Lección 13 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Job 1:1, 8.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Una vida perfecta

II. Sentir: Una vida coherente

III. Hacer: Una vida santificada

Resumen: Al considerar a Job antes de su sufrimiento por medio de diversos pasajes del libro, vemos una personalidad en armonía permanente con Dios, que se traduce en una fe práctica. Altos valores éticos, integridad personal y un corazón que se inclina por los que son más vulnerables en la sociedad caracterizaron esta fe.

Ciclo de aprendizaje

Textos destacados: Job 29:12-16; 31:16-22.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Los elevados valores morales y su alta ética son aspectos importantes de la justicia de Job, que eran visibles en su trato con los que eran socialmente vulnerables. La justicia necesita traducirse en actos tangibles de bondad hacia las personas que nos rodean. Dios nos ha puesto en este mundo para disminuir el sufrimiento de la gente a nuestro alrededor. Aunque no debemos ser de este mundo, debemos ser cristianos activos en este mundo.

{{ 1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: Como iglesia, necesitamos tomar en serio nuestra participación en la sociedad. A veces delegamos la responsabilidad social a ADRA (Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales), pensando que sus obreros son los que deberían responder al sufrimiento en nuestro mundo. Aunque la obra de ADRA es de máxima importancia, no nos exime como feligreses de interactuar con los que son socialmente vulnerables en nuestra comunidad. Mira al área que rodea a tu iglesia. ¿De qué manera interactúa tu iglesia con la comunidad? Diálogo inicial: En 2008, un estudiante de Arqueología que participaba en la excavación del sitio de Khirbet Qeiyafa, en Israel –la bíblica Saaraim mencionada en 1 Samuel 17:52– encontró un gran trozo de una vasija de cerámica que tenía letras del antiguo hebreo escritas con tinta. El hallazgo resultó ser la inscripción hebrea más antigua que se había encontrado hasta entonces, y era del siglo X a.C., la época en que reinaba David sobre Israel. Este trozo de cerámica fue enviado a diversos laboratorios para someterlo a análisis espectrales y otros, ya que parte de la tinta se había borrado. Varios eruditos trataron de captar el significado de esta antigua inscripción. Cada una de las traducciones tenía una cantidad de palabras en común, que daban la idea general del documento: “protege a los pobres y a los esclavos”, “atiende a las viudas”, “juzga al huérfano”, “rehabilita al pobre”, “atiende a los niños” y “sostén al extranjero”. Todas estas oraciones fragmentarias muestran que, ya durante el siglo X a.C., el Israel del Antiguo Testamento tenía valores éticos muy elevados en relación con los socialmente vulnerables. Job es un ejemplo de este estilo de vida, centenares de años antes de que se escribiera la inscripción sobre el trozo de cerámica. ¿Por qué es importante que esta inscripción hebrea antigua hable de cuidar a los pobres, tratar con justicia a las viudas y los huérfanos, y proteger a los extranjeros que viven entre nosotros?

{{ 2: ¡Explora!}

• Solo para los maestros: Es interesante crear un perfil del carácter de Job, basado en los pasajes elegidos para la lección de esta semana; pero también genera miedo, ya que después de que Job estuvo expuesto a los discursos de la teología de la retribución de sus amigos durante las últimas semanas, algunos pueden preguntarse si había algún pecado secreto que él estuviera ocultando. Esta suposición es errónea, como lo muestra claramente la lección. Job fue bueno en forma consistente, tal vez hasta un punto que nos asusta, porque nunca podríamos alcanzar ese nivel de perfección. O tal vez, nuestra idea de perfección bíblica está distorsionada.

Comentario de la Biblia

El carácter de Job plantea un par de preguntas teológicas importantes; una de ellas está relacionada con el tema de la perfección bíblica que provoca diálogos animados en nuestras iglesias. ¿Podemos alcanzar un carácter perfecto aquí en la tierra, frente a los continuos fracasos y caídas en el pecado?

