SALMO 138

Salmo de David.
1 TE ALABARE con todo mi corazón; Delante de los dioses te cantaré salmos.
2 Me postraré hacia tu santo templo, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.
3 El día que clamé, me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma.
4 Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra, Porque han oído los dichos de tu boca.
5 Y cantarán de los caminos de Jehová, Porque la gloria de Jehová es grande.
6 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
7 Si anduviera yo en medio de la angustia, tú me vivificarás; Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano, Y me salvará tu diestra.
8 Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.


INTRODUCCIÓN.
EL Sal. 138 es un himno de acción de gracias. El salmista irradia ánimo, valor y fidelidad y promete reconocer a su Señor delante de todos los dioses de los paganos o ante reyes y gobernantes. Con referencia al sobrescrito, ver pág. 622.


1.
Dioses.
Heb. 'elohim, aquí posiblemente se haga referencia a los dioses paganos. El salmista no pensaba que estos dioses paganos realmente existían. Se refiere a ellos porque estaban en el pensamiento de sus adoradores. La LXX traduce "ángeles", como en Sal. 8: 5 (ver com., y también el t. I, pág. 180).
2.
Has engrandecido tu nombre.
La LXX dice: "Porque has engrandecido tu santo nombre sobre todas las cosas". Esta traducción elude la dificultad de considerar que la palabra de Dios pueda estar por encima de su nombre, aunque el "nombre" muchas veces representa a la "persona" o al "carácter" (ver com. Sal. 7: 17). No obstante, podría considerarse que en este pasaje el "nombre" representa la reputación. El nombre de Jehová, o su reputación, habían sido gravemente deshonrados por los pecados de Israel. El cumplimiento de la palabra, o sea de la promesa de Dios, tendería a restablecer la confianza en el buen nombre del Dios de Israel. 937
4.
Te alabarán.
Cuando los reyes de la tierra oigan lo que Dios hace en favor de su pueblo, se unirán en la alabanza. El salmista se dedica a su misión de relatar a otros la bondad de Dios, con plena seguridad de alcanzar su meta.
5.
Cantarán.
Cuando una persona conoce los caminos de Dios y los sigue, tiene muchas razones para cantar.
6.
Humilde.
Aunque Dios es ensalzado por encima del cielo, voluntariamente condesciende hasta el nivel de los humildes de la tierra. Mira con bondad a los pobres en espíritu y ha prometido morar con ellos (Isa. 57: 15). "La humildad de corazón es la fuerza que da victoria a los discípulos de Cristo; es la prenda de su relación con los atrios celestiales" (DTG 269).
Altivo.
La arrogancia es una barrera insuperable entre el hombre y Dios. El orgullo fue el pecado que hizo caer a Lucifer (Isa. 14: 13, 14).
8.
Jehová cumplirá.
Cf. Fil. 1: 6.
Obra de tus manos.
El salmista invoca a Dios como su creador. Cuando reconocemos así a Dios, tenemos una base para confiar en que él satisfará nuestras necesidades.
COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE
6 DTG 269; FE 371