ISAÍAS

CAPÍTULO 53
1 El profeta lamenta la incredulidad de la gente y anuncia los sufrimientos de Cristo, 4 presenta los beneficios de su muerte vicaria, 10 y profetiza el éxito de su misión
1 ¿QUIEN ha creado a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?
2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
5 Más él fue por nuestra rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, por su llaga fuimos nosotros curados.
6 Todos nosotros nos descarriamos como oveja, cada cual se apartó, por su camino; mas Jehová cargó en él pecado de todos nosotros.
7 Angustiado él y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
8 Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.
9 Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándose a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.
11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, que quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.
12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuetes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orando por los transgresores.
1.
¿Quién ha creído?
¿Quién habría creído el relato de la humillación y ensalzamiento del Mesías, el Siervo de Jehová? 328 (ver com. cap. 52: 7, 13-15). El relato del amor abnegado del Salvador y de su sacrificio vicario -tema de Isa. 52: 13 a 53: 12-es el mensaje más admirable, las supremas "nuevas del bien" (ver com. cap. 52: 7), del tiempo y de la eternidad. (Nótese que la división entre los cap. 52 y 53 debería hacerse inmediatamente después del vers. 12 del cap. 52, y no después del vers. 15.)
Los comentadores judíos modernos niegan que la descripción gráfica del "siervo" suficiente (ver com. cap. 52: 13), expuesta en este capítulo, sea una predicción del Mesías o que pueda aplicarse a él. Algunos han sugerido cristianos no se atreven a afirmar con total seguridad que este pasaje es una profecía mesiánica. La tendencia de ambos grupos es aplicar la profecía de Isa. 53 a los sufrimientos de los judíos a manos de sus enemigos, o, en particular, al sufrimiento intenso de algún judío del tiempo de Isaías. Algunos han sugerido que el profeta describe aquí sus propias vicisitudes. En el NT este pasaje se aplica claramente a Cristo (Mat. 8: 17 y Juan 12: 38).
Nuestros anuncios.
"Lo que hemos oído". Se refiere a las "nuevas del bien" del cap. 52: 57, las cuales se relatan detalladamente en los cap. 52: 13 a 53: 12.
El brazo.
Este es el instrumento mediante el cual el hombre ejecuta sus obras. Aquí se revela el "brazo", es decir el poder de Dios que obra para la salvación de los hombres.
2.
Subirá cual renuevo.
El sujeto tácito de la oración el "siervo" que presenta en el cap. 52: 13, el Mesías ( ver com. Luc. 2: 52). Así como la plata se nutre del suelo, así Cristo había de alimentarse de la sabiduría y de la fuerza de Dios. La figura del "renuevo" recuerda la "vara" de Isa. 11: 1.
Delante de él.
Probablemente signifique "delante de Dios", en el sentido de que estuvo sumiso a la voluntad divina y sujeto al cuidado del Padre (ver com. Luc. 2: 49).
Raíz.
Heb. shóresh. La palabra se usa a veces en sentido literal, pero en el AT se utiliza mucha más veces en el sentido figurado. La figura se basa en que muchos casos una planta o árbol es cortado de raíz, pero si ésta queda en la tierra, crecerá de nuevo. "Raíz" equivale aquí a "planta tierna".
De tierra seca.
Una planta que crece en tierra sin agua, ni crece ni es atractiva. Los dirigente judíos no encontraron el carácter de Jesús nada atrayente.
No hay parecer.
Es decir, no tenía nada que llamara la atención. Los hombres no debían ser atraídos por Cristo por despliegue de gloria sobrenatural, sino por la hermosura de una vida piadosa (ver DTG 14, 19, 29). Cristo anduvo entre los hombres como hombres, pero como hombre perfecto. Isaías no habla aquí de la apariencia física de Cristo, sino que afirma que no era el tipo de Mesías que los judíos esperaban (ver com. Luc. 4: 29). Con referencia al aspecto físico de Jesús, ver com. Luc. 2: 52.
3.
Despreciado y desechado.
Durante toda su vida Cristo supo lo que era ser odiado, despreciado y rechazado.
Varón de dolores.
Cuando tomó sobre sí la forma de hombre, Cristo llegó a ser sensible a todo el dolor, la tristeza y los desengaños que el hombre conoce. Por medio de la humanidad de Jesús, la divinidad experimentó todo lo que el hombre ha heredado. Le tocó en suerte sufrir todos los malos tratos y las maldades que los hombres impíos y los ángeles caídos pudieran causarle. Esto culminó en el juicio la crucifixión.
Escondimos.
En vez de compartir la aflicción de Cristo, los hombres se apartaron de él con amargura y desprecio. No se apiadaron de él, sino que lo reprocharon por su desdicha suerte. Cf. Mat. 26: 29-31; 27: 39-44. Hasta sus discípulos lo abandonaron y huyeron (Mat. 26: 56).
