Lección 3 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Textos clave: Job 2; Génesis 3:1-8.

Enseña a tu clase

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Job y Cristo

II. Sentir: De qué manera sobrevivir a los ataques de Satanás

III. Hacer: Practicar una vida de integridad

Resumen: La participación de Job (y la nuestra) en el Gran Conflicto no fue a nivel teológico, sino a un nivel muy personal. Su sufrimiento fue una tentación fuerte para negar a Dios (y lo es para nosotros), pero su fidelidad nos da ánimo en la adversidad. La victoria de Cristo sobre la tentación y el pasar por el sufrimiento nos dan la esperanza de poder mantener nuestra integridad.

Ciclo de aprendizaje

Texto destacado: Job 2:1-10.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El diálogo entre Satanás y Dios en la corte celestial es un ejemplo del problema que está en juego en el Gran Conflicto, es decir, el carácter de Dios. ¿Es Dios un tirano que manipula a los seres humanos, por temor o por soborno, para que sean sumisos y obedientes –como Satanás quiere hacerlo aparecer- o es un Padre amante que envía a su propio Hijo para morir en la Cruz a fin de pagar el precio de nuestros pecados? La imagen que tienes de Dios determinará tu posición en esta batalla cósmica, y tu reacción hacia el dolor y el sufrimiento.

