Lección 9 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Mateo 9:35.

Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Ver la necesidad

II. Sentir: Sentir la necesidad

III. Hacer: Ayudar a los necesitados

Resumen: Aunque Jesús pasó mucho de su tiempo predicando y enseñando, él sabía que las necesidades espirituales de la gente estaban estrechamente conectadas con sus necesidades físicas y mentales. El ministerio efectivo actual debe seguir el ejemplo de Cristo y cuidar de la persona entera: física, mental y espiritual.

Ciclo de aprendizaje

Texto destacado: Mateo 9:35.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Una de las características notables de la iglesia cristiana, desde sus primeros días, fue la forma en que cuidaron a los necesitados en la comunidad. El ocuparnos de las necesidades de la gente no es algo extra, opcional; está en el corazón mismo de nuestro llamado a ser seguidores de Cristo.

{{ 1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: Habla con tu clase acerca del rico legado de los misioneros adventistas, que hicieron grandes esfuerzos para solucionar las necesidades de la gente. Usa esto como punto de partida para analizar el modo en que nosotros hoy, en nuestras esferas de influencia, podemos seguir en sus pisadas.

Diálogo inicial:

En 1902, Harry y Maude Miller se graduaron como médicos en lo que hoy es la Universidad de Loma Linda. Ambos sintieron el llamado de ir como misioneros médicos a la China.
Ambos eran graduados distinguidos, y afrontaron la atracción de la fama y la fortuna en los Estados Unidos. Pero estaban listos para dejar todo atrás, a fin de vivir y trabajar entre los pobres de China. El Dr. Harry Miller dedicó cincuenta años de su vida a la China, y llegó a ser muy amado por la gente en ese país.
El Dr. Miller fue amigo y médico del general Chiang Kai-Shek, líder de la República China, y su esposa, Mao. Pero también vivió entre los pobres, en una “cueva de mendigos”: una choza abierta a los mosquitos y los piojos. Atendía a la aristocracia y también se arrodillaba junto a las camas de los pobres. Realizó cirugías muy complejas, pero también pasó innumerables horas trabajando en una fórmula para hacer leche de soja, porque estaba preocupado por los bebés que morían de alergias y desnutrición.

Considera: Aunque no seas tan hábil como el Dr. Harry Miller, o no tengas experiencias tan dramáticas, Dios nos ha dado a cada uno dones espirituales para usar en su servicio. Con oración, considera de qué manera puedes ser una bendición para alguien esta semana.

{{ 2: ¡Explora!}

• Solo para los maestros: Jesús dirigió su ministerio hacia las necesidades de la gente, a aquellas áreas de su vida donde era más vulnerable y más abierta a su toque amante. En nuestro ministerio, somos llamados a seguir el ejemplo de Jesús, conectándonos con la gente y atendiendo sus necesidades.

Comentario de la Biblia

I. Tomó nuestras debilidades
(Repasa, con tu clase, Mat. 8:17; 9:35; Isa. 53:4.)

En lecciones previas vimos cómo, apenas descendió Jesús del Monte de las Bienaventuranzas, puso en práctica su ministerio holístico. Se mezcló con la gente y le manifestó simpatía, y en esta lección estudiaremos la forma en que se preocupó por sus necesidades. Mateo resume su ministerio, al bajar de la cumbre, en el versículo para memorizar (Mat. 9:35).
En un torbellino de actividades inmediatamente antes de este versículo –en solo dos capítulos–, vemos que Jesús sanó:

En medio de todo esto, él salvó una barca llena de discípulos a punto de ahogarse, sorprendidos por una tormenta (Mat. 8:23-27).
Después de que Jesús sanara a la suegra de Pedro, se mantuvo hasta la noche echando fuera demonios y sanando a enfermos. Mateo hace un comentario fascinante. Dice que Jesús, así, cumplía las palabras del profeta Isaías: “Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias” (Mat. 8:17).
Estas palabras son de la profecía de Isaías 53, que predice la muerte de Jesús en la cruz (Isa. 53:4). Cuando en el Nuevo Testamento se hace referencia a este capítulo, siempre es dentro del contexto de la Crucifixión (ver, p. ej., Luc. 22:37; Heb. 9:28). Aquí Mateo enfatiza que, antes de su muerte, Jesús estaba muy ocupado, interesado y preocupado por la gente, no solo por sus debilidades espirituales. Él también sanó sus enfermedades físicas.
Considera: ¿De qué modo, el énfasis de los adventistas en ministrar tanto al alma como al cuerpo influye en la forma en que cumplimos nuestra misión?

