Lección 1 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Textos clave: 2 Pedro 1:19-21.
Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Entender el papel del Espíritu Santo en la revelación y la inspiración

II. Sentir: Acercarnos a la Biblia con una actitud de humildad

III. Hacer: Experimentar el poder de la Palabra

Resumen:
Cuando decidimos responder a la dirección del Espíritu Santo y aceptamos humildemente la instrucción divina en la Biblia, la gracia de Dios transforma nuestra vida y nuestra mente es protegida contra los engaños del diablo.

Ciclo de aprendizaje

Texto destacado: 2 Timoteo 3:16, 17.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La Biblia es más que meramente una colección de escritos inspiradores. Es la Palabra autorizada de Dios, que transforma vidas. Cuando la leemos con oración y una actitud humilde, dispuestos a aprender y bajo la influencia del Espíritu Santo, la Biblia transforma nuestra vida.

{{1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: La lección de esta semana abre nuestro estudio de este trimestre sobre el ministerio del Espíritu Santo. El Espíritu Santo ha hablado por medio de la Palabra. Dios se ha revelado en las Escrituras. Las verdades de la Biblia cuentan la historia de quién es Dios y el modo en que trabaja en las vidas humanas. Sin el Espíritu obrando por medio de la Palabra, estaríamos librados a nuestra propia comprensión humana desviada de la verdad. Enfatiza el hecho que, sin la dirección del Espíritu Santo, conocer la voluntad de Dios y entender su verdad sería un asunto de adivinación que nos dejaría con incertidumbre y confusión. La Palabra de Dios provee claridad y certeza para conocer y entender su voluntad.

Diálogo inicial: Supongamos que la hermana Pérez asiste a tu clase de Escuela Sabática por primera vez. Aproximadamente a la mitad del estudio, levanta la mano y dice: “El Espíritu Santo me ha impresionado con la idea de que estamos viviendo en el tiempo del fin”.

Tú respondes: “Sí, por supuesto, hermana; ciertamente creemos eso”. Ella continúa: “No, quiero decir que estamos muy cerca. Recibí la impresión de que la economía está a punto de colapsar, que el pueblo de Dios no debería tener ningún tipo de deuda y que todos deberíamos mudarnos al campo para cultivar nuestro propio sustento de inmediato. El fin puede venir en los próximos dos o tres años. Ahora, yo no estoy fijando una fecha para el regreso de Jesús, porque sé que la Escritura dice: ‘Nadie sabe el día y la hora de su venida’, pero déjenme decirles que me ha sido revelado que está más cerca de lo que cualquiera de nosotros piensa”.

Preguntas para dialogar:

{{2: ¡Explora!}

Solo para los maestros: Hay una diferencia entre “revelación” e “inspiración”. La revelación tiene que ver con el descubrimiento o la develación de la verdad inmutable de Dios. La verdad de Dios no depende en absoluto del pensamiento o las actividades humanos. La verdad es la verdad, ya sea que los seres humanos la acepten y la crean o no. La verdad de Dios es tanto eterna como universal. Es eterna en el sentido de que se aplica a toda generación en toda época. Es universal en el sentido de que se aplica a todas las personas en todas las culturas. La verdad de Dios, al igual que la ley de la gravedad, es aplicable en todo tiempo y en todo lugar. La cultura no modela ni altera la verdad. La verdad modela y altera la cultura. La inspiración, por otro lado, es la obra de Dios por medio de su Santo Espíritu a través de agentes humanos, con el fin de comunicar su verdad. El mismo Dios que reveló la verdad guio a los escritores de la Biblia mientras la escribían. Dios no dictó cada palabra de la Biblia a los escritores bíblicos; dirigió sus pensamientos, inspiró sus mentes y guio sus plumas. Ellos escribieron en sus propias palabras con los vocabularios a su disposición, bajo la inspiración del Espíritu Santo, para comunicar la infalible Palabra de Dios.

Comentario de la Biblia

I. El Espíritu Santo: El Maestro de toda verdad
(Repasa, con tu clase, Juan 16:13.)

Una de las funciones del Espíritu Santo es guiarnos a la verdad. Nota que el Espíritu Santo no nos obliga a seguir la verdad. No fuerza la verdad sobre nosotros. No nos obliga a obedecer. Él nos “guía a toda la verdad”. Nos lleva tiernamente a entender que el camino de Dios, revelado en su Palabra, es el mejor. Cuando nos guía el Espíritu Santo, descubrimos que son verdaderas en nuestra propia vida las palabras de Jesús: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10). ¿Cuál es esta verdad a la que nos guía el Espíritu Santo? Es la verdad acerca de Dios. Cada doctrina de la Biblia revela algo de la hermosura de la verdad acerca del Dios que nos ama y anhela que seamos salvos en su Reino. A la luz del gran conflicto entre el bien y el mal, el propósito de la Palabra inspirada es revelar la verdad acerca del carácter de amor abnegado de Dios en contraste con el carácter de orgullo propio de Satanás.
Hay por lo menos dos aspectos más acerca de cómo el Espíritu nos guía a toda la verdad. Primeramente, el Espíritu Santo nos ayuda a entender las verdades doctrinales de la Biblia a fin de protegernos de los engaños del maligno, engaños que distorsionan el carácter de Dios. Jesús declara: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). También declara: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (8:32). La verdad nos libera de los errores teológicos que han cautivado al mundo religioso.
En segundo lugar, el Espíritu Santo también nos guía a la verdad sobre nosotros mismos. Cuando venimos a Jesús, nuestra culpabilidad se va (1 Juan 1:9; Rom. 8:1). Somos hijos e hijas de Dios, miembros de su familia (Juan 1:12; Efe. 2:19). A pesar de nuestros propios sentimientos de indignidad, culpa o vergüenza, el Espíritu Santo nos guía a la verdad de la Palabra. Fuimos creados por Dios, redimidos por Cristo y transformados por el Espíritu Santo. La Palabra autorizada e infalible de Dios no miente. Somos sus hijos, para siempre seguros en su amor y su gracia.

Preguntas para dialogar:

{{3: ¡Aplica!}

Solo para los maestros: El mundo religioso está lleno de millares de supuestos cristianos con una experiencia cristiana muy superficial. Comenta con tu clase cómo evitar la trampa de la superficialidad religiosa. Habla acerca de por qué tan pocos cristianos dedican aunque sea un poco de tiempo a meditar en la Palabra de Dios.

Preguntas para reflexionar:

Pregunta de aplicación:

{{4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: El apóstol Pedro resume muy bien los pensamientos clave de nuestra lección con estas palabras: “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1 Ped. 1:23). El enfoque de nuestra lección de esta semana es doble. Primero, la Palabra de Dios es autoritativa y revela su verdad. Segundo, la Palabra de Dios transforma vidas. Ayuda a cada miembro de la clase a ver que esa verdad no es un asunto de opinión personal. La verdad se halla en la Palabra de Dios. Guía también a tus alumnos a entender que, al estudiar la Palabra de Dios con oración, su vida será completamente transformada.

Actividades: