Lección 13
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Texto Clave: apocalipsis 22:12
Enseña a tu clase a : |
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Bosquejo de la lección |
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III. Hacer: Aprovechar el tiempo
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Resumen |
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Desde la Caída en adelante, los habitantes de la Tierra han esperado el momento en que Dios venga a dispensar justicia, purificación y una solución final al drama del pecado. Cristo repitió estas promesas, y estamos seguros de que su venida ocurrirá pronto. Aun cuando parezca que se demora, necesitamos mantenernos alerta y listos, preparados, para el día y la hora de su regreso. | |
Paso 1 ¡Motiva!
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Paso 2 ¡Explora!
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Solo para los maestros: El propósito de esta sección es reexaminarnos como pueblo que espera la segunda venida. Las principales áreas que analizaremos serán nuestras prioridades, nuestras actitudes y nuestras responsabilidades. El chasco surge de nuestra incapacidad de predecir o de controlar el futuro. Como adventistas del séptimo día, somos un pueblo que ha estado esperando durante generaciones la segunda venida. ¿Cómo manejamos el sentido de defraudación inevitable, asociado con la espera?
Cuando has estado esperando algo por largo tiempo, es difícil permanecer centrado en ello; es fácil que nos distraiga lo inmediato y lo urgente. A veces, puedes estar tan cansado de esperar que renuncias a ello. Lo mismo sucede con la segunda venida: hemos esperado mucho tiempo. Nos distraen las responsabilidades de la vida, y encontramos difícil mantener nuestro grado de esperanza y de entusiasmo acerca de ella. A menudo nos encontramos en un estado de complacencia en nuestras vidas y responsabilidades terrenales; cosas como el trabajo, las compras, la educación, etc. Estas cosas
colman nuestro tiempo y preocupan nuestras mentes. La única manera de mantener el impulso que da la esperanza es mantenernos concentrados en Jesús. Es importante que refresquemos en nuestros corazones y en nuestras vidas su promesa de regresar y llevarnos a casa. Porque él aseguró que volvería, lo hará. ¡Es realmente así de sencillo! No hay ambigüedad en sus palabras. Él dijo: Volveré.
II. Vivir lo que crees La iglesia en espera necesita hacer más que esperar y creer que Jesús vuelve. Si Jesús viniera hoy y te preguntara qué estabas haciendo, no es suficiente con decirle que lo esperabas pacientemente. No es suficiente creer en la teología de la iglesia o estar unidos en yugo igual en el matrimonio, o mantenerte alejado de las tentaciones mundanas. Jesús nos llama a ser una iglesia activa. Nos llama a cada uno de nosotros a ser sus discípulos. Necesitamos hacer más que asegurar nuestra salvación; también necesitamos estar preocupados por la salvación de otros.
No es suficiente sencillamente esperar el regreso de Cristo. Debemos prepararnos nosotros mismos para el tiempo del fin: siempre listos, siempre vigilantes. ¿ Cuáles son algunas maneras en que puedes prepararte para el glorioso retorno de Cristo? | |
Paso 3 ¡Explora! |
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Solo para los maestros: Esta sección se concentra en cómo cada cristiano individual debería vivir mientras espera la bienaventurada promesa. Hazlo repasando la vida de Jesús sobre la Tierra. Llamando la atención sobre esto, pide a la clase que sugiera maneras en las que podemos exhibir una actitud más positiva en la vida. Considera la vida de Jesús. Los cuatro evangelios relatan su historia desde cuatro perspectivas diferentes. Pero, no importa cuál perspectiva estudies, la vida de Jesús tomó solo un tercio de una vida promedio. Y su ministerio, de unos tres años y medio, fue un tiempo de servicio mucho más corto que el de la mayoría de nosotros. No obstante, sus pocos años de servicio cambiaron el rumbo de más de dos mil años de historia. | |
Paso 4 ¡Aplica! |
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Solo para los maestros: Cuando analizamos el tema de una vida positiva y optimista en el marco de un grupo, tal como una clase de Escuela Sabática, fácilmente nos llenamos de entusiasmo. Pero, unas pocas semanas después, la motivación se desvanece. Nos ocupamos en nuestras responsabilidades, y nos olvidamos de cuáles deberían ser nuestras prioridades. Por eso es importante que cada persona tenga su propia herramienta de motivación, o un recordativo de sobre qué trata realmente su vida. Necesitamos una manera tangible de mantenernos en el sendero correcto.
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