Lección 12 - MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO
El sábado enseñaré...

Texto clave: Mateo 26:31.
Enseña a tu clase a:

Bosquejo de la lección:

I. Saber: Las horas finales de Cristo traen vida eterna

II. Sentir: La crucifixión de Cristo quebranta los corazones humanos, pavimentando el sendero de la salvación

III. Hacer: El sacrificio sustitutivo de Cristo invita a la aceptación humana

Resumen: Meditar en las horas finales de Cristo sobre la Tierra elimina el autocentrismo del corazón humano, y nos invita a aceptar la salvación y el compañerismo de Jesús.

Ciclo de aprendizaje
Pasaje destacado: Mateo 26:31.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Repasar las horas finales de Jesús sobre la Tierra es transformador. Así como él quebrantó el dominio de Satanás, nos capacitará para elegir la vida eterna.

{{ 1: ¡Motiva!}

• Solo para los maestros: ”Nos beneficiará a todos, pero especialmentea nuestros ministros en general, recordar frecuentemente las escenas finales de la vida de nuestro Redentor. Aquí, asediados por tentaciones como él, todos podemos aprender lecciones de la mayor importancia para nosotros. Sería bueno que dedicásemos una hora de meditación cada día para repasar la vida de Cristo desde el pesebre hasta el Calvario. Debemos considerarla punto por punto, y dejar que la imaginación capte vívidamente cada escena, especialmente las finales de su vida terrenal. Al contemplar así sus enseñanzas y sus sufrimientos, y el sacrificio infinito que hizo para la salvación de la familia humana, podemos fortalecer nuestra fe, vivificar nuestro amor e imbuirnos más profundamente del espíritu que sostuvo a nuestro Salvador” (TI 4:367).

Actividad final: Representen la semana de la crucifixión de Cristo usando una línea de tiempo, trazando una línea en un pizarrón, una cartulina o en el suelo. También podrían conversar sobre este tema sin ayudas visuales.
Ubiquen los eventos estudiados esta semana en Mateo a lo largo de la línea del tiempo, notando en qué día de la semana y momento del día (usando aproximaciones como “de noche”, “por la tarde”, etc.). Primero, enumeren los personajes principales de cada “escena”. Luego, imaginen la atmósfera de cada “escena” (p. ej., tenebroso, lleno de tensión, sombrío, angustioso), y anótenlo en su línea de tiempo. Ahora invita a los participantes a cerrar sus ojos y visualizar juntos una “escena”. ¿Qué emociones experimentaron en su imaginación? Invita a los miembros a compartir su comprensión de Cristo en cada escena.

Considera: Si los creyentes “dejaran que la imaginación capte vívidamente cada escena” diariamente, ¿de qué forma su experiencia espiritual podría llenarse de energía?

{{ 2: ¡Explora!}

• Solo para los maestros: La crucifixión era una forma intensamente cruel de ejecución. El peso del cuerpo pendía de los brazos y las piernas, firmemente ama rrados a las cruces con clavos y/o sogas. Antes de que llegara la muerte, el sistema esquelético con frecuencia sufría dislocaciones en las articulaciones. Respirar llegaba a ser casi imposible, porque la cavidad del cuerpo colapsado comprimía los pulmones.
Los romanos empleaban otros métodos de tortura, incluyendo quemar vivas a las víctimas; alimentar animales carnívoros con las víctimas, como lo hicieron los babilonios una vez con Daniel; azotes; arrastrar cuerpos tirados por caballos salvajes; y producir quemaduras con placas de hierro al rojo vivo. Ninguna de estas torturas, sin embargo, excedía a la agonía producida por la crucifixión.
Las víctimas podían vivir varios días, mientras que otros métodos de ejecución causaban la muerte más rápidamente. (Irónicamente, esta, la crueldad mayor entre las torturas humanas, ha sido perpetuada con joyas cubiertas de oro y con diamantes engastados. Esto sería equivalente a producir sillas eléctricas enchapadas en oro, o cámaras de inyecciones letales cubiertas de plata.) Es notable que el sacrificio de Dios transformó algo inconcebiblemente doloroso en un símbolo increíblemente hermoso de la benevolencia divina.

