1 Cristo alaba a la viuda pobre. 5 Predice la destrucción del templo y de Jerusalén. 25 Las señales que ocurrirán antes del día final. 34 Exhorta a sus discípulos a velar y orar constantemente.
1 LEVANTANDO los ojos, vio a los ricos que echaban sus ofrendas en el arca de las ofrendas.
2 Vio también a una viuda muy pobre, que echaba allí dos blancas.
3 Y dijo: En verdad os digo, que esta viuda pobre echó más que todos.
4 Porque todos aquéllos echaron para las ofrendas de Dios de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo el sustento que tenía.
5 Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo:
6 En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida.
7 Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder?
8 El entonces dijo: Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos.
9 Y cuando oigáis de guerras y de sediciones, no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente.
10 Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino;
11 y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo.
12 Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre.
13 Y esto os será ocasión para dar testimonio.
14 Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa;
15 porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.
16 Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros;
17 y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.
18 Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
19 Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.
20 Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.840
21 Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.
22 Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.
23 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo.
24 Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.
25 Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas;
26 desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.
27 Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.
28 Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
29 También les dijo una parábola: Mirad la higuera y todos los árboles.
30 Cuando ya brotan, viéndolo, sabéis por vosotros mismos que el verano está ya cerca.
31 Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios.
32 De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.
33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
34 Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
35 Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.
36 Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.
37 Y enseñaba de día en el templo; y de noche, saliendo, se estaba en el monte que se llama de los Olivos.
38 Y todo el pueblo venía a él por la mañana, para oírle en el templo.
1.
Levantando los ojos.
[La ofrenda de la viuda, Luc. 21: 1-4 = Mar. 12: 41-44. Comentario principal: Marcos.]
5.
A unos que hablaban de que el templo.
[Jesús predice la destrucción del templo, y señales antes del fin, Luc. 21: 5-38 = Mat. 24: 1-51 = Mar. 13: 1-37. Comentario principal: Mateo.]
Ofrendas votivas.
Estas "ofrendas votivas" sin duda habían sido dedicadas al templo con el propósito de hermosearlo, como fue el caso de la dorada vid de Herodes a la entrada del templo (Josefo, Antigüedades xv. 11. 3; cf. DTG 527-528).
9.
No será inmediatamente.
Jesús está diciendo: "el fin no será en seguida".
12.
Antes de todas estas cosas.
Lucas incluye aquí (vers. 12-16) una parte del discurso del monte de los Olivos que no aparece en Mateo, probablemente porque en éste ya se habían presentado prácticamente las mismas ideas, expresadas casi con las mismas palabras, como parte de un discurso anterior. Con referencia a los vers. 12-16, ver com. Mat. 10: 17-21.
13.
Os será ocasión.
Ver com. Mar. 13: 9.
14.
Proponed.
Gr. promeletáÇ, "preparar", "ejercitarse por adelantado". Es probable que este verbo se refiera a la repetición de un discurso antes de presentarlo, para que el orador pueda estar mejor preparado para darlo. Al defenderse "ante reyes y ante gobernadores" (vers. 12), los discípulos no debían tener discursos preparados de memoria. Con referencia a las razones para la advertencia de Cristo, ver com. Mat. 10: 19-20.
18.
Ni un cabello.
Esta promesa no es una garantía total de inmunidad contra el martirio pues Jesús acaba de decir que algunos serían muertos (vers. 16). Es posible que signifique que los gobernantes que juzgaran a los cristianos tendrían poder sobre ellos sólo hasta donde Dios se lo permitiera (Juan 19: 11; Hech. 5: 35-58). Pero también es posible que esas palabras de Cristo se refieran a los resultados finales y no a las perspectivas inmediatas de este mundo, y signifiquen que los gobernantes terrenales no pueden tener poder alguno sobre el bienestar eterno de los cristianos (Juan 10: 28- 29; ver com. Mat. 10: 28, 30).
19.
Con vuestra paciencia.
Cf. Mat. 24: 13; 841 Mar. 13: 13. "Con vuestra perseverancia" (BJ) "Con vuestra constancia" (BC).
20.
Rodeada de ejércitos.
Es decir, por los ejércitos romanos. Ver com. Mat. 24: 2; 15-20.
Su destrucción.
La destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C. significó el fin de la nación judía como tal (ver com. Mat. 24: 14-15).
21.
Los campos.
Es decir, las zonas rurales.
22.
Días de retribución.
Ver com. Mat. 23: 35-36.
Que están escritas.
Sin duda se refiere a las maldiciones que seguirían a la desobediencia (ver Deut. 27: 11-26; 28: 15- 68).
23.
Ira sobre este pueblo.
Es decir, sobre los judíos. Ver com. Mat. 23: 35; cf. Jer. 5: 29. En cuanto a la presentación completa del plan que Dios tenía para Israel, su fracaso, y su rechazo como nación, ver t. IV, pp. 28-35.
24.
Filo de espada.
Literalmente "boca de espada". Una evidente referencia a la sangrienta culminación del sitio de Jerusalén en el año 70 d. C. (ver pp. 71-78; com. Mat. 24: 2, 15-20).
Serán llevados cautivos.
Tal como lo había predicho Moisés si Israel no se esforzaba "de poner por obra todas las palabras de esta ley que están escritas en este libro" (Deut. 28: 58, 63-68). Esta advertencia ya se había cumplido antes con el cautiverio babilónico (Jer. 16: 13; 40: 1-2; 52: 12-16, 28-31; Dan. 1: 1-3; 9: 11-14, etc.). La explicación del ángel Gabriel a Daniel referente a la futura restauración del cautiverio babilónico (ver com. Dan. 9: 24-25), estaba unida a la advertencia de que la repetición de los errores que habían causado dicho cautiverio darían por resultado la segunda destrucción de Jerusalén y del templo (ver com. Dan. 9: 26-27). Cristo se refiere aquí a esta segunda destrucción y al esparcimiento de los judíos (ver com. Mat. 24: 15-20; cf. Luc. 21: 20). Esta situación se remediaría cuando "los tiempos de los gentiles" se cumplieran. Ver t. IV, pp. 32-38.
