Comentario EGW

Lección 8

Las misiones interculturales

Sábado 15 de agosto

Pocos comprenden el pleno significado de las palabras que Cnsto habló cuando, en la sinagoga de Nazaret, se anunció como el Ungido. Declaró que su misión era consolar, bendecir v salvar a los afligidos y pecadores. Luego, viendo que el orgullo y la incredulidad dominaban los corazones de sus oyentes, les recordó que en tiempos pasados Dios se había apartado de su pueblo escogido por causa de su incredulidad y revelión y se habla manifestado a los habitantes de tierra paganas que no habían rechazado la ley del cielo la viuda de Sarepta y Naamán el sirio, habían vivido de acuerdo con la luz que tenían, por lo cual se los consideró más justos que el pueblo escogido de Dios que se había apartado de el y había sacrificado sus principios y las conveniencias y honores mundanales.
En Nazaret Cristo dijo a los judíos una terrible verdad al declarar que en medio del Israel apóstata no había seguridad para el fiel mensajero de Dios No querían conocer su valor ni apreciaban sus labores. Mientras los dirigentes judíos profesaban tener gran celo y el honor de Dios y el bien de Israel eran enemigos de ambos Por precepto y ejemplo, alejaban cada vez más al pueblo de la obediencia a Dios y lo llevaban adonde el no pudiera ser su defensa en el día de prueba (Los hechos de los apóstoles, p. 333).
De los métodos de trabajo de Cristo debemos aprender muchas lecciones valiosas. El no siguió un solo método; en diversas formas procuró captar la atención de las multitudes, y habiendo tenido éxito en eso, les proclamaba las verdades del evangelio. Su obra principal consistía en el trabajo en favor de los pobres, los necesitados y los ignorantes. Les presentaba con sencillez las bendiciones que podrían recibir, y de esa forma despertaba el hambre del alma por la verdad, el pan de vida.
La vida de Cristo es un ejemplo para todos sus seguidores, porque muestra el deber de los que han aprendido el camino de la vida de enseñar a otros lo que significa creer en la palabra de Dios Actualmente hay muchos que se encuentran en la sombra de la muerte y que necesitan ser instruidos en las verdades del evangelio. Casi todo el mundo se encuentra sumergido en la maldad A todos los creyentes en Cristo se les. han dado palabras de esperanza para los que se encuentran en las tinieblas (Consejos sobre ta salud, p. 3S4).

Domingo 16 de agosto:
La mujer samantana

El mensaje de Cristo a la samaritana con la cual había hablado junto al pozo de Jacob, habla producido fruto. Después de escuchar sus palabras, la mujer habia ido a los hombres de la ciudad, y les había dicho: "Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizá es éste el Cristo?" Ellos fueron con ella, oyeron a Jesús, y creyeron en él y anciosos de oír más, le rogaron a Jesús que se quedase con ellos.
Por dos días el se detuvo allí, "y creyeron mucliov mis por la palabra de él" (Juan 4:29.41).
Y cuando mis discípulos, fueron expulsados de Jerusalen algunos hallaron seguro asilo en Samaría. Los samarilanos dieron la bienvenida a estos mensajeras del evangelio, y los judíos convertidos recogieran una preciosa mies entre aquellos que habian sido antes sus más acerbos enemigos (Los hechos de los apóstales, pp. 87. 881.
Cristo no aguardalta hast que se formasen congregaciones.
Algunas de las más imponentes verdades que pronunciara lueron dichas a una, persona sola. Escuchemos sus admirables palabras a aquella mujer solitaria de Samaría. Estaba él sentado al lado del pozo de Jacob cuando la mujer llegó para sacar agua. Para gran sorpresa suya, le pidió un favor. "Dame de beber", le dijo Quería un trago de agua fresca, y también deseaba preparar el camino para darle el agua de vida...
Cuánto interés manifestó Cristo en esta nujer sola. Cuán fervientes y elocuentes fueron sus palabras! Conmovieron el corazón de la que escuchaba, y olvidándose de lo que había venido a hacer, volvió a la ciudad y dijo a sus amigos: "Veuid. ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ,"¿y si quizá.es éste el Cristo?"...
El resultado de la obra de Jesús, mientras estaba sentado, cansado y hambriento, al lado del pozo, fue muy extenso en bendiciones. El alma a quien trató de ayudar vino a ser un medio de alcanzar a otros y traerlos al Salvador. Tal fue siempre la manera en que la obra de Dios progresó en la tierra Dejad resplandecer vuestra luz y otras luces se encenderán {Obreros ewngéiicos. pp. 203.204).
Podéis elevaras hasta las alturas a las cuales os invitan las Santas F.scri- Uir.iv La verdadera religión significa vivir la Palabra en vuestra vida prac¬tica. Vuestra profesión no tiene ningún valor sin la práctica realización de la Palabra. "Si alguno quiere venir en pos de mi. niéguese a si mismo, y tome su cruz cada día. y sígame". Esta es la condición para ser discípulo...
Gracias a Dios de que se está realizando una obra fuera de la iglesia. La iglesia no ha sido educada debidamente para trabajar fuera de sus propios miembros. Muchos almas ajenas fuera de la iglesia podrían haber sido iluminadas, y un caudal mucho mayor de luz podría haber sido traído a la iglesia. si esta hubiera trabajado con el corazón y el alma y la voz para ganar almas para la verdad. Demasiado poco trabajo realizan los miembros de la iglesia en favor de los que necesitan la luz. los que están fuera de la Iglesia Adventista. El Señor declara: "La caña cascada no quebrará, y el pábilo que humea no apagará, hasta que saque a victoria el juicio Y en MI nombre esperarán los gentiles". Los que cooperan con Cristo Jesús se darán cuenta de que todas estas promesas se cumplen en su propia experiencia. El Señor ha señalado el deber de cada alma. En el juicio nadie tendrá excusa alguna que presenta el no haber cumplido con su deber (Testimonios para los ministros, pp. 124, 125)

