El sábado enseñaré
Texto clave: Isaías 33:22

"Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará" (Isa. 33:22).

Enseña a tu clase a:

  1. Saber describir el carácter inmutable de Dios, como se bosqueja en su Ley.
  2. Sentir empatia con los sentimientos de Moisés y del pueblo de Israel, cuan­do Dios proclamó su Ley desde el monte Sinaí.
  3. Hacer: Aceptar la instrucción de la Ley cuando nos enseña nuestra necesidad de un Salvador; y alegrarnos en la Ley porque nos protege y libera para ser verdaderamente auténticos en Cristo.


Bosquejo de la lección:

  1. Saber: El cuadro del carácter de Dios
    1. ¿De qué modo en algunos de los Diez Mandamientos las afirmaciones aparentemente negativas son realmente ejemplos positivos de quién es Dios y cómo nos creó, de modo que podamos actuar con nuestro máximo potencial?
    2. ¿Qué podemos aprender acerca del carácter de Dios de las leyes natu­rales que gobiernan el universo?
    3. ¿De qué forma es evidente que la Ley de Dios era conocida y estaba actuando antes de ser proclamada en el Sinaí?
  2. Sentir: La importancia de sentir miedo
    1. ¿Por qué era importante que Dios dictara su Ley en el Monte Sinaí con una exhibición tan notable de majestad e inspiración de temor reverente y de poder?
    2. ¿De qué manera un temor saludable por la Ley nos dirige al Salvador?
  3. Hacer: Gozarnos en la Ley

A. ¿Qué aspectos de la Ley despiertan un sentido de gozo, alabanza y amor por el Legislador en tu corazón, y cómo puedes compartir ese gozo?
Resumen: Siendo que la Ley describe cómo vive Dios y cómo tiene la intención de que vivamos, se deduce que, cuando permitimos que él escriba estas leyes en nuestros corazones, estamos libres para vivir alegremente, como realmente somos.


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Concepto clave para el crecimiento espiritual: La Ley de Dios, -como está resumida en los Diez Mandamientos y en las enseñanzas específicas de Jesús- proporciona dirección y propósito para nuestras vidas, así como una profunda vislumbre de la naturaleza de Dios.
{ 1: ¡Motiva! }

  1. Solo para los maestros: Obtén una copia de las reglas oficiales de algún deporte popular en tu área, o pide que los integrantes de tu clase las consigan. Puede accederse a ellas en Internet, o tal vez en algún club deportivo local. Familiarízate con estas reglas y, si tienes oportunidad, tal vez puedas investigar la historia de cuándo y dónde se desarrollaron estas reglas, y cómo cambiaron con el tiempo. Permite que los alumnos lean estas reglas, ya sea sacando copias o proyectándolas en una pantalla. En el análisis descrito más abajo, mantenlo en forma amena, cuidando que ellos no pasen precipitadamente de las reglas del deporte a la Ley de Dios y su propósito para vivir la vida que Dios desea para nosotros.

Actividad inicial: Lean las reglas de un deporte. Pide a la clase que reflexione sobre la complejidad o la sencillez de las reglas que analizaron. Tal vez, pide a los alumnos que sugieran cambios para las reglas; y pregúntales, si viene al caso, qué reflejan esas reglas acerca del tiempo y el lugar en que se desarrollaron esas reglas. Luego, pídeles que imaginen cómo podría cambiar el juego si todas las reglas se eliminaran, o una gran parte de ellas. ¿Sería posible practicar ese deporte? ¿En qué forma estas reglas son similares a la Ley de Dios? ¿Cómo son diferentes? ¿En qué forma las reglas benefician el deporte? ¿De qué forma las leyes de Dios benefician nuestras vidas?
{ 2: ¡Explora! }

  1. Solo para los maestros: Esta sección proporciona una oportunidad para considerar la Ley de Dios en el lugar que tiene en el desarrollo de las relaciones de Dios con la humanidad.

Comentario de la Biblia
I. Introducciones a la Ley de Dios
(Repasa, con tu clase, Gén. 4:3-16; 9:5, 6; 26:4, 5; 35:2, 3; Éxo. 16:23-30; Job 24:14, 15.)