Será hollada.
La poca autonomía de que gozaron los judíos bajo la jurisdicción romana antes del año 70 d. C. nunca se restableció, y desde ese fatídico año, Jerusalén ha estado casi continuamente bajo la dominación de gentiles. Como resultado de la revolución de Barcoquebas, aplastada en el año 135 d. C., so pena de muerte se prohibió la entrada de todo judío en la ciudad. Después del año 70 d. C., no se volvió a reconstruir el templo. La ciudad ha sido ocupada y gobernada, entre otros, por los romanos, los sarracenos, los normandos, los turcos, los cruzados y los árabes. En junio de 1967, durante la guerra de los seis días, los judíos se posesionaron de toda la ciudad.
Los tiempos de los gentiles.
El tiempo asignado a la nación judía pronto terminaría, y los judíos dejarían de ser el pueblo escogido de Dios. Cuando fueran rechazados como nación, el Evangelio se predicaría a todas las naciones (Hech. 1: 8; 13: 46; 18: 6; 28: 25-28; Rom. 1: 16). En el t. IV, pp. 28-38 se presenta el papel de los judíos como pueblo escogido de Dios, su apostasía y su reemplazo por los gentiles.
25.
Habrá señales.
Ver com. Mat. 24: 29.
Angustia.
El texto griego implica que la angustia" se debe al "bramido del mar y de las olas". La última parte del vers. 25 dice literalmente: "y sobre la tierra angustia de las naciones en perplejidad [por] el bramido del mar y de las olas".
Mar.
Cristo asocia las manifestaciones de las fuerzas destructivas de la naturaleza con las señales en los cielos que precederán su regreso a la tierra con poder y gloria.
26.
Desfalleciendo los hombres.
Literalmente "los hombres dejando de respirar" [por muerte o desmayo]. La razón básica de esta angustia es el sacudimiento de "las potencias de los cielos". Estas escenas ocurrirán bajo la séptima plaga (PE 41; CS 694). Los impíos contemplarán estas escenas "con terror y asombro" (CS 694), y pedirán a las montañas y a las rocas que caigan sobre ellos y los escondan (Apoc. 6: 14-17).
29.
Y todos los árboles.
Lucas señala a los lectores que no sólo la higuera sino también los otros frutales ilustran la lección que desea presentar.
31.
El reino de Dios.
Es decir, el reino de gloria, en contraste con el reino de la gracia divina (ver com. Mat. 4: 17; 5: 2).
34.
Glotonería.
Gr. kraipál', "embriaguez" y también el malestar que sigue a la borrachera. Esta palabra se refiere a la cabeza que se tambalea entontecida. Los autores griegos que escribían de medicina, empleaban la palabra kraipál' para referirse a las náuseas y al malestar que siguen a la embriaguez.
Afanes.
"Ansiedades"; "preocupaciones" (BJ, BC, NC).
35.
Lazo.
Ver 1 Tes. 5: 4; 1 Tim. 3: 7; 2 Tim. 2: 26.
36.
Velad.
Gr. agrupnéÇ, "desvelarse", es decir "estar despierto". 842
Orando.
Ver com. cap. 18: 1.
Seáis tenidos por dignos de escapar.
La crítica textual establece (cf. p. 147) el texto "tengáis fuerza para escapar". "Tengáis fuerza y escapéis" (BJ); "para que podáis evitar todo esto" (NC).
Estar en pie.
Ver com. cap. 19: 24. Esta es la meta suprema de la vida cristiana.
37.
De día.
He aquí un resumen retrospectivo de las actividades de Jesús durante los tres primeros días de la semana de la pasión (ver com. Mat. 23: 38).
De noche.
Jesús había regresado a Betania el domingo por la noche y el lunes por la noche (ver com. Mar. 11: 11-12, 20; cf. DTG 534). Es probable que Jesús y sus discípulos pasaran la noche del martes en el monte de los Olivos.
38.
Todo el pueblo.
Quizá éste también sea un resumen, similar al del vers. 37. Jesús no enseñó más en el templo después de esta ocasión.
COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE
3 DTG 567; OE 482
5-38 DTG 581-591
12 HAp 69
14-15 HAp 80
15 2T 485
16 DTG 583; HAp 69; 2JT 176, 301; PR 431; SC 196
16-17 CS 31, 59, 310; SR 331
18 DTG 584, 588
19 Ev 458; 2T 320, 424
20 CS 29; 2JT 151, 166
20-21 CS 33; PP 162
20-22 DTG 583
25 CS 41, 349
25-26 Ev 17; SC 70
26 PE 41; 4T 53
28 CS 354; DTG 586; Ev 17; NB 301
30-31 CS 354
31 DTG 201,588
33-36 3JT 416
34 CS 355, 683; DTG 201, 591; 1JT 248, 508; 2JT 43, 162; PVGM 36, 259-260; 1T 168, 469; 4T 31; 5T 235, 259, 280; 6T 410; TM 241
34-35 CM 281
34-36 CW 24; 1JT 505; 2JT 12; PP 162
35 FE 335; 6T 129
36 CS 355; DTG 202, 591; MeM 17; 5T 235; TM 517