Sábado 31 de julio Audio Lección |
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LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: : Romanos 5
PARA MEMORIZAR:“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a
esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de
la gloria de Dios” (Rom. 5:1, 2).
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PABLO HABLÓ de la justificación, o aceptación de parte de Dios, porque
solo su justicia puede darnos el derecho de estar con el Señor. Ampliando
esta verdad, Pablo muestra que la salvación es por fe y no por
obras, ni aun para alguien tan “justo” como Abraham. Pablo mira el cuadro
completo del pecado, el sufrimiento y la muerte, y ve que la solución
se encuentra solo en Cristo. | ||||||
Lee Romanos 5:1 al 5. Resume el mensaje de Pablo. ¿Qué puedes obtener de él para ti mismo?
“Justificados” es literalmente “habiendo sido justificados”. El verbo
griego presenta la acción como completada. Hemos sido declarados justos
no por obras de la ley, sino porque hemos aceptado a Jesús. La vida perfecta
de Jesús, su perfecta observancia de la ley, nos ha sido acreditada.
Al mismo tiempo, todos nuestros pecados han sido puestos sobre Jesús.
Dios considera que Jesús cometió esos pecados, no nosotros, y de ese
modo somos exceptuados del castigo que merecíamos. Ese castigo recayó
sobre Cristo, en favor nuestro, para que nunca tuviéramos que afrontarlo
nosotros mismos. ¡Qué noticia más gloriosa para el pecador!
¿Qué es lo que más esperas en tu vida, más que otra cosa? ¿Cómo puede esa esperanza cumplirse en Jesús? ¿Puede hacerlo? Si no, ¿estás seguro de poner tanta esperanza en ello? | ||||||
Lee Romanos 5:6 al 8. ¿Qué se dice aquí acerca del carácter de Dios, y por qué nos da tanta esperanza?
Cuando Adán y Eva transgredieron los requerimientos divinos, Dios comenzó la reconciliación. Desde entonces, Dios ha provisto un camino de salvación e invita a los hombres a aceptarlo. “Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo” (Gál. 4:4). Romanos 5:9 dice que podemos ser salvos de la ira de Dios por Jesús. ¿Cómo entendemos esto?
La sangre en las puertas de los israelitas en Egipto protegió a los primogénitos de la ira que cayó sobre los primogénitos egipcios. Así también la sangre de Jesús garantiza que quien ha sido justificado y retiene esa condición será protegido cuando la ira de Dios destruya, finalmente, el pecado al final de la historia. Algunos dicen: ¿Cómo un Dios amante tiene ira? Pero es por causa de su amor que existe esta ira. ¿Cómo Dios, quien ama al mundo, no tendrá ira contra el pecado? Si fuera indiferente, no se preocuparía de lo que ocurre aquí. Mira a tu alrededor y verás lo que el pecado ha hecho a la creación de Dios. ¿Cómo no estaría Dios airado por tanto mal y devastación? ¿Qué otras razones se nos dan para regocijarnos? Rom. 5:10, 11.
Algunos comentadores ven en el versículo 10 una referencia a la vida que Cristo vivió sobre esta tierra, durante la cual desarrolló un carácter perfecto que ahora ofrece acreditarnos. Aunque esto es ciertamente lo que realizó la vida perfecta de Jesús, Pablo parece enfatizar que Cristo, después de morir, se levantó otra vez y vive para siempre (Heb. 7:25). Como Jesús vive, nosotros estamos salvados. Si hubiese permanecido en la tumba, nuestras esperanzas habrían perecido con él. El versículo 11 continúa dando las razones que tenemos para gozarnos en el Señor. | ||||||
La muerte es nuestro máximo enemigo. Dios creó al hombre con la intención de que viviera para siempre. Con pocas excepciones, los seres humanos no quieren morir; los que quieren morir lo hacen solo por angustia y sufrimiento personales. La muerte va en contra de nuestra naturaleza más básica porque fuimos creados para vivir para siempre. No era el plan que conociéramos la muerte. Lee Romanos 5:12. ¿Qué describe Pablo aquí? ¿Qué explica esto?
Los comentadores han discutido más sobre este pasaje que sobre la mayoría de los otros. Tal vez la razón sea, como dice el Comentario bíblico adventista (tomo 6, p. 525), que los comentadores han “tratado de usarlo para propósitos que no son los de Pablo”.
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Lee Romanos 5:13 y 14. ¿Qué dice Pablo aquí?
La frase “antes de la ley” es paralela a la afirmación “desde Adán hasta Moisés”. Se refiere al tiempo transcurrido desde la creación hasta el Sinaí, antes de la introducción formal de las reglas y leyes del sistema israelita, que incluían, por supuesto, los Diez Mandamientos. El pecado existió antes del Sinaí. La mentira, el homicidio, el adulterio y la idolatría ¿no eran pecaminosos hasta entonces? Por supuesto que sí. ¿Cuáles son algunos textos que revelan la realidad del pecado antes del Sinaí?