Material auxiliar para el maestro // Lección 6 Ciclo de aprendizaje

Muchas personas que se dispusieron a escribir una "introducción al cris­tianismo" han procurado conectarse con el sentido innato del bien y del mal en los seres humanos, de justicia e injusticia. Por ejemplo, en el clásico del siglo


Lección 6 // Material auxiliar para el maestro
XX, Mere Christianity [Solo cristianismo], C. S. Lewis describe una clase de ley natural que gobierna las acciones humanas en casi todas las sociedades y parece innata en todos nosotros, hasta cierto punto. Observando las inte­racciones humanas más sencillas, el autor alega que "nos vemos obligados a creer en un Bien y un Mal reales" (p. 18). Y parece que siempre fue así. Se nos dice muy poco de cómo los primeros seguidores de Dios recibieron información acerca de la Ley, y de la realidad del bien y del mal. Pero, desde el primer pecado sobrevino un sentido de culpa que debió haber sido una de las maneras en que Dios se comunicó con aquellos primeros seres humanos, acerca de su quebrantamiento y su necesidad de una nueva relación con él.
Considera: ¿Crees que los seres humanos tienen un sentido innato del bien y del mal?

    1. La recepción de la Ley

(Repasa, con tu clase, Éxo. 19:16-25; 20:18-21.)
Imagínate que estás entre el pueblo de Israel, acampado junto al Monte Sinaí. Has experimentado las plagas en Egipto, la liberación milagrosa y el cruce del Mar Rojo. Ahora, estás comiendo maná todos los días. Has visto que Dios está activo en favor de tu pueblo. Pero, ahora Dios ordena que tienes que prepararte para encontrarte con él en el Monte. La tierra tiembla. Ves, oyes y sientes la presencia de Dios. Tienes miedo y también sientes algo de reveren­cia. ¿De qué modo esto cambia tu comprensión de Dios?
Considera: ¿Por qué crees que Dios se apareció a los israelitas de ese modo en ese momento?
¿De qué manera crees que Dios elige presentarse en las historias bíblicas, cuando lo hace de maneras tan diferentes en ocasiones? ¿Por qué, a veces, es una presencia física notable; y otras, una voz suave y apacible? ¿Por qué también aparece como un humilde bebé, y por momentos como un Rey con­quistador?

    1. Jesús afirma, cumple y expande la Ley

(Repasa, con tu clase, Mat. 5:17-30, 33-48; 7:12.)
Jesús aseguró: "No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento" (Mat. 5:17, NVI). En sus ense­ñanzas, procuró afirmar y ampliar la comprensión que sus oyentes tenían de la Ley de Dios. Los ejemplos específicos citados arriba, tomados del Sermón del Monte, demuestran su perspectiva respecto de la Ley de Dios. Fue agudo en enfatizar que la vida vivida de la mejor manera, y en el Reino de Dios, se vive con una profunda comprensión de la Ley de Dios y un compromiso con ella.
Material auxiliar para el maestro // Lección 6
Considera: ¿Cómo te ayuda el comprender lo que Jesús vivió y enseñó a tu comprensión de la Ley de Dios?
¿De qué manera las explicaciones ampliadas de Jesús de algunos Manda­mientos afectan tu comprensión de lo que significan para ti?
IV. Escrita por Dios
(Repasa, con tu clase, Éxo. 32:15, 16; Juan 8:6; Heb. 8:10; 10:16.)
A pesar de que la Biblia misma es una obra literaria, hay solo unos pocos ejemplos en los que Dios realmente escribió. El pacto -tradicionalmente con­siderado como los Diez Mandamientos- es uno de esos raros ejemplos. Dios creó un punto de referencia físico, al cual su pueblo podía remitirse. Llegó a ser claro que el encuentro en el Monte Sinaí fue más con motivo de establecer una relación, un pacto, que simplemente instituir un sistema legal. Y esta misma idea la hallamos en la promesa, que escritores posteriores consignan, de que Dios escribiría sus leyes en los corazones del pueblo. Otra vez, es más acerca de relaciones y pacto que de cuestiones legales.
Considera: Compara: ¿Por qué se menciona que Dios escribió sus leyes en piedra, pero que Jesús escribió los pecados de la gente en el polvo (ver Juan 8:6)?
¿Qué significa, para ti, tener la Ley de Dios escrita en tu corazón?
{ 3: ¡Aplica! }
• Solo para los maestros: Cuando Dios se encontró con su pueblo recién liberado en el Monte Sinaí, estaba ansioso de establecer una relación nueva, saludable y duradera con ellos. Su Ley, dada en aquel momento, no era sencillamente asunto de ordenamiento legislativo; era acerca de formalizar un pacto que sería la base de esa relación. Al hacerlo, también mostró una representación de su carácter, demostrando que él, como Creador y Redentor, quería lo mejor para su pueblo.
Preguntas de aplicación:

      1. ¿Cómo explicarías la Ley de Dios a alguien que supiera poco o nada del Señor?
      2. ¿Cuáles son los beneficios para los no creyentes que podrían elegir obe­decer la Ley de Dios? La pregunta misma, ¿tiene algún sentido?
      3. ¿En qué formas la Ley de Dios es similar a las reglas de un deporte, o a las leyes de una nación? ¿De qué manera es diferente?
      4. ¿Por qué crees que tantos autores del Antiguo Testamento pasaron tiempo cantando específicamente las alabanzas a la Ley de Dios? ¿Debería-

Lección 6 // Material auxiliar para el maestro
mos nosotros compartir ese sentimiento? Si es así, ¿cómo podemos hacerlo?

      1. ¿Por qué causa Jesús pasó tanto tiempo hablando acerca de la Ley de Dios?
      2. ¿Cuán importante es la Ley de Dios en la totalidad del Nuevo Testamen­to? Explica tu respuesta.
      3. ¿Cómo puede la Ley de Dios llegar a ser en mayor grado una parte vital de tu vida diaria?

{ 4: ¡Crea! }
• Solo para los maestros: Estas actividades tienen la intención de animar a los miembros de la clase a explorar los Diez Mandamientos y sus aplicaciones a nuestras vidas, de maneras diferentes.
Actividades:
Sugerencias para actividades individuales: Entrega papel y lápi­ces, y pide a los miembros de la clase que pasen un tiempo con sus Biblias, reflexionando sobre cómo cada uno de los Diez Mandamientos nos brinda una vislumbre de la naturaleza de Dios. Estudiando Éxodo 20:1 al 17, pide a los alumnos de la clase que anoten o analicen en grupos sus percepciones, ya sea versículo por versículo o Mandamiento por Mandamiento. Sugiere que los miembros de la clase usen algunas de las preguntas siguientes, o todas, a fin de ayudarlos en la reflexión: ¿Qué aspecto del carácter de Dios se refleja en cada Mandamiento? ¿Qué aprendemos, acerca de la vida vivida como se­guidor de Dios, de cada Mandamiento? ¿Cómo sería de diferente el mundo si cada uno viviera según cada Mandamiento? ¿Cómo sería de diferente la igle­sia? ¿Cómo seríamos nosotros diferentes? Después de darles tiempo suficien­te para la reflexión personal y las anotaciones, anima a los alumnos a compartir sus reflexiones más importantes, ya sea en parejas o con el resto del grupo.

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Lección 4
MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO

Texto Clave: Eclesiastés 12:14 14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

  Enseña a tu clase a :

  1. Saber explicar cómo los aspectos gemelos del carácter de Dios -su misericordia y su justicia- como se ilustran en sus actos de gracia y de juicio actúan juntos desde el Génesis hasta el Apocalipsis
  2. Sentir la belleza, el equilibrio y el poder que todo lo abarca de un evangelio que erradica el pecado por medio del Juicio y que salva al creyente penitente por medio de la gracia divina.
  3. Hacer: Aferrarse del don ofrecido de la gracia que libera al creyente de la condenación, que de otro modo recaería sobre nosotros, como pecadores.

Bosquejo de la lección

Saber: La gracia de Dios en acción

  1. ¿Cómo ha ofrecido Dios la liberación, aun mientras sobreviene su juicio sobre los culpables, en historias tales como las de la caída y del diluvio?
  2. ¿Cómo el mensaje del tercer ángel habla tanto de la gracia como del Juicio?

Sentir: La belleza de la misericordia y la justicia

  1. ¿Cómo escapa un creyente de caer en los extremos de la gracia barata y de los terrores de un juicio vengativo?
  2. ¿Por qué un arco iris es una buena ilustración de la belleza y el poder de la misericordia y de la justicia, al operar en conjunto?

Hacer: Gracia para los condenados

  1. Siendo que todos pecamos y merecemos la muerte, ¿cuál es nuestra única esperanza? ¿Cómo obtenemos la gracia?
  2. ¿Cuál es el gozo que podemos encontrar en el Juicio de Dios?

Resumen

El juicio por nuestros pecados nos condena a morir. No obstante, si aceptamos el sufrimiento de Cristo en nuestro favor, Dios nos concede la vida que Cristo merece. Esta sustitución es la gracia, que nos libra de la condenación y de la muerte eterna.


Paso 1 ¡Motiva!

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Ante la realidad de la entrada del pecado, Dios respondió con juicio y gracia. El Juicio es necesario a fin de que se cumpla la justicia; pero, para aquellos que creen en el sacrificio de Cristo en su favor, la misericordia proveyó la gracia que nos restaura a la unión con Dios.

Solo para los maestros: Utiliza este mito del relato inicial para ayudar a tu clase a comparar y contrastar las historias de los orígenes en la Biblia con esta versión, que nos llega desde otra cultura.

Relato inicial: "Al principio había oscuridad. Y en ella vivía la Muerte, llamada Sa, con su esposa e hija. Los tres eran todo cuanto existía.
"No tenían ningún lugar donde vivir cómodamente, de modo que Sa lo inició. Usó su poder mágico, e hizo un mar barroso ilimitado. En este lugar de barro, Sa construyó su casa.
"Después, el dios Alatangana fue a visitar a Sa. Encontró que la casa de Sa es­taba sucia y oscura. Alatangana pensó que Sa debía mejorar las cosas, y se lo dijo.
" 'Nada puede vivir en un lugar como este', dijo el dios a Sa. 'Esta casa necesita arreglos. Todo es demasiado oscuro'.
"Así que Alatangana pensó que mejoraría las cosas que estaban a mano. Solidificó el barro; ahora lo conocemos como Tierra. 'La tierra se siente triste', dijo el dios. 'Haré plantas y animales para que vivan en ella'. Y así lo hizo" (Vir­ginia Hamilton, In the Beginning, p. 15).
La historia sigue relatando cómo el dios Alatangana finalmente se escapó con la hija de Sa sin su permiso, y tuvo una gran familia de niños blancos y negros. Sa castigó a la familia, haciendo que todos los hijos hablaran lenguas diferentes, de modo que no se podían entender. Además, ocasionalmente Sa tomaba un niño que moría como una ofrenda.
Considera: ¿Qué aspectos del Juicio se encuentran en la historia? ¿Dónde se encuentra la gracia en esta historia, si es que acaso aparece en ella? ¿Cuáles son algunas diferencias específicas entre la historia Kono de los orígenes y la versión bíblica de la creación? ¿Cómo somos bendecidos al poseer la Palabra de Dios como el fiel relato de la historia de nuestros orígenes?

 

Paso 2 ¡Explora!

Solo para los maestros: Usa este tiempo para estudiar la relación entre el Juicio y la gracia, tal como Dios los empleó a fin de solucionar la necesidad humana tanto de juicio como de misericordia.

Comentario de la Biblia

El origen del juicio y de la gracia
(Repasa, con tu clase, Gén. 3.)

La desobediencia de Adán y de Eva trajo consecuencias inmediatas junto al árbol del bien y del mal; se dieron cuenta de que estaban desnudos, y sintie­ron miedo y culpabilidad. Las consecuencias son una forma de juicio. Pero no mucho tiempo después, hubo una audiencia en la Corte Celestial. Al fresco del día, Dios visitó a Adán y a Eva y, por medio de una serie de preguntas, llegó al fondo de lo que había sucedido. Entonces, Dios pronunció la sentencia.
Aunque Adán y Eva habían pecado, Satanás fue el primero en recibir la sen­tencia del juicio: una sentencia de muerte; de aniquilación eterna para el que había originado el pecado y lo había traído a este planeta. Pero, esa sentencia de muerte era, a la vez, una promesa de la destrucción del mal por medio de la eficacia de la Simiente. Mucho de ello ya ha sido hecho, aunque todavía estamos esperando el cumplimiento completo de esa promesa.
Sin embargo, este no fue el origen de la gracia o del juicio. Considera Apo­calipsis 13:8; Efesios 1:4, 11 y 12; y Mateo 25:34. Dios tenía un plan aun antes de la creación y de la Caída; el juicio y la gracia ya estaban actuando. "El Cor­dero que fue inmolado desde el principio del mundo" (Apoc. 13:8) tomó sobre sí mismo las consecuencias del pecado y del juicio que debería haber caído so­bre nosotros para que nuestros nombres pudieran estar escritos en el Libro de la Vida. Es un plan a largo plazo de tal misterio, complejidad y profundidad que aun los ángeles se sorprendieron a medida que los eventos se desarrollaban.
Considera: Enumera las promesas y las provisiones para el pueblo de Dios que fueron hechas al fundarse la Tierra, o antes de ello, como lo describe Apocalipsis 13:8; Efesios 1:4, 11 y 12; y Mateo 25:34. ¿Qué nos dicen estas provisiones acerca de la naturaleza de Dios?

El juicio, la gracia y la catástrofe
(Repasa, con tu clase, Gén. 6-8.)