4.
Nuestras enfermedades.
En los vers. 4-6 de destaca la naturaleza vicaria de los sufrimientos y de la muerte de Cristo. El hecho de que sufriera y muriera por nosotros, y no por causa de sí mismo, de repite nueve veces en estos versículos y de nuevo en los vers. 8, 11. Sufrió en nuestro lugar. Tomó sobre sí el dolor, la humillación y el maltrato que nosotros merecemos (ver DTG 16).
Herido de Dios.
El enemigo hizo que los sufrimientos de Jesús parecieran como castigo infligido sobre él por un Dios vengativo por causa de sus pecados (ver DTG 436). Si eso hubiera sido verdad, no podría haber sido el Redentor del mundo.
5.
El castigo.
Es decir, el castigo necesario para que estemos en paz con Dios (Rom. 5: 1).
6.
Todos nosotros . . . como ovejas.
Esta parece haber sido un expresión proverbial 329 (Sal. 119: 176; cf. Zac. 10: 2; Mat. 18: 11-12). En cuanto al rescate de la "oveja perdida", ver com. Luc. 15: 1-7. Con referencia a las relaciones entre el Pastor y sus "ovejas", ver com. Juan 10: 1-18.
7.
No abrió su boca.
No protestó, ni se quejó para defenderse. El silencio fue la evidencia de una sumisión total e incondicional (ver Mat. 26: 39-44). Lo que el Mesías hizo, lo hizo voluntariamente y con alegría, a fin de que el pecador condenado pudiera ser salvo. Con referencia al cumplimiento de esta profecía, ver Mat. 26: 63; 27: 12,14.
8.
Por cárcel.
Heb. "por opresión". El Mesías no fue juzgado con justicia, a pesar de que se pretendió seguir un procedimiento judicial correcto. La sentencia no fue justa.
Fue quitado.
"Tras arresto y juicio fue arrebatado" (BJ) por la muerte.
Su generación.
No es enteramente claro el significado del hebreo, por lo cual se han propuesto varias traducciones. Este pasaje está escrito en forma poética, y por eso puede interpretarse como un paralelismo poético. De considerarse así, la segunda frase del paralelismo del vers. 8 normalmente se relacionaría con la primera (ver t. III p. 26). Esto permitiría que la pregunta traducida como "su generación, ¿quién la contará?" se tradujera también de la siguiente forma: "De su causa ¿quién se preocupa?" (BJ). La primera frase se refiere claramente al juicio y a la condenación de Jesús, y la segunda, traducida de esta forma, indica que nadie lo defendió. "Fue arrebatado por un juicio inicuo, sin que nadie defendiera su causa" (NC). Otros han pensado que esta frase indica que Jesús no tendría descendencia natural que perpetuara su linaje familiar.
Por la rebelión.
Con referencia a la naturaleza vicaria de los sufrimientos y de la muerte de Cristo, ver com. vers. 4-6.
9.
Con los impíos.
El Siervo piadoso (ver com. cap. 52: 13) fue muerto como pecador, no como santo. Habiendo entregado su vida en favor de los transgresores, murió con ellos.
Con los ricos.
Cristo sería sepultado en la tumba de un rico, la de José de Arimatea (Mat. 27: 57-60).
Aunque.
Cristo sufrió la suerte del pecador, aunque no había hecho nada para merecerla.
10.
Jehová quiso.
Dios no se alegró de que su Siervo (ver com. cap. 52: 13), el Mesías, tuviera que sufrir; pero por causa del bienestar eterno de los hombres y la seguridad del universo, era necesario que sufriera. Debe entenderse por esta frase que tal fue la voluntad de Dios. Únicamente así podría tener éxito el plan de salvación. Los sufrimientos de Cristo eran parte del plan eterno (Hech. 2: 23; 3: 18).
Su vida.
"Se da a sí mismo en expiación" (BJ). Cristo dio su vida en lugar de la nuestra (ver com. Isa. 53: 4; DTG 16).
Por causa del pecado, el hombre perdió su inocencia, la capacidad de amar y obedecer a Dios, su hogar, su dominio sobre la tierra y la vida misma. Cristo vino para restaurar todas estas cosas en forma permanente.
Expiación por el pecado.
Heb. 'asham, palabra que se emplea para designar la "ofrenda de expiación" (Lev. 5: 6). Esta ofrenda era presentada cuando se requería una restitución, ya fuera al hombre o a Dios. La muerte del Siervo de Dios proporcionó una expiación aceptable y efectiva del pecado que había ocasionado la pérdida. Ese sacrificio era esencial para la redención y la restauración del hombre (Juan 1: 29; 17: 3; 2 Cor. 5: 21; 1 Ped. 2: 24).
Linaje.
