del Nuevo Testamento. Aquí, el apóstol Pablo contrasta el vivir en la carne con caminar en el Espíritu. La expresión “andar en el espíritu” (vers. 16) simplemente significa vivir una vida en armonía con los ideales espirituales por el poder del Espíritu Santo. Significa permitir que los valores celestiales guíen tu vida. Significa llenar tu mente con principios eternos. Implica saturar tus pensamientos con la Palabra que da vida. E incluye permitir que los principios de las Escrituras guíen todo lo que haces. En contraste con la vida en el Espíritu, Pablo describe la vida en la carne, una vida gobernada por las pasiones, los deseos y las lujurias terrenales. Una persona que vive la vida en la carne es aquella que cede diariamente a los deseos del corazón natural. Aquel cuya vida es dominada por las obras de la carne, tales como pensamientos lujuriosos, enojo y amargura, envidia y falta de dominio propio, vive según sus propias fuerzas en vez de hacerlo en el poder del Espíritu. En contraste con aquellos que son esclavos de las pasiones de la carne, están los que permanecen entregados al Espíritu Santo y controlados por él. Su vida revela el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, dominio propio, entre otros. ¡Qué contraste! ¿Cómo podrían dos vidas ser más diferentes? ¿Qué es lo que permite que uno camine en el gozo del Espíritu mientras que otro sucumbe a los deseos de la carne? El consejo de Cristo a Nicodemo revela la respuesta: la unción (o falta de unción) del Espíritu Santo. El viento, o aliento, del Espíritu Santo transforma vidas (Juan 3:3-8). A lo largo de toda la Biblia, encontramos poderosos indicadores de la obra del Espíritu Santo. El poder del mismo Espíritu que trajo a los mundos a la existencia está disponible para nosotros hoy. El mismo Espíritu Santo que sopló vida a los huesos secos del valle de Ezequiel, produciendo un poderoso ejército que se mantuviera de pie, está disponible para nosotros hoy (Eze. 37). El mismo Espíritu que fortaleció a Jesús durante su vida terrenal está disponible para nosotros hoy. Es este Espíritu el que lleva a cabo el milagro de la gracia divina en los corazones de los creyentes para que podamos llegar a ser una “nueva criatura” en Cristo (2 Cor. 5:17). Elena de White escribió estas palabras significativas a un misionero: “Valore el hecho de que Dios es nuestra eficiencia. Esto no lo recordamos, y por ello perdemos mucho en experiencia religiosa. Obramos por cuenta propia en lugar de permitir que obre en nosotros el poder del Espíritu Santo” (TSA 81). Así como la Creación no ocurrió sola por algún proceso de evolución, la Recreación no ocurre por cuenta propia por algún proceso de obras o actividades humanas. Es la obra del poder del Espíritu Santo en nosotros lo que nos transforma a la imagen de Cristo. Preguntas para dialogar: 1. ¿Qué significa caminar en el Espíritu? ¿De qué manera cada uno de nosotros puede llegar a ser más sensible a la obra del Espíritu Santo en nuestra propia vida? ¿Por qué es posible tener puntos ciegos en nuestro carácter? 2. ¿Qué obra podría querer llevar a cabo Dios en nuestra vida que aún no reconocemos? 3. ¿Qué otras cosas podrían ver otras personas acerca de nosotros que no vemos por cuenta propia? ¿De qué manera podría el Espíritu Santo estar usando estas cosas para convencernos de algún punto ciego en nuestro propio carácter?

{{3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros: El Espíritu Santo testifica o glorifica a Jesús y nunca busca gloria para sí mismo. Comenta con tu clase cómo imitar este atributo del Espíritu Santo resolvería la mayoría de los conflictos de la iglesia en muy poco tiempo. Preguntas para reflexionar: 1. ¿De qué modo podemos cultivar la apertura a la obra del Espíritu Santo en nuestra vida? 2. ¿De qué forma podemos ser más sensibles a las cosas que el Espíritu Santo está intentando revelarnos? {{4: ¡Crea!} • Solo para los maestros: Así como el Espíritu Santo llenó la vida de Jesús con poder divino, también anhela llenar con su poder nuestra vida. Sin el poder del Espíritu, estamos condenados a fracasar en la vida cristiana. No podemos recrear nuestro corazón más de lo que podríamos crear el mundo. No podemos soplar vida a estas almas inertes más de lo que Ezequiel podía hacerlor para el maestro en el valle de los huesos secos. Así como María no podía concebir al niño Jesús sin el Espíritu, nosotros tampoco podemos concebir nueva vida en nuestro corazón estéril sin el Espíritu de Cristo. Actividades: 1. Invita a tu clase a dedicar unos momentos a leer la lista de las obras de la carne y las obras del Espíritu en Gálatas 5. 2. Anima a los miembros de la clase a examinar sus corazones a la luz de estas listas, pidiéndole al Espíritu Santo que los fortalezca con el fruto del Espíritu. 3. Invita a los miembros de la clase a reflexionar en silencio sobre los defectos de carácter, mencionados en la lista de obras de la carne, que están exhibiendo en su propia vida. Invítalos a orar en silencio al terminar la clase, pidiendo que el fruto del Espíritu reemplace las obras de la carne en cada uno de sus corazones.