El diluvio fue el resultado del juicio; no obstante, la gracia, en la forma de la prolongada súplica de Noé y la provisión del arca, fue la contracara de la catástrofe.
Cuando Dios visitó la Tierra de nuevo, esta vez para ver la torre de Babel, trajo consigo juicio (ver Gén. 11:1-9). La historia de los orígenes del pueblo Kono, de Guinea, es una sombra del recuerdo de esto. La ciudad de Babel fue establecida por hombres que estaban decididos a actuar en forma indepen­diente de Dios y, si no se los frenaba, habrían destruido la sensibilidad moral del joven mundo. Sin embargo, Dios escuchó a los justos de la ciudad que clamaban pidiendo la intervención de Dios: él descendió sobre la ciudad y des­truyó la torre. "Por misericordia hacia el mundo, Dios frustró el propósito de los edificadores de la torre, y derrumbó el monumento de su osadía. Por mise­ricordia, confundió su lenguaje y estorbó sus propósitos de rebelión" (PP 115).
Considera: Examina la historia de Jonás para analizar un estilo similar de juicio y misericordia. En este caso, Dios visitó con misericordia la ciudad, al no permitir la catástrofe predicha. ¿Por qué?

III. La gracia del Padre; el juicio del Padre
(Repasa, con tu clase, Efe. 1, 2, 3.)

Cuando consideramos la manera en que Dios afrontó los horrores del peca­do, vislumbramos un cuadro mejor de quién es él. En Efesios 1, mientras Pablo trata de explicar la función del Padre en todo este tema de la salvación, utiliza superlativo tras superlativo al intentar describir su bondad. El Padre es quien nos bendice con toda bendición espiritual en Cristo. Pablo ofrece "alabanza de la gloria de su gracia" (vers. 6). Habla de "las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros" (vers. 7, 8); las "riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos" (vers. 18, 19).
Continuando en el capítulo 2, Pablo se refiere a "las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús" (vers. 7). En el capítulo 3, el apóstol se arrodilla en oración ante el Padre, pidiéndole "las rique­zas de su gloria" (vers. 16); que envíe al Espíritu con poder, para que podamos comprender ¡cuán ancho, largo, profundo y alto es el amor de Cristo, y así ser llenos con la plenitud de Dios! Y el Padre es capaz de "hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos" (vers. 20). Él ama bendecirnos. Él nos brinda sus riquezas, su poder, su gracia. Se complace en hacer todo esto por nosotros, porque nos ama. Y porque nos ama envió el mayor don de todos, su único Hijo, para morir por nosotros.
Todos los superlativos que podamos encontrar son inadecuados para describir la ternura, la compasión, la amante bondad del Padre, expresada en las riquezas de su gracia para con nosotros y derramada por medio del don de su Hijo Jesús. Al darnos ese don, quebrantó su propio corazón, de modo que pudiéramos ser salvos. También, el corazón de Cristo se quebran­tó. Requirió una consecuencia mucho mayor que la que podamos imaginar (y mucho menos soportar), para responder a los justos requerimientos de la hermosa y justa Ley, que es el fundamento del carácter de Dios y del univer­so. Fue necesario que Dios mismo cargara con las consecuencias del pecado por nosotros. Fue la gracia de Dios, y solo su gracia, lo que pudo responder al juicio de Dios que demandaban los horrorosos efectos del pecado. Y son las riquezas de la gracia de Dios, prodigadas sobre los que creen, lo que puede llenarnos con la plenitud de Dios mismo. ¿Qué podemos hacer, sino alabar a Dios y darle gloria?
Considera: ¿Mostró Dios misericordia para con Cristo sobre la cruz? Explica tu respuesta.

 

Paso 3 ¡Explora!

Solo para los maestros: Analiza esta pregunta para ayudar a la clase a hacer una aplicación personal de la lección.
Aplicación a la vida: Si eres padre, ¿qué ejemplos de tus experiencias en la crianza de tus hijos ilustran la importancia de las consecuencias y de un juicio justo, ablandado por la gracia? ¿O tal vez tienes un cargo de autoridad en tu empleo, o eres responsable por supervisar a tus compañeros de trabajo? En cualquiera de estas situaciones que requieren de juicio o disciplina, ¿has tenido que tomar sobre ti mismo las consecuencias merecidas por tu hijo o tu compa­ñero de trabajo? ¿Cómo se correlaciona esta experiencia con tu aprecio por lo que hizo Jesús por nosotros en la cruz; o cómo profundiza aún más ese aprecio?

 

Paso 4 ¡Aplica!

Solo para los maestros: Sugiere las siguientes ideas para realizar durante la semana:

  1. Escribir un poema, en el cual expreses el gozo y la alabanza a Dios por la belleza de sus juicios y las bendiciones de su gracia.
  2. Un arco iris es un símbolo de la mezcla de la justicia y la misericordia de Dios, y uno de ellos rodea el Trono divino. Diseña una obra de arte que te recuerde este aspecto del carácter de Dios.