I. Perfección bíblica
(Repasa, con tu clase, Job 1:1, 8; Mat. 5:48.)

La amonestación de Jesús, en Mateo 5:48 (“Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”), a menudo ha provocado consternación entre los creyentes. ¿Cómo podría yo alcanzar eso alguna vez? ¿Qué quiso decir Jesús con esta afirmación? ¿Es una amonestación, o una promesa?
Las palabras en el Antiguo Testamento, como en el Nuevo, que se traducen como “perfecto” en nuestras Biblias modernas, tienen significados ligeramente diferentes en sus lenguas originales. El hebreo tamim significa “completo, correcto, pacífico, entero o sin mancha”, mientras el griego téleios significa “completo, perfecto, maduro, algo totalmente desarrollado que alcanzó su propósito”. Estas connotaciones evocan ideas diferentes de la perfección bíblica que van más allá de la condición de estar sin pecado. Si consideramos a personajes bíblicos como Noé y Abraham, que mostraron algunas imperfecciones (Gén. 9:21; 20:2), nos damos cuenta de que las ideas de perfección, como el estado de no tener pecado y la erradicación de nuestra naturaleza pecaminosa, podrían no ser tan bíblicas, después de todo.
Nuestras ideas de perfección bíblica están profundamente conectadas a la manera en que vemos la función de Cristo en la obra de la salvación. Si enfatizamos el rol de Cristo como nuestro modelo, entonces nuestra tarea es asimilar este modelo hasta el máximo y tratar de alcanzar un estado sin pecado, como lo hizo Cristo, lo que nos hace vulnerables a una forma de cristianismo orientado hacia las obras.
Por otro lado, si aceptamos la muerte sustitutiva de Cristo en la Cruz tanto en nuestra redención como en la santificación, podemos aceptar su perfección como nuestra perfección. Aunque no debemos caer en la idea de la “gracia barata”, una persona que ha comprometido plenamente su vida a Cristo es perfecta en él. Esta unión es la salvación solo por gracia, y por medio de nuestra unión diaria con Cristo participamos en su vida santa. Hemos alcanzado nuestra perfección, nuestra meta y objetivo, como lo expresa la palabra griega téleios (cf. Juan 15:5; 1 Cor. 1:30; Efe. 3:19; 4:13; Fil. 2:12, 13).

II. El cristianismo en la esfera pública
(Repasa, con tu clase, Job 29:8-17; 31:1-24; Isa. 1:17; Sal. 72:4; Éxo. 23:3.)

Mucho se ha dicho acerca de la función de los cristianos en la esfera pública, el lugar donde los cristianos y los no cristianos se encuentran. El concepto de la esfera pública, o la plaza, es antiguo. La mayoría de las culturas antiguas tenían un lugar público donde los ciudadanos interactuaban. En los países de origen hispano, cada pueblo tenía, y todavía tiene, una plaza. En el antiguo Israel, el área de la puerta era el lugar público donde se realizaban los negocios, se administraba justicia y se atendían otros asuntos públicos importantes (cf. Rut 4:1, 2).
Algunas formas de cristianismo, sin embargo, eligieron seguir la mentalidad de la fortaleza. Esta actitud se centra en la creencia de que su iglesia necesita ser defendida contra cualquier intruso del mundo, y conduce a una idea muy exclusivista de la iglesia, con un mínimo de interacción social. Tienen muy poca conexión con las comunidades en las que se encuentran.
Sin embargo, la Biblia sugiere en forma consistente que los seguidores de Dios necesitan ser socialmente sensibles, especialmente con respecto a los grupos vulnerables de la sociedad. Estos grupos son mencionados repetidamente en Job, demostrando que Job estaba muy comprometido con su ambiente. Él “libraba al pobre” y “al huérfano” (Job 29:12) o proveía para ellos (Job 31:16); apoyaba a “la viuda” (Job 29:13; 31:16), y sostenía los derechos de sus siervos y siervas (Job 31:13). En el Antiguo Testamento, la justicia se medía con tales actos. En contraste, cuando las cosas iban mal, los profetas denunciaban el pecado en forma consistente (p. ej., el libro de Amós, que denuncia los males sociales de Samaria). El cristianismo necesita impactar a estos grupos tradicionales (pobres, viudas, huérfanos, extranjeros) o a las adiciones modernas a ellos (obreros migrantes, buscadores de asilo, enfermos de SIDA, drogadictos, oprimidos raciales, etc.). Esta es una buena medida de nuestro cristianismo práctico.

Considera: ¿Qué tiene que ver nuestra interacción con los grupos socialmente vulnerables con nuestra justicia?

III. Oración intercesora
(Repasa, con tu clase, Job 1:5; Heb. 4:14-16; Juan 17; Efe. 6:18.
)

Una de las características de Job menos mencionada es el hecho de que él realizaba oraciones intercesoras en favor de sus hijos. Sus oraciones y sacrificios abrieron la puerta para que el Espíritu Santo obrara en forma poderosa en las vidas de sus hijos, frenando los poderes del mal. Esta es la manera en que siempre actúa la oración intercesora, y nuestras oraciones intercesoras siguen el modelo de las de Cristo.

Considera: ¿Cuáles son algunas de tus experiencias en la oración intercesora?

{{ 3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros: Job hizo un pacto con sus ojos (Job 31:1). La cantidad de información visual que entra en nuestra mente cada día es casi imposible de procesar. Necesitamos algunos filtros. Necesitamos un pacto.

Preguntas para reflexionar:

{{ 4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: La ética social es la forma de vida de los profetas del Antiguo Testamento. Ellos predicaron acerca de esto vez tras vez. También nuestro cristianismo necesita llegar a ser tangible en actos de bondad y generosidad.

Actividades: Planifiquen con la clase un evento social de extensión. Consideren participar en una olla popular, actuar como voluntarios en un orfanato, ayudar en situaciones de desastres, recolectar elementos necesarios para los pobres o visitar un refugio para personas sin hogar. Hagan planes a fin de que ese evento no sea único que realicen.