Comentario de la Biblia

I. Despedida de los amigos
(Repasa, con tu clase, Mat. 26:1-46.)

Los capítulos finales de Mateo registran el acto de afecto extravagante de María. Jesús y sus discípulos visitaban con frecuencia la casa de Lázaro y Marta de Betania. Allí, junto con sus hermanos, María atendía a Jesús mismo.
Las amistades así forjadas significaban todo para Jesús. Cristo apreciaba el compañerismo, la comprensión y el afecto humanos. Jesús reunió a su familia de buscadores del Reino con un pensamiento similar, unidos mediante vínculos espirituales más fuertes que los de la sangre. María no podía ser considerada una persona conocida corriente, porque su relación con Cristo se podía llamar más cercano a una “hermana”. María era esa hermana espiritual que Cristo libró de las garras de Satanás, y ella se dedicó sin reservas a su Amigo, Jesús.
Ningún regalo era demasiado costoso para mostrar su amor. El sábado de noche anterior a su crucifixión ocurrida el viernes siguiente, Jesús asistió a una celebración en su honor en casa de Simón, cerca de Betania. María entró a escondidas en la casa, escondiendo su vaso de alabastro lleno de perfume.
Aprovechando la oportunidad, ella vació el aceite fragante, ungiendo a Cristo de la cabeza a los pies. Sus abundantes lágrimas bañaron sus pies. Con todo afecto aplicó el perfume, valorado en el equivalente a un año de salario de un trabajador común. Judas Iscariote reprendió esa extravagancia, pero Jesús aceptó el fervor infantil de ella. Poco después, Judas, que protestó por la devoción“exagerada” a Cristo, lo traicionaría por el precio “ridículo” de un esclavo.
Cinco días más tarde, Jesús celebró la cena Pascual de despedida con el grupo, con sus amigos terrenales más cercanos. Estos discípulos poco después recibieron el encargo de pastorear el reino de Jesús, haciendo decisiones que potencialmente afectarían a millones durante su propio tiempo y en generaciones futuras.
¡Qué emociones debieron de haber saturado el alma de Cristo! Estos compañeros muy queridos estaban peleándose para lograr cargos, tropezando espiritualmente y entendiendo mal la misión central de Jesús. Eran violentos, impetuosos, infantiles (en vez de ser como infantes), orgullosos, intolerantes, chovinistas, exclusivistas y, a veces, abrasivos. No obstante, Jesús los amaba, a pesar de sus fallas.
Aun durante la más sagrada de las observancias judías, sus amados discípulos estaban contendiendo acerca de quién ocuparía el cargo más elevado en el reino de Cristo. Irónicamente, este servicio, que mostraba al humilde cordero del sacrificio, formaba el marco de fondo de la arrogancia revelada por medio de ambiciones egoístas.
El informe de Juan incluye la narración del lavamiento de los pies. Jesús, más bien que sus seguidores, se humilló, llegando a ser su siervo, lavando sus pies sucios. Junto con este acto de humildad, ellos participaron recostados en la comida tradicional de la Pascua, que incluía cordero asado y hierbas amargas. Como un monumento recordativo del Éxodo de Egipto, la Pascua también señalaba hacia el Mesías venidero, que eliminaría el pecado y sus consecuencias. Lamentablemente, Israel entendió mal este concepto, y sustituyó la liberación espiritual por la liberación política. Contrastado con el afecto de María, esta experiencia de la Pascua, por momentos, debió de haber sido muy descorazonadora para Cristo.

Considera: ¿En qué sentido nuestra respuesta a Cristo puede ser más como la de María en vez ser como la de los discípulos?

II. Con amigos como estos…
(Repasa, con tu clase, Mat. 26:51-75.)

La frase anterior termina: “¿quién necesita enemigos?” Judas escolta personalmente a los enemigos de Jesús para arrestarlo, traicionando a Jesús con un beso. ¡Hablemos de lealtad apostólica! Durante el juicio ilegal de Cristo en la noche, él es acusado, insultado y condenado equivocadamente. Finalmente, Pedro, del círculo íntimo de Cristo, niega públicamente haberlo conocido.
Aparentemente, la cobardía es contagiosa. Cristo experimenta un abandono total, y finalmente duda hasta de la presencia de su Padre celestial. Un aislamiento, diferente de cualquiera que los humanos hayan enfrentado, envuelve a Jesús. Nada sino una oscuridad absoluta parece vislumbrar por delante.

Considera: ¿Cómo demuestra esta narración la perfecta identificación de Cristo con las almas aisladas y solitarias?

{{ 3: ¡Aplica!}

• Solo para los maestros: ”Pues en cuanto él mismo [Jesús] padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados” (Heb. 2:18).
Analicen la manera en que el maltrato de Jesús lo capacita para ayudarnos en forma efectiva.

Preguntas para reflexionar:

{{ 4: ¡Crea!}

• Solo para los maestros: A veces, una figura vale más que miles de palabras. Invita a las personas creativas a involucrarse en alguna actividad artística que exprese su devoción. Puede ser un proyecto creativo para completar fuera de la hora de la clase. Los participantes podrán expresar emociones que las palabras solas nunca podrían comunicar.

Actividad: Usando la fotografía, la escultura, la pintura, el dibujo, o actividades similares, crea una pieza visual que exprese tu reacción al maltrato que sufrió Cristo como se describe en Mateo 26.