{{ 1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: En todos los sufrimientos de Job, la presencia de su esposa en la historia debe de haber sido un golpe muy duro para él. La sugerencia que le dio ella de maldecir a Dios y morir, puede haber surgido de un corazón compasivo que no podía soportar más el ver sufrir a su esposo. No obstante, sus palabras representan una invitación de rendirse a las mentiras de Satanás acerca de Dios. Job se da cuenta de eso. ¿Cuán a menudo hemos estado solos en nuestro sufrimiento, y siendo mal comprendidos por los que nos aman más? Sin embargo, mientras la esposa de Job no aparece más en el libro, el nacimiento de otros siete hijos varones y tres hijas posiblemente apuntan a la restauración de la relación de Job con su esposa. Diálogo inicial: Aunque los Diez Mandamientos claramente nos dicen que no debemos hacernos una imagen física (“esculpida”, Éxo. 20:4, 5), todos tenemos imágenes de Dios en nuestras mentes. La Biblia está llena de metáforas de Dios. (Una metáfora es una palabra o frase para una cosa que se usa para referirse a otra cosa, que sugiere que son similares.) Estas metáforas nos ayudan, con imágenes o cuadros verbales, a relacionarnos con la realidad infinita de un Dios infinito, que nuestras mentes finitas no pueden comprender. Considera el libro de los Salmos. Allí encontramos una gran variedad de imágenes literarias acerca de Dios, en la forma de metáforas. Por ejemplo, está Dios como Pastor (Sal. 23:1), Dios como Juez (7:11), Dios como Padre (89:26), Dios como una Roca y Fortaleza (18:2), y Dios como Guerrero (78:65, 66, NVI). Y la lista podría seguir. Por medio de estas metáforas, Dios se reveló de modo que pudiéramos conocer quién es él, y sus principales características de amor y justicia. El objetivo de Satanás, por otro lado, ha sido siempre distorsionar la imagen de Dios, y convencer a la humanidad para que crean sus inventos acerca del carácter de Dios. ¿Cuál es tu imagen personal de Dios, y cómo afecta tu relación con él? ¿Cómo está afirmada tu imagen de Dios en la Biblia? 38 Lección 3 // Material auxiliar para el maestro 2: ¡Explora!} • Solo para los maestros: El libro de Job podría terminar después de Job 2:10. Después de perder todas sus posesiones, sus hijos, su propia salud, recibe un golpe con la sugerencia de su esposa de maldecir a Dios y morir. Es interesante que el hebreo diga “bendecir” en lugar de “maldecir”, usando un eufemismo impensable para evitar la combinación de las palabras Dios y maldecir en la misma oración. En su respuesta, Job compara las palabras de ella con las de una mujer necia, pero no la condena. No obstante, él resiste la tentación de una salida “fácil” del sufrimiento. Renunciar a Dios y morir en paz es la tentación más fuerte que tuvo que resistir. Y él hace eso. Dios es vindicado, y Satanás desaparece. Sin embargo, el libro sigue, o más bien, comienza aquí. Y en los siguientes cuarenta capítulos leemos de las luchas interiores de Job al afrontar su sufrimiento y al Dios que sostiene su vida en sus manos. Comentario de la Biblia Hay diversos temas teológicos importantes en el capítulo 2 del libro de Job. Es claro que el sufrimiento de Job es un momento de tentación, como un eco de la tentación original en Génesis 3, y prefigura la tentación de Jesús como se registra en Mateo 4. Y además está el acusador (Satanás) y Aquel a quién él acusa (Dios), conflicto que es la base de este capítulo. I. Tipología (Repasa, con tu clase, Gén. 3:1-8; Mat. 4:1-11.) Las tipologías crean un vínculo importante entre el Antiguo y el Nuevo Testamentos, concentrándose en el rol y el ministerio de Jesucristo. La tipología puede definirse como el estudio de diversas personas, eventos o instituciones en la historia de la salvación, designadas por Dios para encontrar un cumplimiento antitípico y escatológico en Cristo y las realidades del evangelio. Todo el sistema de sacrificios del Antiguo Testamento proporciona un buen estudio de casos en tipología, señalando a Cristo como el cumplimiento de todas sus características y servicios. La tentación de Job es un eco de la tentación inicial de Adán y Eva en el Jardín del Edén (Gén. 3:1-8), aunque hay algunas diferencias importantes: la tentación original sucede dentro del hermoso Edén, mientras que la tentación de Job ocurre en medio de la tragedia, el sufrimiento y la muerte. Otra diferencia importante es que la primera pareja humana fracasa, pero Job resiste la tentación de maldecir y caer; así él llega a ser un tipo de Cristo, quien también resistió las tentaciones en el desierto. Considera que el antitipo (Cristo) siempre es mayor y más completo que el tipo (Job), y que la victoria de Cristo sobre la tentación representa la victoria sobre el pecado en el Gran Conflicto. 39 Material auxiliar para el maestro // Lección 3 Considera: ¿Qué significa el hecho de que Job resistió la tentación de “maldecir” a Dios, para las tentaciones que nos asedian a nosotros? II. El acceso de Satanás al cielo (Repasa, con tu clase, Job 1:6; 2:1; Luc. 10:18; Apoc. 12:3, 7-9.) Un tema enigmático que surge del estudio de Job 1 y 2 es el libre acceso al cielo que parece gozar Satanás. Dos veces Satanás se presenta ante Dios (Job 1:6 y 2:1). Pero en ambos casos es Dios quien inicia el diálogo y le pide a Satanás que dé cuenta de sus andanzas. Claramente, Dios está en el control, aun sobre el acceso de Satanás al cielo. También es interesante notar que después de su segundo intento fallido de tentar a Job para que rechace a Dios, Satanás desaparece del libro de Job, como desaparece después de la tercera tentación de Jesús en el desierto. En contraste, en la Biblia se habla claramente acerca de por dónde anduvo Jesús después de las tentaciones del desierto, y de su acceso al trono de Dios. En la Biblia se ve que Satanás estuvo en el cielo en algún tiempo. Apocalipsis 12:7 al 9 describe cómo comenzó el Gran Conflicto con una batalla en el cielo que termina con la expulsión de Satanás del cielo hacia la tierra, junto con un tercio de los ángeles (Apoc. 12:4). Aunque es difícil definir una línea de tiempo continua entre los eventos que ocurren en el cielo y en la tierra, esta expulsión ocurre antes de la Creación de la tierra, donde Satanás tienta primero a la mujer en el Edén (Gén. 3:1-8), y luego pelea contra la simiente de la mujer (Gén. 3:15), Jesucristo, durante su vida en la tierra. Durante los tiempos del Antiguo Testamento, Satanás todavía tenía un acceso limitado al cielo (Job 1:6; 2:1; comparar también con Zac. 3:1), pero siempre es por pedido de Dios, y bajo su autoridad. En la Cruz, la victoria sobre los poderes del mal llega a ser visible. El acceso de Satanás al cielo ya no parece continuar (comparar Luc. 10:18; Juan 12:31). Satanás está limitado a la tierra, donde finalmente será atado con cadenas durante el milenio (Apoc. 20). Considera: ¿De qué modo el acceso de Satanás al cielo ilumina nuestra comprensión de los límites impuestos por Dios sobre el poder del tentador en tu vida? III. El juicio de Dios (Repasa, con tu clase, 1 Cor. 4:9; Apoc. 14:7.) Hay una interesante ambigüedad al comienzo de los mensajes de los tres ángeles en Apocalipsis 14:7. La “hora de su juicio” podría referirse al juicio en que Dios actúa como Juez, pero también en que él es juzgado. Parece una ambigüedad intencional, siendo que ambos significados tienen un importante mensaje teológico. Aunque Dios es el Juez que preside en el juicio final, tanto en su etapa investigadora (1844) como ejecutora (segunda venida de Cristo, el 40 Lección 3 // Material auxiliar para el maestro milenio, y la destrucción del mal), también lo es para el universo en que, tanto el Gran Conflicto, como el plan de salvación son un espectáculo para el mundo y los ángeles. Todo el universo lo reconocerá como un Dios de amor y justicia, las dos características que Satanás trató de distorsionar. Considera: ¿Qué significa ser un espectáculo para el universo?

{{ 3: ¡Explora!}

• Solo para los maestros: Dios demuestra una paciencia increíble con los ataques de Satanás a Job, que al fin, iban dirigidos contra él, sabiendo que la Cruz respondería todas las preguntas, aun las de Job. Preguntas para reflexionar y aplicar: 1. Piensa en alguna ocasión en la que tú u otra persona hayan sido acusados falsamente. ¿Cómo respondió cada uno, y cómo terminó la situación? 2. ¿De qué forma has experimentado la paciencia de Dios en tu propia vida? ¿Por qué fue tan paciente con Satanás? {{ 4: ¡Crea!} • Solo para los maestros: Satanás todavía es el padre de todas las mentiras, que continúa insinuando falsedades acerca de los hijos de Dios. Actividad: Propón que cada alumno realice la siguiente actividad en forma individual: Paso 1: En casa, escribe una lista de todas las mentiras acerca de ti mismo que Satanás ha estado susurrándote al oído. Esta puede ser una experiencia dolorosa. Paso 2: Toma esta lista y quémala o destrúyela en forma permanente, sabiendo que Dios te ama y te ve a través de la realidad del sacrificio de Cristo en la Cruz, por medio del cual te salvó.