II. Abrió ojos ciegos
(Repasa, con tu clase, Mar. 10:46-52.)

Inmediatamente antes de su entrada triunfal en Jerusalén, Jesús, sus discípulos y una gran multitud se detuvieron en Jericó. Aquí Jesús ve, sentado junto al camino, a un ciego llamado Bartimeo. Tan pronto como Bartimeo oyó que Jesús de Nazaret está pasando por allí, exclamó: “¡Hijo de David, ten misericordia de mí!” Los discípulos de Jesús reprendieron al hombre y le dijeron que se quedara callado. Pero, eso lo hizo clamar más: “¡Hijo de David, ten misericordia de mí!” (Mar. 10:47, 48).
De acuerdo con William Barclay, la primera vez Bartimeo llamó con un clamor normal para lograr la atención. Sin embargo, la segunda vez, Lucas usó una palabra griega diferente para “clamar”, indicando que él da “el grito instintivo de una emoción ingobernable, un grito, casi un grito animal”. Es el grito de “desesperación máxima” (www.studylight.org/commentaries/dsb/ view.cgi?bk=lu&ch=18.)
Es en las profundidades de nuestra desesperación donde Jesús produce la restauración y la salvación. La mayoría de nosotros nos sentiríamos avergonzados de gritar pidiendo misericordia frente a centenares de personas. Pero Bartimeo no estaba nada preocupado por ello. Ya estaba plenamente humillado, tratado como un marginado y despreciado. No tenía nada que perder.
Bartimeo oyó la detención de los pasos de Jesús y, luego, su voz maravillosa que le preguntó: “¿Qué quieres que te haga?” (Mar. 10:51). Esta pregunta puede parecer extraña. ¿No puede leer Jesús la mente de Bartimeo? Y, en cualquier caso, ¿no es obvio lo que él quiere? No obstante, parece que hay algo importante en que le digamos explícitamente a Dios lo que necesitamos de él. Jesús quería que Bartimeo mismo dijera las palabras como un acto de fe en él, que proveería lo que era necesario.
Y así Bartimeo respondió: “Maestro, que recobre la vista” (Mar 10:51). Luego vienen las palabras maravillosas que el ciego nunca olvidaría por el resto de su vida: “Recíbela, tu fe te ha salvado” (Luc. 18:42). Inmediatamente sus ojos se abrieron y su mundo se transformó. Había solo una cosa que él podía hacer: “y le seguía, glorificando a Dios” (vers. 43).

Considera: Los discípulos trataron de silenciar a Bartimeo cuando le gritaba a Jesús. ¿Qué “voces” tratan hoy de silenciar a las personas para que no clamen a él?
Jesús le preguntó a Bartimeo qué quería que le hiciera. ¿De qué forma podemos descubrir mejor las necesidades de nuestros prójimos en nuestra comunidad?

{{ 3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros: Cuando Kristina Muelhauser servía como misionera en el África, buscaba toda oportunidad que podía para ministrar a las necesidades de la gente. Esto se extendía aun hasta el viaje en ómnibus que ella escogió para una travesía de nueve horas. Una opción era una línea de ómnibuses vieja y atestada, que había estado transportando gente a bajo costo durante años. Otra era una nueva línea brillante con asientos acolchados, música y un conductor uniformado. “Elegí el primer ómnibus, porque allí hay muchas más oportunidades de ayudar a la gente y tocar la vida de otros”, dijo ella. “Puedo compartir la incomodidad y los problemas de otros, llenando mi corazón con gozo”. Comparte este incidente con tu clase y luego dialoguen sobre las siguientes preguntas para reflexionar.

Preguntas para reflexionar:

{{ 4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: En la actividad de hoy, concéntrate en la manera en que nosotros, como iglesia, podemos ministrar mejor a sus necesidades.
Anima un diálogo abierto y pide a los miembros que den apoyo bíblico a sus conceptos, en lo posible. Termina la clase con momentos de oración, concentrándote en las oportunidades para el servicio que hayan identificado.

Actividad: La actividad de hoy es un diálogo general acerca de las necesidades de la comunidad. Lo siguiente es una estructura sugerida para el diálogo: