CAPÍTULO 10
JESÚS GANABA SU CONFIANZA
EL SENDERO DEL ÉXITO
En nuestra jornada hacia la comprensión del método de Cristo para al­canzar a la gente hemos examinado la pasión de Cristo por socializar (mezclarse),simpatizar y servir (ministrar a sus necesidades). Es obvio que esta secuencia conduce a ganar la confianza. Incorporada a la palabra confianza está el concepto de convicción (fe). Los primeros tres pasos del método del ministerio de Cristo pueden disponerse en la siguiente fórmula: Socializar + Simpatizar + Servir = Confianza.
UN MILITAR PAGANO MUESTRA CONFIANZA EN JESÚS
Jesús atraía a la gente. Aunque su discurso en la falda del monte (Mat. 5 al 7) tenía la intención de ser una sesión de adiestramiento para sus discípulos, la multitud no podía mantenerse alejada. La presencia de Jesús, su compasión y su servicio eran atesorados, y la gente se sentía atraída hacia su autenticidad en contraste con la conducta hipócrita y ostentosa de los líderes religiosos de sus días.
Al entrar a la ciudad de Capernaúm, un soldado romano de rango se acercó a él (Mateo 8:5ss); este centurión había observado todo lo que Jesús hacía para las personas doquiera él iba. Cuando su siervo enfermó, el centurión quedó muy preocupado. Su siervo yacía paralizado y cercano a la muerte; el único remedio que el centurión podía ver era que Jesús sanara a su siervo. No podía resistir su atracción hacia Jesús, en quien él confiaba que atendería su necesidad. Jesús voluntariamente ofreció ir a la casa del centurión para sanar al siervo, pero el centurión sencillamente confiaba en que Jesús podía simplemente decir la palabra y ocurriría la curación. Tal vez este soldado romano sabía lo suficiente de la tradición judía para darse cuenta de que los judíos (y por lo tanto, en su mente tal vez Jesús también) no deseaban contaminarse entrando a un hogar gentil. Tal vez sencillamente quería confirmar públicamente su confianza en Jesús. De cualquier modo, para todos los que presenciaron la escena, era claro que Jesús tenía la confianza del centurión.
Los cristianos auténticos que se mezclan con los que los rodean, que simpatizan con sus necesidades y sirven abnegadamente, ganarán la confianza de los que están a su alrededor. Cristo brilla a través de sus seguidores, lo cual muestra una autenticidad que atrae a los que de otro modo se alejarían. Una cita popular a menudo atribuida a Mahatma Gandhi, dice: “Me gusta vuestro Cristo; no me gustan vuestros cristianos. ¡Vuestros cristianos son tan diferentes de vuestro Cristo!" De parte de Cristo, ¿hemos ganado la confianza de quienes nos rodean, o se aplica a nosotros la declaración de Gandhi?
UN OFICIAL DEL GOBIERNO CHINO
MUESTRA CONFIANZA EN LOS SEGUIDORES DE JESÚS
En China un pastor cristiano y su esposa arrendaban un apartamento cerca de un campus universitario. A menudo invitaban a estudiantes, tanto cristianos como no cristianos, a su departamento. A veces compartían historias bíblicas, otras veces cantos cristianos, y algunas veces simplemente los invitaban a comer. Durante los festivales chinos, la mayoría de los estudiantes se iban a casa a pasar las fiestas con su familia, pero algunos estudiantes vivían muy lejos y elegían quedarse en el campus. El pastor y su esposa preparaban muchos alimentos deliciosos, y luego invitaban a esos estudiantes que quedaban en el campus a ir a su casa para que no se sintieran solos. Este ministerio duró muchos años, hasta que el pastor y su esposa dejaron esa región para seguir la obra misional en otro lugar.
Años más tarde se produjo un desastre natural en el sudeste de China. El mismo pastor condujo un equipo médico cristiano a esa región para hacer tareas de rescate, y al mismo tiempo difundir el evangelio a la gente de ese lugar. Normalmente el gobierno local rehusaba permitir, por razones políticas, que fueran los grupos cristianos. Sin embargo esta vez, para su sorpresa, el equipo dirigido por el pastor entró a la región sin ningún problema. Habían oído que cierto gobernador del distrito local, quien aprobó el ingreso de su equipo, había dicho: “Los cristianos son buena gente. Déjenlos hacer todo lo que quieran hacer”. Más tarde el pastor se encontró con ese gobernador y le preguntó por qué permitió que ese grupo cristiano entrara a su distrito. Con una sonrisa, el gobernador replicó: “Oh, yo comí muchas comidas en una casa cristiana hace muchos años, cuando yo era un pobre estudiante universitario. Todavía recuerdo la comida deliciosa de los días festivos”. Sorprendido por esto, el pastor alabó a Dios de que este hombre hubiera sido uno de sus invitados de “compañerismo universitario” tantos años atrás.
EL CAPITAL SOCIAL VALE MÁS QUE EL DINERO
El pastor chino había ganado “capital social”. Ganar la confianza está conectado con el concepto de capital social; tiene que ver con las relaciones. De la misma manera en que uno invierte dinero en cuentas bancadas, cada inversión en relaciones dentro de la comunidad hará que su capital social crezca. Excepto que el capital social vale más que el dinero; más puede hacerse con capital social que sin él.
El capital social es especialmente importante para la iglesia de Dios en el tiempo del fin, porque una iglesia opera con recursos limitados y es principalmente un grupo de voluntarios. Cuando tu iglesia aumenta una “cuenta” de capital social, será un bien importante para ayudar a la iglesia en el logro de metas significativas que no podría alcanzar por sí sola. Para que tu iglesia aproveche su cuenta de capital social, será sabio comprender el capital social al cual tiene acceso en tu vecindario. ¿Qué hay en tu cuenta de capital social? En otras palabras, ¿qué socios potenciales hay con los cuales la iglesia puede trabajar para realizar cambios positivos? Después de todo, ustedes no necesitan inventar todo en sus proyectos y actividades de extensión.
Antes de poder acceder a los beneficios del capital social que existe en potencia dentro de su vecindario, tu iglesia necesita un cuadro más claro de sus relaciones/redes/conexiones. James Krile, en The Community Leadership Handbook [El manual del líder comunitario], sugiere que un buen primer paso es crear un “Mapa del Capital Social”.
Una manera de crear un Mapa del Capital Social es hacer un diagrama con columnas tituladas del modo siguiente: (1) La primera columna se titulará “Organizaciones/Individuos” y contendrá aquellos de la comunidad con quien tu iglesia tiene una relación. Anoten allí los nombres, direcciones de correo electrónico y número de teléfono. (2) La segunda columna la titularán “Fuerza del vínculo”. Escribe “Fuerte” o “Débil” para indicar tu estimación de la fortaleza del vínculo con cada organización o individuo enumerado. (3) Escriba “Recursos” en la tercera columna, y registren los recursos específicos que cada grupo/individuo podría proveer a tu proyecto específico o meta para atender las necesidades comunitarias. (4) Escribe: “Pasos siguientes” en la última columna.

 

 

 

MAPA DEL CAPITAL SOCIAL
POSIBLES ASOCIADOS EN LA COMUNIDAD


ORGANIZACIONES/INDIVIDUOS
(Incluir el nombre, correo electrónico y teléfono)

FUERZA DEL VÍNCULO
Fuerte/débil

RECURSOS

PASOS
SIGUIENTES

Públicos (gubernamentales)

 

 

 

 

 

 

 

Privados (comercios/organiz.)

 

 

 

 

 

 

 

Sin fines de lucro/Humanitarias

 

 

 

 

 

 

 

Otras religiones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuando llenen la primera columna, recuerden procurar la participación de toda la comunidad en el planeamiento. Es importante tener una amplia gama de relaciones con el fin de poner en práctica proyectos de servicios comunitarios significativos. Enumere personas u organizaciones de los cuatro sectores de la comunidad: públicos, privados, sin fines de lucro y otras religiones.
En la segunda columna (Fortaleza del vínculo), los conceptos de vínculos fuertes y débiles con las relaciones de asociados potenciales se refiere al grado de confianza mutua (honestidad, integridad, confiabilidad), reciprocidad (beneficios mutuos de la relación) y durabilidad (que perdure en el tiempo, el estrés y circunstancias cambiantes).
¿CUÁLES SON LOS PASOS SIGUIENTES?
Continúe con su lista. Tome pasos intencionales para alimentar y fortalecer sus relaciones con las organizaciones/individuos enumerados. Fortalezca los vínculos y así aumente su confianza en su iglesia. No sólo deseas capital social para tu iglesia, sino también querrás capital social para las organizaciones y las personas en tu vecindario que son compatibles con tu misión. Una actitud tal hará mucho para ganar la confianza de los vecindarios/comunidades que rodean nuestras iglesias.
HISTORIAS DE IGLESIAS QUE GANARON LA CONFIANZA
La Iglesia de Halifax, Nueva Escocia, Canadá –
El Banco de Alimentos y Muebles de la Calle Parker
El Banco de Alimentos y Muebles de la Iglesia Adventista de Halifax ha alimentado a miles de personas, y ha provisto a muchos de ellos con muebles, preparación para oficios y computadoras gratuitas para que los estudiantes puedan realizar sus tareas escolares para hacer en casa. Otros servicios incluyen la creación de un fondo para personas que están temporariamente en una crisis financiera. Melvin Boutillier (mejor conocido como Mel) es un miembro de la Iglesia de Halifax y ha sido la fuerza impulsora detrás de este servicio compasivo a la comunidad que rodea a la iglesia desde 1983. El servicio comunitario ganó la confianza y la atención no sólo de la comunidad local, sino también de la nación canadiense; esta obra ha recibido más de 20 reconocimientos de los gobiernos y organizaciones locales.
En una entrevista con la Red Adventista de Noticias (ANN, por sus siglas en inglés), Mel explicó que la Iglesia de Halifax había estado haciendo la Recolección Anual durante años. Recordó: “Solicitábamos dinero... y la gente decía: ‘¿Qué están haciendo en esta comunidad?’ Murmurábamos algo acerca de que hacíamos un esfuerzo pero, cuando nos íbamos, la gente no nos volvía a ver hasta el año siguiente”.
Mel trajo esta preocupación acerca de la Recolección a la Iglesia de Halifax, y decidieron hacerlo director de los Servicios a la Comunidad. La nueva función de Mel en la iglesia llevó a la creación del Banco de Alimentos de la Calle Parker en un pequeño garaje en 1983, sin recursos y con una fuente de alimentos limitada. Esta actividad creció más rápidamente de lo esperado, y también expuso la necesidad de otra adición –un banco de muebles–, que fue inspirado por una madre soltera carenciada, porque ella y su hija dormían sobre una frazada en el suelo. Después que encontraron un colchón para esta madre y su hija, y del reconocimiento de que la necesidad era grande, se añadió ese banco de muebles en un depósito alquilado en 1996. Para expandir el banco de alimentos para servir mejor a sus clientes, después de una fuerte campaña de recolección de fondos, la organización compró y renovó un depósito en el centro de la ciudad en 1999/2000. Este edificio pudo acomodar ambos bancos, permitiendo así mayor eficiencia.
El sábado de mañana del 13 de enero de 2001, tres meses después de mudarse al nuevo galpón, en la iglesia se informó a Mel que el edificio se estaba incendiando. Cuando él y varios amigos llegaron al lugar vieron que los bomberos estaban haciendo agujeros en el techo, y que el humo salía por las ventanas. El segundo piso estaba completamente arruinado, y había mucho daño por el humo y el agua en el primer piso. Mel sabía que si se destruía el edificio, el seguro no sería suficiente para reconstruirlo. La campaña inicial para recolectar dinero (para la compra y la renovación) había tenido éxito, pero se había agotado.
Sin embargo, los recursos de Dios nunca se agotan, y él bendijo la continuación del trabajo. Sin que Mel hiciera ningún pedido, los medios masivos asumieron el desafío de reunir el dinero para la reconstrucción; la televisión, la radio y los diarios publicaron la historia por todo el Canadá. La cobertura fue muy amplia para un evento tal, en el que no había habido daños o pérdidas personales. El apoyo financiero de las organizaciones, iglesias, comercios y el público comenzó a llegar. Hubo muchas donaciones de materiales de construcción, y mano de obra voluntaria. La compañía de seguros mostró un interés notable en la situación, y trabajaron con la organización hasta cumplir todo lo pactado en el contrato, y aún más allá. ¡Cuando uno está para la comunidad, la comunidad está para uno!
El incendio, que al principio pareció un desastre, más tarde resultó en una bendición. La consecuencia fue un edificio rediseñado con más espacio para salas de clase, más instalaciones eléctricas, de agua y desagües, y mejores sistemas de seguridad. Durante la restauración del edificio apareció otra necesidad: proveer adiestramiento para que las personas sean autosuficientes. Se construyeron salas de clase para enseñar oficios. En asociación con el Colegio Universitario Comunitario de Nueva Escocia, el Centro de Desarrollo de Oficios nació en 2003 con la compra de un edificio adyacente. Este centro ha permitido que muchos estudiantes se preparen en una diversidad de oficios, lo cual les ayudó a encontrar empleos. Dios bendijo enormemente toda la organización; tiene dos edificios de dos plantas, cuatro camiones y dos tiendas económicas (como recolectoras de recursos), todo sin quedar con ninguna deuda.
Reuniones de oración y cultos de adoración en el banco de alimentos también atienden las necesidades de los clientes. Algunas personas no sólo han puesto su confianza en los seguidores de Jesús en la Iglesia Adventista de Halifax, sino que también han decidido poner su confianza en Jesús, al seguirlo y unirse a la iglesia.
El Evangelismo Integral en Namibia alcanza a los que antes eran inalcanzables
En Namibia, África, las Dorcas y la Organización de Hombres Adventistas (AMO por sus siglas en inglés) de las regiones de Zambezi y Kavango hicieron planes y prepararon una “Convención Dorcamo” centrada en la extensión en las aldeas de Siya, a 40 km (25 millas) al oeste de Rundu, la capital de Kavango. Los miembros de iglesias reunieron dinero y alimentos, frazadas y ropa para el esfuerzo de extensión de una semana de duración en esa comunidad específica. Los equipos salieron a las aldeas vecinas para evaluar las necesidades de la gente. Conversaron con todos los que estaban disponibles en las casas en el área de Siya, en un radio de 10 km (6 millas) desde el lugar donde estaría el campamento de la Convención Dorcamo. Oraron por los enfermos, administraron remedios básicos y proveyeron ayuda adicional necesaria.
Cuando comenzó la convención, todo el material para la circulación fue llevado al área de la reunión y dispersada a los diversos equipos para su distribución. Realmente fue una sorpresa, pues la mayor parte de los materiales eran frazadas y ropa totalmente nueva, compradas por los miembros de Dorcas y de AMO. Generalmente uno espera que las donaciones sean frazadas y ropa de segunda mano, pero aunque vivían en condiciones similares, compraron elementos nuevos.
Previamente, cuando habían realizado campañas de evangelización en esa área, no había interés. Pero después de atender las necesidades de la gente, el grupo Dorcamo dejó 26 personas encargadas a los Pioneros de Misión Global. ¡Evangelizar de la manera en que Cristo lo hacía funciona! Y enamorarse de Jesús es una parte importante de la restauración integral u holística. Cuando esto sucede a quienes servimos, causa alegría (Lucas 15:7).
Ganar la confianza abre las puertas de una Iglesia Católica en Colombia
Siguiendo el método de Cristo, los líderes de la Iglesia Adventista de la Asociación del Alto Magdalena, en Colombia, y los de ADRA decidieron unirse para trabajar juntos. Motivaron a cada miembro de iglesia, sin importar cuál fuera su edad, para donar una semana a Dios durante la época de Pascua (Semana Santa), dedicando su tiempo, talentos y recursos para ayudar a las comunidades bajo el tema “Salvación y servicio”. Respondieron más de 5.000 voluntarios. Solicitaron una entrevista con el gobernador para explicarle el amplio programa de asistencia. El gobernador se asombró al conocer el plan bien organizado y la cantidad de talento disponibles, pero replicó: “Desafortunadamente, no tenemos dinero para hacer todo esto”. Nuestros líderes respondieron: “Señor Gobernador, esto es gratuito”. El gobernador llamó de inmediato a su secretario: “Ven aquí, rápido, antes que se arrepientan”. Y allí mismo, firmó 89 cartas a los intendentes o alcaldes de cada comunidad para que abrieran las puertas durante Semana Santa a la Iglesia Adventista y ADRA, porque “ellos tienen un plan que beneficiará a nuestras comunidades. Si alguien presenta una objeción, provéanle una escolta”. Esa semana comenzaron los milagros en 89 ciudades y comunidades. Varios jóvenes que vinieron para servir a Jesús en la ciudad de Socorro entrevistaron al sacerdote católico local, y limpiaron y hermosearon el cementerio de la iglesia. Los miembros de la comunidad miraban asombrados este ejército de voluntarios que alegremente hacían su trabajo y otras tareas en forma gratuita. Aunque los jóvenes no estaban predicando, estaban tocando los corazones de muchos. De nuevo hablaron con el cura del lugar y ofrecieron pintarle el interior de la iglesia gratuitamente, y lo hicieron. El sacerdote se emocionó y dijo a nuestros jóvenes: “Esa Semana Santa acortaré la misa para permitirles usar la iglesia para presentar un mensaje de Jesús cada noche”. Y eso sucedió; pero el terreno estaba tan bien preparado por el método de Cristo, que no hubo lugar en la iglesia para la gran muchedumbre que concurrió. Los jóvenes pusieron el pulpito y el equipo de sonido a las puertas del templo, y hablaron cada noche a miles de presentes que se reunieron en la plaza principal frente a la iglesia. Dios abrió las puertas para la predicación, porque el método de Cristo nunca falla. Desde entonces, cada año la Asociación sigue el mismo plan con resultados maravillosos.
OTRA VEZ: ¿POR QUÉ
GRANDES MULTITUDES SEGUÍAN A JESÚS?
Esta historia de la gran multitud en Colombia nos recuerda el ministerio de Jesús: “Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. Y le siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán” (Mateo 4:23-25). Jesús ganaba su confianza por su enseñanza poderosa, auténtica y llena de autoridad, por su predicación y por su vida. Formaba relaciones con la gente, simpatizaba con ellas y atendía todas sus necesidades. Hoy, muchos seguirían a Jesús si sus discípulos implementasen su fórmula de modelo ministerial, siempre relevante, de mezclarse, mostrar simpatía, ministrar sus necesidades y ganar su confianza.


Cuadro de texto: PASO DE ACCIÓN  Prepara un gran Mapa de Capital Social de todas las personas/ organizaciones en el vecindario de tu iglesia que tienen confianza en tu iglesia y con quienes podrías asociarte para servir a tu vecindario/ comunidad. Si tienes problemas en encontrar a alguno en la lista, piensa en maneras específicas para ganar la confianza de parte de Jesús en tu comunidad, y ¡llévalas a la práctica!

 

 

 

 

James Krile, The Community Leadership Handbook: Framing Ideas, Building Relationships, and Mobilizing Resources (Saint Paul, Minn.: Fieldstone Alliance Publishing Center, 2006), pp. 123-129.

Ver Monte Sahlin, “CS 02 Community Assessment and Social Capital”, accesado en el sitio www.sabbathschoolpersonalministries/acsjicm

Además del Boletín de la Adventist News Network de Mayo de 2006, la información para esta historia fue suministrada por Thelma Boutilier y el Servicio Comunitario Adventista de la División Norteamericana.

“Dorcas” es el nombre original dado a la organización de los ministerios sociales en la iglesia local adventista. Aunque el nombre de la organización se cambió en 1972 a Servicios Comunitarios Adventistas, algunas partes del mundo han retenido el nombre “Dorcas”.

Información provista por Eben E. Greeff, el director de Misión Global, Escuela Sabática y Ministerios Personales de la Asociación de Namibia; y Gideon Reynyke, el director de Misión Global Adventista, Escuela Sabática y Ministerios Personales de la Unión Asociación Sudafricana.

ADRA es la Agencia de Desarrollo y Recursos Asistenciales Adventista.

Información provista por Robert Costa, secretario ministerial asociado de la Asociación General.