Solo para los maestros: Esta lección considera qué motivó a los primeros evangelistas a informar los resultados de su predicación a la creciente familia de la fe. Los discípulos recibieron energía de la resurrección de Jesús, del desafío de la Gran Comisión y del poder del Espíritu Santo.
Comentario de la Biblia
I. Fuego nuevo
(Repasa, con tu clase, Luc. 24:36-49; Hech. 21:19-25.)
La sección del miércoles considera algunas de las razones por las que creemos en algo o hacemos ciertas cosas. Recordemos que el relato inicial de las noticias de la salvación fue nutrido por un evento sobrenatural. Al final de su libro, Lucas describe a un grupo atónito de discípulos que luchaba por comprender la reaparición de su crucificado Salvador.
Lucas comenta: "Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras" (Luc. 24:45) Estos pasajes se relacionaban con su venida, muerte, resurrección y ascensión. Los momentos posteriores a la resurrección que los discípulos compartieron con Jesús dejaron una marca indeleble en su conciencia. ¿Cómo podrían seguir sus vidas sin contar las maravillosas noticias de que su Salvador había conquistado la muerte?
Elena de White escribe que, mientras el Salvador resucitado explicaba a los discípulos las profecías con respecto a la obra de su vida, "comenzaron a comprender la naturaleza y la extensión de su obra, a ver que habían de proclamar al mundo las verdades que se les habían encomendado. Los sucesos de la vida de Cristo, su muerte y su resurrección, las profecías que señalaban esos sucesos, los misterios del plan de la salvación, el poder de Jesús para perdonar los pecados -de todas esas cosas habían sido testigos, y debían hacerlas conocer al mundo" (HAp 22).
Considera: Los discípulos quedaron motivados a compartir las noticias de la salvación cuando entendieron la obra y el ministerio de Cristo. ¿Qué nos dice esto acerca de la importancia de conocer y comprender quién es Jesús, y qué vino a realizar?
II. Una gran comisión
(Repasa, con tu clase, Mat. 28:18-20; y 1 Cor. 9:19-23.)
Muchos volúmenes se han escrito sobre la Comisión Evangélica, el llamado de Jesús a hombres, mujeres y niños a tener un conocimiento salvador de él. Cristo llama a todos sus discípulos a esta obra. Cuando se vive y se practica esta comisión, la gente tomará nota.
Entonces, los informes del evangelio no son ejercicios de narcisismo. Como dice la sección del jueves, cuando se informan las obras de Dios, solo queda darle gloria y alabanza a él.
¿Por qué esto es así? Tal vez tenga algo que ver con la naturaleza de la Comisión Evangélica. "El cristianismo fue la primera religión que asumió un carácter verdaderamente internacional. En buena medida, las religiones paganas carecían de celo misionero y de actividad. Eran básicamente de carácter nacional, y no se proponían convertir a gente de otras nacionalidades. La Comisión Evangélica elimina las fronteras nacionales, y los habitantes de todas las naciones se convierten en miembros de una gran hermandad" (CBA 5:545).
Esta fe que rompe las fronteras fue una maravilla para el mundo en el que ministraban los apóstoles, y sigue siendo una maravilla hoy.
Considera: La Comisión Evangélica, cuando se practica en su totalidad, demuestra el poder de la unidad y el amor en un mundo fracturado. ¿Cómo impactan los informes de las noticias que la gente lleva a otros sobre nuestra fe? ¿Qué dice la gente acerca del cristianismo, basado en nuestra práctica de él?
III. La obra del Espíritu
(Lee, en tu clase, Hech. 1:8; 11:15.)
El Espíritu Santo fue indispensable para la obra de los primeros discípulos. El derramamiento del Espíritu hizo que los vasos humanos, en las manos de Dios, fueran apropiados para salvar a los seres humanos caídos.
Pedro testificó de los movimientos del Espíritu en Hechos 11:1 al 18. Uno tiene la impresión, aquí, de que Pedro no está alegando tanto por la inclusión de los creyentes gentiles a la familia de la fe, sino más bien repasando la actividad de Dios. Dios les dio el don, y Pedro no pudo hacer nada para cambiar el plan de Dios (vers. 17).
En Hechos, el Espíritu Santo llenaba a los creyentes (Hech. 2:4), cayendo sobre los que se arrepentían y se bautizaban (Hech. 15:8), y guiaba y dirigía a los líderes de la iglesia (vers. 28). Estas son unas pocas de las hazañas del Espíritu en el libro de Hechos.
Los informes de los primeros creyentes testifican de algo poderoso y dinámico que operaba en sus vidas y en las vidas de quienes ellos buscaban alcanzar. Dios estaba actuando en ellos y por medio de ellos.
Considera: ¿En qué formas vemos evidencias similares de la actuación de Dios en el mundo actual? ¿Cómo podemos asegurarnos de que los informes que presentamos sean verdaderos? ¿Cuál es el peligro de presentar informes inflados, que nos hacen sentir bien acerca de nuestros débiles esfuerzos para Dios?
|