112. UNA BENDICIÓN EN EL HOGAR


EL SEÑOR dice al joven: "Dame, hijo mío, tu corazón"Dame, hijo mío, tu corazón"Prov. 23: 26. Al Salvador del mundo le agrada que los niños y los jóvenes le entreguen su corazón. Quizá haya sin gran ejército de niños que serán hallados fieles a Dios porque andan en la luz, así como Cristo está en la luz. Amarán al Señor Jesús y se deleitarán en agradarle. No se impacientarán si fueren reprendidos, y alegrarán el corazón de sus padres con su bondad, su paciencia y su disposición a hacer todo lo que puedan para ayudar a llevar las cargas de la vida diaria. Serán fieles discípulos de nuestro Señor en toda su infancia y juventud. (Nota: Prov. 23: 26.*)

Niños y jóvenes, vosotros podéis ser una bendición en el hogar durante vuestros primeros años. Qué pena da ver a los hijos de padres temerosos de Dios, indomables y desobedientes, desagradecidos y voluntariosos, decididos a salir siempre con la suya, indiferentes a las molestias o la pena que causan a sus padres. Satanás se deleita en manejar el corazón de los niños, y si se le permite les inculcará su propio odioso espíritu.

LA OBEDIENCIA A LOS PADRES

Pueden hacer los padres todo lo que esté a su alcance para dar a sus hijos toda clase de privilegios e instrucción para que entreguen sus corazones a Dios; no obstante los hijos pueden negarse a andar en la luz, y su mala conducta puede reflejarse desfavorablemente sobre sus padres que los aman y anhelan su salvación.

Es Satanás quien tienta a los niños a seguir un camino de pecado y desobediencia; y entonces si se le permite, arrebatará sus vidas mientras están aún en el pecado, a fin de privarlos de toda esperanza de salvación y atravesar, como con una espada, el corazón de los padres temerosos de Dios, que se doblarán bajo el peso de una pena que nunca los abandonará, causada por la impenitencia y rebelión final de sus hijos contra Dios. . .

Niños y jóvenes, os ruego, por amor de Cristo, que andéis en la luz. Someted vuestra voluntad a la voluntad de Dios. "Si los pecadores te quisieran engañar, no consientas"."Si los pecadores te quisieran engañar, no consientas".Prov. 1: 10. Seguid el camino del Señor, pues no tendréis paz en la transgresión. Con vuestra mala conducta desacreditáis a vuestros padres y deshonráis la religión de Cristo. Recordad que en los libros del cielo se lleva un informe de vuestra vida, que será abierto ante el universo reunido, ¡Pensad qué vergüenza, qué remordimiento sentiréis si os tocare la desgraciada suerte de perder la vida eterna! "Volveos a mi reprensión. He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. . . Entonces me llamarán. . . mas el que me oyere, habitará confiadamente, y vivirá tranquilo, sin temor de mal"."Volveos a mi reprensión. He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis palabras. . . Entonces me llamarán. . . mas el que me oyere, habitará confiadamente, y vivirá tranquilo, sin temor de mal".Prov. 1: 23, 28, 33. Atended la instrucción de Cristo: 'Andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas'.'Andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas'.Juan 12: 35. ( Youth's Instructor , agosto 10, 1893). 333 (Nota: Prov. 1: 10.*Prov. 1: 23, 28, 33.*Juan 12: 35.*)