Es cierto que antes del Sinaí el hombre tenía una revelación limitada de Dios, pero sabía suficiente para ser tenido por responsable. Dios es justo y no castigaría a nadie injustamente. Antes del Sinaí la gente moría. La muerte pasó a todos. Aunque no habían pecado contra un mandamiento revelado explícitamente, de todos modos habían pecado. Tenían revelaciones de Dios en la naturaleza, y por no responder a ellas eran tenidos como culpables. “Las cosas invisibles de él [...] se hacen visibles desde la creación del mundo [...] de modo que no tienen excusa” (Rom. 1:20). ¿Con qué propósito se reveló Dios mismo más plenamente en la “ley”? Rom. 5:20, 21.
La instrucción dada en el Sinaí incluía la ley moral, aunque ella había existido antes de eso. Sin embargo, esta fue la primera vez, según la Biblia, que esta ley fue escrita y proclamada. Cuando los israelitas se compararon con los requerimientos divinos, descubrieron que estaban lejos de alcanzarlos. Es decir, el pecado abundó. De repente se dieron cuenta de sus transgresiones. Esta revelación los ayudaría a ver su necesidad de un Salvador y los llevaría a aceptar la gracia ofrecida por Dios. La verdadera religión del Antiguo Testamento no era legalista. | ||||||
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“Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos” (Rom. 5:18, 19). ¿Qué contraste se nos presenta aquí? ¿Qué esperanza se nos ofrece en Cristo?
De Adán recibimos la sentencia de muerte. Sin embargo, Cristo vino y pasó por el terreno donde cayó Adán, soportando toda prueba en lugar del hombre. Él redimió el desgraciado fracaso y la caída de Adán y, como nuestro sustituto, nos puso en una buena relación con Dios. Por eso, Jesús es el “segundo Adán”. “El segundo Adán era un ser moral libre, responsable por su conducta. Rodeado por influencias intensamente sutiles y engañosas, estuvo en una condición mucho menos favorable que el primer Adán para vivir una vida sin pecado; sin embargo, en medio de los pecadores, resistió toda tentación a pecar y mantuvo su inocencia. Siempre estuvo sin pecado” (“Comentarios de Elena G. de White”, CBA 6:1.074). ¿De qué modo se contrastan los actos de Adán y de Cristo en Romanos 5:15 al 19?
Considera las ideas opuestas aquí: muerte/vida, desobediencia/obediencia, condenación/justificación, pecado/justicia. ¡Jesús vino y revirtió todo lo que Adán había hecho! También es fascinante que la palabra don aparezca cinco veces en los versículos 15 al 17. ¡Cinco veces! El punto es sencillo: Pablo enfatiza que la justificación no se gana; es un don. Es algo que no merecemos. Como todos los dones, tenemos que buscarlo y aceptarlo. En este caso, lo pedimos por la fe. ¿Cuál es el mejor don (regalo) que alguna vez recibiste? ¿Qué lo hizo tan bueno, tan especial? ¿De qué modo el hecho de que fue un don, a diferencia de algo que hayas ganado, te hizo apreciarlo mucho más? No obstante, ¿cómo puede siquiera compararse ese don con lo que tenemos en Jesús? | ||||||
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Ayuda en la vida cotidiana”, El ministerio de curación, pp. 372-374; Mensajes selectos, t. 1, pp. 449, 450; “La tentación y la caída”, Patriarcas y profetas, pp. 34-37; y, si tienes acceso a la SDA Encyclopedia, lee el artículo “Justification”, t. 1, pp. 839-841. “Muchos están engañados acerca de la condición de su corazón. No comprenden que el corazón natural es engañoso más que todas las cosas y desesperadamente impío. Se envuelven con su propia justicia y están satisfechos con alcanzar su propia norma humana de carácter” (MS 1:376). “Hay gran necesidad de que Cristo sea predicado como la única esperanza y salvación. Cuando la doctrina de la justificación por la fe fue presentada [...] llegó a muchos como el agua que recibe el viajero sediento. El pensamiento de que nos es imputada la justicia de Cristo no debido a ningún mérito de nuestra parte, sino como una dádiva gratuita de Dios, pareció un pensamiento precioso” (MS 1:422). “Las pruebas constituyen parte de la educación en la escuela de Cristo, para purificar a los hijos de Dios de las escorias terrenales. Porque Dios está dirigiendo a sus hijos, se presentan las experiencias angustiosas. Las pruebas y los obstáculos constituyen métodos elegidos por él como disciplina y condiciones para el éxito. Aquel que lee el corazón de los hombres conoce sus debilidades mejor que ellos mismos. Ve que algunos tienen cualidades que, dirigidas correctamente, pueden ser usadas para el adelantamiento de su obra” (HAp 432). PREGUNTAS PARA DIALOGAR
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PARA MEMORIZAR:
RESUMEN:
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