Lección 13
MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO

Texto Clave: apocalipsis 22:12 "He aquí yo vengo presto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra" (Apoc. 22:12).

  Enseña a tu clase a :

  1. Saber bosquejar las promesas bíblicas y las seguridades de la segunda venida de Cristo.
  2. Sentir gozo por la auspiciosa y cercana venida de Cristo.
  3. Hacer: Esperar su venida activamente, aprovechando el tiempo.

Bosquejo de la lección

I .Saber: Regreso

  1. ¿Por qué razones creemos que Jesús regresará de manera física y literal?
  2. ¿Por cuánto tiempo hemos tenido las promesas de la segunda venida de Cristo?
  3. ¿Cuáles son las conexiones entre la muerte de Cristo y su retorno, y por qué son importantes estas conexiones para los cristianos que viven en la actualidad?

II. Sentir: Pronto viene

  1. ¿Por qué es tan importante vivir con la permanente conciencia del pronto regreso de Cristo, cuando parece que ha sido postergado?
  2. ¿Qué clase de emociones despierta la pronta venida del Salvador?

III. Hacer: Aprovechar el tiempo

  1. ¿Qué clase de actividades son importantes hacer, mientras esperamos el retorno de Cristo?
  2. ¿Contra qué tendencias que pueden acompañar la espera y la aparente demora de Cristo deberíamos resguardarnos?

Resumen

Desde la Caída en adelante, los habitantes de la Tierra han esperado el momento en que Dios venga a dispensar justicia, purificación y una solución final al drama del pecado. Cristo repitió estas promesas, y estamos seguros de que su venida ocurrirá pronto. Aun cuando parezca que se demora, necesitamos mantenernos alerta y listos, preparados, para el día y la hora de su regreso.


Paso 1 ¡Motiva!

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Como cristianos adventistas del séptimo día, es vital que nos mantengamos concentrados en la segunda venida de Cristo. Después de haber esperado el regreso de Jesús por tantos años, es fácil perder la pasión y la ansiedad por ese evento.

Solo para los maestros: El objetivo central de esta lección es revitalizar la esperanza de la venida de Cristo; una esperanza que es compartida por los adventistas del séptimo día como ente corporativo y como cristianos individuales.

Piensa cuán diferente es la percepción del tiempo para seres como noso­tros, que existimos por escaso tiempo, y el tiempo para la eternidad de Dios. ¿Podemos realmente tener algún concepto de cómo es el tiempo para Dios? ¿De qué manera la percepción de cuán limitada es nuestra comprensión del tiempo puede ayudarnos mientras esperamos pacientemente el regreso de Cristo?

 

Paso 2 ¡Explora!

Solo para los maestros: El propósito de esta sección es reexaminarnos como pueblo que espera la segunda venida. Las principales áreas que analizaremos serán nuestras prioridades, nuestras actitudes y nuestras responsabilidades.

El chasco surge de nuestra incapacidad de predecir o de controlar el futuro. Como adventistas del séptimo día, somos un pueblo que ha estado esperando durante generaciones la segunda venida. ¿Cómo manejamos el sentido de defraudación inevitable, asociado con la espera?

Comentario de la Biblia


I. Porque él lo dijo
(Repasa, con tu clase Juan 14:1-4.)

Cuando has estado esperando algo por largo tiempo, es difícil permane­cer centrado en ello; es fácil que nos distraiga lo inmediato y lo urgente. A veces, puedes estar tan cansado de esperar que renuncias a ello. Lo mismo sucede con la segunda venida: hemos esperado mucho tiempo. Nos distraen las responsabilidades de la vida, y encontramos difícil mantener nuestro grado de esperanza y de entusiasmo acerca de ella. A menudo nos encontramos en un estado de complacencia en nuestras vidas y responsabilidades terre­nales; cosas como el trabajo, las compras, la educación, etc. Estas cosas colman nuestro tiempo y preocupan nuestras mentes. La única manera de mantener el impulso que da la esperanza es mantenernos concentrados en Jesús. Es importante que refresquemos en nuestros corazones y en nues­tras vidas su promesa de regresar y llevarnos a casa. Porque él aseguró que volvería, lo hará. ¡Es realmente así de sencillo! No hay ambigüedad en sus palabras. Él dijo: Volveré.
Los discípulos oyeron estas palabras, y creyeron. ¡Qué farsa habrían sido los años con Jesús si no hubieran creído en la promesa de su regreso! ¿Cómo hubiesen continuado lo que Jesús comenzó, sin fe en su retorno? Fueron capaces de afrontar adversidades, y aun enfrentar la muerte, porque tomaron con seriedad la promesa de Jesús. Sin esa promesa, y especialmente con nuestra comprensión de la muerte, ¿qué esperanza tendríamos?


Considera: Si no hubiera segunda venida, ¿todavía seguirías procurando ser semejante a Cristo? ¿Por qué sí o por qué no?
Como cristianos, nuestra creencia en la segunda venida nos proporciona una esperanza singular, frente a las circunstancias difíciles. ¿Cuándo te ayudó tu fe a perseverar en tiempos difíciles?