Lunes 17 de agosto:
El oficial militar romano


El centurión que deseaba que Cristo fuera y sanara a su sierv o se sentía indigno de que Jesús entrara bajo su techo: su te en el poder de Cristo cía tan tuerte que creía que bastaría con pedirle tan solo una palabra para que el milagro fuera obrado. "Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que m aun en Israel he hallado tanta fe. Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentaran con Abrahani e Isaac y Jacob eci el reino de los cielos; mas los hijos del reino serán echados a las anieblas de antera; allí será el lloro y el crujir de dien¬tes". Entonces Jesús dijo al centurión: "Ve. y como creíste, te sea hecho. Y su criado túc sanado en aquella hora" (Mateo 8:10-13).
Jesús alabó la fe en confiaste cotí la duda. Mostró que los hijos de Israel tropezarían a causa de la incredulidad, la cual los llevada a rechazar la gran luz y acabaría con su condenación y rechazo. Tomás declaró que no crccria sin haber puesto antes sai dedo en las llagas de las manos del Señor e intro¬ducir la mano en su costado. Cristo le dio las pruebas que deseaba y luego reprendió su incredulidad. "Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaven¬turados los que r.o vieron y creyeron" (Juan 20:29) {Testimonios paro la iglr.íia. tomo 4, p. 230).
Durante su ministerio terrenal. Cristo empezó a derribar la pared divisoria levantada entre los judíos y gentiles, y a predicar la salvación a toda la humanidad. Aunque era judio, trataba libremente con los samariianus y anulaba las costumbres farisaicas de los judíos con respecto a esc pueblo despreciado. Dounia bajo sus techos, comía junto a MIS mesas, Y enseñaba en sus calles.
El Salvador anhelaba exponer a sus discípulos la verdad concerniente al derribamiento de la "pared intermedia de separación" entre Israel y las otras naciones; la verdad de que "los gentiles sean juntamente herederos" con los judíos, y "consortes de las promesa en Cristo por el evangelio" (Efesios 2:14: 3:6). Esta vertad fue revelada en parte cuando recompensó la fe del centurión de Capernaum. y también cuando predicó el evangelio a los habitantes de Sicar. Fue revelada todavía más claramente en ocasión de su visita a Fenicia, cuando sanó a la hija de la mujer cananea. Estos incidentes ayudaron a sus discípulos y comprender que entre aquellos a quienes muchos consideraban indignos de la salvación, había alma-, ansiosas de la verdad
Asi Cristo trataba de enseñar a sus discípulos la verdad de que en el reino de Dios no hay barreras nacionales ni castas, ni aristocracia; que ellos iban a ir a todas las naciones, llevándoles el mensaje del amor del Salvador. Pero sólo más tarde comprendieron ellos en más su plenitud que Dios "de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habitasen sobre toda la faz de la tierra, y les ha prefigado el orden de los tiempos y los térmonos de la habitación de ellos; para que buscasen a Dios, si en alguna manera, palpando, le hallen; aunque cierto no está lejos de cada uno de nosotros (Hechos 17:26.27) (Los hechos de los apóstoles, pp 16. 17).