| Notas de E. G. White Lección 6 EL MODELO DE BENIGNIDAD (Mat. 5:43-48) |
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Domingo 31 (Audio) La manifestación de odio nunca quebrará la malicia de nuestros, pero el amor y la bondad serán devueltos con amor y bondad. Aunque Dios recompensa la virtud y castiga la culpa, no deja de derramar sus bendiciones sobre los impíos aunque ellos deshonren diariamente su nombre. Permite que el sol y la lluvia caigan sobre justos e injustos, dándoles a todos prosperidad temporal. Si un Dios santo manifiesta tal paciencia y benevolencia hacia los rebeldes e idólatras, cuán necesario es que los seres humanos imperfectos muestren un espíritu semejante hacia sus prójimos. En lugar de maldecir a quienes los hieren, debieran mostrar una bondad similar a la que Cristo mostraba hacia quienes lo perseguían, buscando así separarlos de sus malos caminos. Cristo enseñó a sus seguidores a mostrar cortesía cristiana a todos aquellos que estuvieran en su círculo de influencia, a realizar acciones misericordiosas y mostrar una benevolencia superior a la del mundo. Los hijos de Dios debieran mostrar el espíritu que reina en el cielo, en contraposición con el espíritu egoísta y mezquino que se muestra en el mundo. Y para alcanzar tal ideal deben llegar a ser perfectos en su humilde esfera así como Dios es perfecto en su exaltada esfera; esa es la única manera de estar preparados para la compañía de sus seguidores el ideal del carácter cristiano: "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto" (S. Mateo 5:48) (Folleto: Redemption: or the Teaching fo Christ,the Anointed One, pp. 76, 77). La perfección de la obra de Dios se ve tan claramente en el más diminuto insecto como en el rey de las aves. El alma del niñito que cree en Cristo le es tan preciosa como los ángeles que rodean su trono. "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto" (S. Mateo 5:48). Como Dios es perfecto en su esfera, puede serlo el hombre en la suya. Todo lo que la mano hallare para hacer debe ser hecho con esmero y prontitud. La fidelidad e integridad en las cosas pequeñas, el cumplimiento de los pequeños deberes y de los actos de bondad, alegrará la senda de la vida, y cuando nuestra obra en la tierra esté terminada, cada uno de los pequeños deberes cumplidos con fidelidad será atesorado como preciosa gema delante de Dios (Joyas de los testimonios, t. 1, p. 589). | |
| Notas de E. G. White Lección 6 BENIGNIDAD HACIA UN “PERRO MUERTO” |
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Lunes 1 (Audio) El orgulloso fariseo consideraba que había honrado suficientemente a Jesús con invitarlo a su casa, sin necesidad de mostrarle un respeto mayor a tan exaltado huésped, quien además había realizado un misericordioso milagro sobre él. Jesús, en cambio, exaltó la acción de la mujer, la que expresó su gratitud y amor con todo su corazón: "Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama" (S. Lucas 7:47). Cristo nos enseñó a orar: "Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores", pero aun para los que pretenden ser seguidores de Jesús, es muy difícil perdonar como perdonó Cristo. Se practica tan poco el verdadero espíritu de perdón, y se aplican tantas interpretaciones a los requerimientos de Cristo, que se pierden de vista su fuerza y belleza. Tenemos una visión muy incierta de la gran misericordia y amante bondad de Dios. Él está lleno de compasión y perdón, y nos perdona gratuitamente si realmente nos arrepentimos y confesamos nuestros pecados. Y cuando el mensaje del amor perdonador de Dios proviene de un corazón que ha comprobado por experiencia personal sus efectos, a aquellos que no lo han experimentado aún, les parece que se está hablando en parábolas. El amor y la simpatía expresados en la vida de Cristo deben llegar a ser parte de nuestras vidas y caracteres (The Watchman, octubre 13, 1908). | |
| Notas de E. G. White Lección 6 PALABRAS AMABLES (Efe. 4:32) |
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Martes 2 (A Los que profesan ser seguidores de Cristo y a la vez son rudos, poco amables y descorteses en palabras y conducta, no han aprendido de Jesús... La conducta de algunos que se dicen cristianos es tan falta de bondad y cortesía que lo mejor que hacen de la apariencia de mal. No puede ponerse en duda su sinceridad, ni cuestionarse su rectitud; pero la sinceridad y la rectitud no expían la falta de bondad y cortesía. El cristiano debe mostrar simpatía además de ser veraz, y debe ser compasivo y cortés a la par que correcto y honrado...