II. Vivir lo que crees
(Repasa, con tu clase, Mat. 28:16-20.)

La iglesia en espera necesita hacer más que esperar y creer que Jesús vuelve. Si Jesús viniera hoy y te preguntara qué estabas haciendo, no es su­ficiente con decirle que lo esperabas pacientemente. No es suficiente creer en la teología de la iglesia o estar unidos en yugo igual en el matrimonio, o mantenerte alejado de las tentaciones mundanas. Jesús nos llama a ser una iglesia activa. Nos llama a cada uno de nosotros a ser sus discípulos. Necesi­tamos hacer más que asegurar nuestra salvación; también necesitamos estar preocupados por la salvación de otros.
La Iglesia Adventista del Séptimo Día, por su nombre y por sus creencias fundamentales, debe ser una iglesia que participa activamente en la Comisión Evangélica. Y, como miembros de ella, debemos apropiarnos de la Gran Co­misión. La forma en que vivimos y respondemos a la segunda venida es una de las cosas que nos marcarán como cristianos adventistas del séptimo día.
Los discípulos de la iglesia cristiana primitiva son nuestro ejemplo. Alimen­tados por su esperanza en el retorno de Cristo, hicieron de la evangelización y la testificación su prioridad. En ella invirtieron todo lo que eran y todos sus recursos terrenales. Y, como resultado, otros se unieron a ellos para hacer lo mismo. Su plan de actividades para la iglesia primitiva era sencillo; su estrate­gia aún lo era más. Y la iglesia habría fracasado, de no haber sido por su actitud y sus acciones. Todo lo que dijeron e hicieron estaba centrado en la esperanza del pronto regreso de Jesús.


Considera: ¿Por qué crees que Jesús demoró su venida por tanto tiempo? ¿O la pregunta misma es obstinada?
¿Cuáles son algunas de las lecciones que podemos aprender del Gran Chasco de 1844?

No es suficiente sencillamente esperar el regreso de Cristo. Debemos pre­pararnos nosotros mismos para el tiempo del fin: siempre listos, siempre vigi­lantes. ¿ Cuáles son algunas maneras en que puedes prepararte para el glorioso retorno de Cristo?
Imagínate que nunca escuchaste del evangelio. Entonces, descubres que Dios te ama. Envió a su Hijo para que muriera por ti. Y él regresará para darte vida eterna. Ahora, imagínate el entusiasmo que sentirías al recibir estas noti­cias. ¿Cómo puedes mantener esa misma novedad y ese entusiasmo por la segunda venida?

 

Paso 3 ¡Explora!

Solo para los maestros: Esta sección se concentra en cómo cada cristiano individual debería vivir mientras espera la bienaventurada promesa. Hazlo repasando la vida de Jesús sobre la Tierra. Llamando la atención sobre esto, pide a la clase que sugiera maneras en las que podemos exhibir una actitud más positiva en la vida.

Considera la vida de Jesús. Los cuatro evangelios relatan su historia desde cuatro perspectivas diferentes. Pero, no importa cuál perspectiva estudies, la vida de Jesús tomó solo un tercio de una vida promedio. Y su ministerio, de unos tres años y medio, fue un tiempo de servicio mucho más corto que el de la mayoría de nosotros. No obstante, sus pocos años de servicio cambiaron el rumbo de más de dos mil años de historia.
Piensa en formas sencillas en las que puedes vivir la clase de vida que cualquiera desearía. Usa las preguntas siguientes, para comenzar:
¿Cuál es tu misión, como cristiano adventista del séptimo día? ¿Qué estás haciendo para cumplir esa misión? ¿Cuál es el rol de la esperanza en tu vida? ¿Cuáles son algunos rasgos personales positivos de tu carácter y personalidad que pueden ser usados en la realización de tus metas?

 

Paso 4 ¡Aplica!

Solo para los maestros: Cuando analizamos el tema de una vida positiva y optimista en el marco de un grupo, tal como una clase de Escuela Sabática, fácilmente nos llenamos de entusiasmo. Pero, unas pocas semanas después, la motivación se desvanece. Nos ocupamos en nuestras responsabilidades, y nos olvidamos de cuáles deberían ser nuestras prioridades. Por eso es importante que cada persona tenga su propia herramienta de motivación, o un recordativo de sobre qué trata realmente su vida. Necesitamos una manera tangible de mantenernos en el sendero correcto.


Actividad: Lee Habacuc 3:17 y 18. ( CB ) Luego, pide a los miembros de la clase que pasen unos pocos minutos en reflexión personal. Luego, pide a la clase que cree una herramienta práctica o una manera que los ayudará a mantener una perspectiva positiva, aun cuando las cosas no vayan bien. Pide que compartan cómo su esperanza en la segunda venida, y todo lo que la acompaña, los ha ayudado a sostenerse en tiempos de pruebas y de dolor.