Conocer a Dios debe ser una búsqueda de toda una vida para cada hijo de Dios. «Son intensos y desesperados tus deseos de conocer a Dios? ¿Se elevan tus pensamientos cuando meditas en lo que Dios ha hecho por ti? ¿Has superado la relación superficial en tu comunión con Dios? ¿Cuan estrecha es la comunión que tienes con tu Padre? Durante su ministerio, Pablo estuvo obsesionado por conocer a Jesús. Entendía claramente la diferencia entre conocer acerca de Dios y conocer a Dios.
Conocer a Jesucristo conlleva una comprensión cada vez mis profunda, comprensión que se logra a través del cultivo de una relación intima con él. Parecería que muchos cristianos han conectado su "piloto automático". Todos sus movimientos son realizados fielmente, de forma mecánica. Asisten a la iglesia, estudian su lección de Escuela Sabática y devuelven sus diezmos, pero realmente no hay emoción, ni pasión; todo es pura rutina. No hay nada más que dar, nada más que conocer, nada más que mejorar.
Si quieres sentir esa pasión, si, como el apóstol Pablo, quieres conocer más y más de tu Señor, he aquí algunos consejos para hoy.

¿Es Dios la pasión más importante para ti hoy?