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| Notas de E. G. White Lección 6 LA BENIGNIDAD DEVUELTA (Luc. 6:38) |
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Miércoles 3 (Audio ) No hemos de pensar en el galardón, sino en el servicio; sin embargo, la bondad que se muestra en tal espíritu no dejará de tener recompensa. "Tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público". Aunque es verdad que Dios mismo es el gran galardón, que abarca todo lo demás, el alma lo recibe y se goza en él solamente en la medida en que se asemeja a él en carácter. Sólo podemos apreciar lo que es parecido a nosotros. Sólo cuando nos entregamos a Dios para que nos emplee en el servicio de la humanidad, nos hacemos partícipes de su gloria y carácter.
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| Notas de E. G. White7 Lección 6 VESTÍOS DE BENIGNIDAD (Col. 3:12-14) |
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Jueves 4 (Audio ). El deber, el severo deber, tiene una hermana gemela, que es la bondad. Si el deber y la bondad se fusionan, se obtendrá una ventaja definida; pero si se separa el deber de la bondad, si el tierno amor no se mezcla con el deber, se producirá un fracaso, y como consecuencia habrá un daño muy grande. No ha deformarse a los hombres y las mujeres, pero muchos pueden ser ganados mediante la bondad y el amor (Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 123). Nuestro propósito debiera ser infundir toda la amabilidad posible en nuestra vida y hacer todos los favores posibles a los que nos rodean. Las palabras bondadosas nunca se pierden, Jesús las registra como si hubieran sido dirigidas a él mismo. Sembrad semillas de bondad, de amor y de ternura, y darán fruto (Comentario4bíblico adventista, t. 6, p. 1118). El que bebe en el espíritu de Cristo lo manifestará en sus palabras bondadosas, y lo expresará con su conducta cortés. El plan de salvación debe suavizar todo lo que sea duro y áspero en el temperamento, y pulir toda rugosidad o arista en las maneras. El cambio exterior dará testimonio de un cambio en el interior. La verdad es lo que santifica, lo que refina. Cuando se la recibe en el corazón, obra con un poder oculto, transformando al que la recibe. Pero aquellos que profesan la verdad y que al mismo tiempo son ásperos, huraños y faltos de bondad en sus palabras y comportamiento, no han aprendido de Jesús; todas estas manifestaciones demuestran que todavía son siervos del maligno. Ningún hombre puede ser un cristiano sin tener el espíritu de Cristo, sin manifestar su humildad, suavidad y refinamiento en las maneras (Nuestra elevada vocación, p. 240). La religión de Cristo es un sistema de verdadera cortesía celestial, y conduce a la exhibición práctica de una habitual ternura de sentimientos, bondad y comportamiento. Quien posea la bondad, acrecentará esta gracia, adelantando un paso más en la escalera. Cuanto más suba en la escalera, tanto más la gracia de Dios se revelará en su vida, sus sentimientos y sus principios. Está aprendiendo siempre los términos de su aceptación con Dios; y la única manera para obtener una herencia en los cielos, en llegar a ser semejante a Cristo en carácter. Todo el plan de misericordia debe suavizar lo que áspero en el temperamento, y refinar cualquier cosa tosca en el comportamiento. El cambio interno se manifiesta en las acciones externas. Las gracias del Espíritu de Dios obran, con un poder oculto, en la transformación del carácter. La religión de Cristo nunca manifestará acciones ásperas, incultas y descorteses. La cortesía es una virtud bíblica. La virtud de esta gracia del amor fraternal caracterizó la vida de Cristo. Esta cortesía nunca ha sido manifestada en la tierra como la reveló Jesucristo, y no podemos desestimar su valor (Nuestra elevada vocación, p. 74). | |
| Notas de E. G. White Lección 2 |
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