Es decir, su "descendencia" (BJ), los que estuvieron dispuestos a recibirle, a creer "en su nombre" (Juan l: 12), y a nacer "de nuevo" (Juan 3: 3). "Por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz" (Heb. 12: 2). La frase que dice que Cristo vería su linaje alude a su resurrección.
Vivirá por largos días.
Aquí se señala aún más claramente la resurrección (cf. Heb. 7: 16, 25; Apoc. l: 18).
La voluntad de Jehová.
Cristo se deleitó en cumplir la voluntad de su Padre (Mat. 26: 39, 42; Juan 4: 34; 5: 30; 6: 38), y por medio de él la voluntad de Dios prevalecería una vez más entre los hombres (Mat. 6: 10; 7:2l ; Juan 17: 6). La misión del Mesías tendría éxito.
11.
El fruto de la aflicción.
Es decir, el resultado de su trabajo. El texto masorético dice: "del trabajo de su alma verá". En los dos rollos de Isaías de los Manuscritos del Mar Muerto y en la LXX se añade la palabra "luz", por lo cual puede traducirse esta frase de la siguiente forma: "Por las fatigas de su alma, verá luz" (BJ).
Quedará satisfecho.
El sacrificio de Cristo 330 no sería en vano. Gracias a su muerte, muchos vivirían; mediante sus sufrimientos, muchos hallarían paz y vida eterna (ver DTG 16; cf. Heb. 12: 2). El resultado justificaría ampliamente el sacrificio requerido para lograrlo.
Por su conocimiento.
No es enteramente claro el sentido de esta frase. Un manuscrito dice "por sus desdichas" (BJ), y en la LXX esta frase está ligada a "quedará satisfecho". Parece referirse al conocimiento íntimo que Jesús tenía del carácter y de la voluntad del Padre, a quien había venido a revelar a los hombres (ver Isa. 11: 2; 50: 4; Mat. 11: 27; Juan l: 18; 5: 19; 8: 28; 10: 15; 17: 3).
Mi siervo justo.
Aquí habla el Padre acerca del Mesías, su Hijo (ver com. cap. 41: 8; 52: 13).
Llevará.
Nuevamente se afirma la naturaleza vicaria del sacrificio del Mesías, ya expuesta en los vers. 4-6, 8, 10.
12.
Por tanto, yo le daré parte.
Dios recompensará a su Siervo triunfante con un lugar de alto honor ante todo el universo.
Despojos.
Todo lo que se perdió por causa del pecado (ver com. vers. 10) será restaurado. Cristo se convirtió en "heredero de todas las cosas", y comparte su heredad con los que ha rescatado de manos del enemigo (Heb. 1: 2; Rom. 8: 17; Col. 1: 12; etc.). Ellos comparten su triunfo, no como vasallos ni esclavos, sino como hombres y mujeres redimidos por la sangre de Cristo, y destinados a reinar con él para siempre (2 Tim. 2: 12; Apoc. 5: 10; 22: 5). Jesús recibirá un "nombre que es sobre todo nombre", delante del cual "toda rodilla" se doblará (Fil. 2: 9-10).
Orado por los transgresores.
"Intercedió por los rebeldes" (BJ). En este pasaje se predice claramente el ministerio intercesor de Cristo (Rom. 8: 34; Heb. 7: 25; 9: 24; 1 Juan 2: 1).
COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE
1-12 DTG 422
1-3 HAp 183
1-9 PR 509
2 DMJ 27; DTG 19; HAp 419; PR 524
2-3 OE 50
3 CC 11; CMC 25; CS 691, 698; DMJ 19; DTG 121, 551; ECFP 101; 1JT 37, 48, 184, 219, 388, 484, 500; MB 27; MM 19; PE 108, 160; SR 204; 1T 78, 136, 505; 2T 337, 345, 516; 3T 326, 378, 416, 457; 4T 379; TM 15
3-4 CMC 58; DTG 436; PR 506; 1T 287
4 CS 469; 4T 418
4-5 1JT 518; PE 114; PP 436
4-6 DTG 448
4-8 HAp 183
5 CC 11; CM 21; DTG 16; FE 272; FV 99; HAp 376; 1JT 223, 233, 409; 2JT 109; MC 86, 404; MM 19; PE 112; PVGM 174; 1T 136, 150; 2T 516; 8T 43
6 CM 206; DTG 87, 295; FE 283; MC 47; Te 107
7 CS 20; DMJ 61; DTG 87, 110, 137, 653; HAp 184; 1JT 225; PR 506
9-10 HAp 184
10 1JT 518; FE 402; 4T 418
10-12 FE 403; PR 510
11 AFC 370; CM 111; CMC 225; DTG 715, 768; Ed 298; HAp 480; 3JT 57; MC 96, 404; MeM 360, 366; MM 135; OE 28, 534; PE 288; SR 413; 8T 43; 3TS 381
12 CC 45; DTG 699; HAp 184